El gasto en pensiones contributivas en España llegará a cerca de 200 000 millones de euros en 2026, consolidándose como la partida más importante del presupuesto nacional. Esta situación plantea de manera recurrente el debate sobre la sostenibilidad del sistema, especialmente considerando el impacto del envejecimiento demográfico.
Contexto y reformas recientes
El sistema español de pensiones fue objeto de una reforma en 2021 impulsada por José Luis Escrivá, entonces ministro de Seguridad Social y actual gobernador del Banco de España. Esta reforma estableció la llamada «cláusula de cierre», que implica una evaluación trienal del gasto realizada por la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF). Si se detecta un desfase entre ingresos y gastos, se aplican medidas automáticas para corregirlo.
Medidas para ampliar la sostenibilidad
Entre las medidas puestas en marcha destacan el mecanismo de equidad intergeneracional (MEI), una sobrecotización destinada a fortalecer el fondo de reserva de pensiones para enfrentar el aumento del gasto previsto hacia 2050, cuando se espera la jubilación masiva de la generación del «baby boom». Además, se han implementado incentivos para retrasar la jubilación y se ha previsto el aumento de la edad legal de jubilación a 67 años en 2027, reduciendo esta edad a 65 solo para quienes hayan cotizado al menos 38 años y medio.
Evolución del mercado laboral y contribución al sistema
Estas medidas han tenido impacto en la edad efectiva de jubilación, que ha aumentado hasta 65,4 años. Asimismo, el número de cotizantes por pensionista se ha recuperado hasta 2,51, cifra similar a la de 2011. Este dinamismo ha sido impulsado también por la incorporación de trabajadores extranjeros tras procesos de regularización extraordinaria recientes.
Financiación y desafíos presupuestarios
La AIReF considera que la sostenibilidad de las pensiones depende no solo de los ingresos por cotizaciones sociales sino también de la recaudación global del Estado, que asume el pago del déficit de la Seguridad Social. En este sentido, las reglas fiscales europeas funcionan como un mecanismo adicional para garantizar la estabilidad de las finanzas públicas.
Perspectivas y opiniones sobre el futuro del sistema
Algunas entidades, como Fedea, plantean la necesidad de adoptar medidas adicionales para contener el gasto, incluyendo cambios en el cálculo inicial y la revalorización de las pensiones. Estas mismas entidades advierten que, incluso con ajustes, la financiación complementaria desde la caja general del Estado podría ser necesaria, y prevén un aumento del gasto en pensiones más elevado al previsto por el Gobierno.


