El mercado de la vivienda en España ha registrado un incremento de precios que supera los máximos nominales alcanzados durante la burbuja inmobiliaria de 2007, según un estudio de Tinsa. Esta tendencia se debe principalmente a una escasez persistente de oferta combinada con un marco regulatorio que limita la ampliación del parque residencial.
Datos clave del informe de Tinsa
El informe señala que, en julio de 2026, el precio medio de la vivienda nueva y usada aumentó un 15,5 % interanual y un 1,3 % respecto a junio. Así, el valor medio de los inmuebles se sitúa un 2 % por encima de los máximos nominales de 2007.
Sin embargo, al descontar la inflación acumulada desde entonces, los precios actuales permanecen un 32 % por debajo de los registros de esa época.
Regionalización y dinámica del mercado
Todos los territorios analizados presentaron incrementos interanuales superiores al 10 % en julio. La costa mediterránea experimentó la mayor subida, con un 17,9 % interanual, además de registrar un aumento mensual del 1,6 %, cifra similar a la de las capitales y grandes ciudades.
Por otro lado, las islas mostraron una desaceleración en el ritmo de incremento de precios durante los últimos meses.
Factores y evolución de la demanda
La escasez de oferta y la regulación vigente impiden un aumento significativo del parque residencial, manteniendo la presión al alza sobre los precios.
En cuanto a la demanda, entre enero y mayo de 2026, la compraventa de viviendas registró descensos interanuales moderados, en un contexto de aumento de tipos de interés y reducción de la capacidad de compra de los hogares.
Estos factores están modulando la demanda hipotecaria y el poder adquisitivo de las familias, aunque el volumen de compraventas e hipotecas se mantiene en niveles robustos y superiores a la media histórica, según Tinsa.


