La brecha entre los barrios más ricos y más pobres de España roza los 224.000 euros anuales por declarante. Los datos de Hacienda también revelan diferencias profundas en el origen de los ingresos.
La distancia económica entre los barrios españoles más acomodados y las zonas con menores ingresos vuelve a quedar al descubierto. La Moraleja, en el entorno de Alcobendas (Madrid), lidera el ranking nacional con una renta bruta media declarada de 235.556 euros, mientras que Torreblanca, en Sevilla, ocupa el último puesto, con apenas 11.560 euros.
La diferencia alcanza los 223.996 euros anuales por declarante del IRPF, según las estadísticas correspondientes a 2024 publicadas por la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) el 8 de octubre de 2026. Las cifras no miden la riqueza total de los vecinos ni el patrimonio acumulado, pero permiten observar la enorme desigualdad de ingresos declarados entre distintas zonas del país.
La Moraleja consolida su liderazgo entre los barrios más ricos de España
La urbanización de La Moraleja vuelve a encabezar la clasificación de rentas medias declaradas. Además, sus ingresos medios aumentaron alrededor de un 20 % en 2024 respecto al año anterior, una evolución que amplía la distancia con el resto de los territorios incluidos en el ranking.
El liderazgo de esta zona residencial madrileña no es aislado. Los siguientes puestos también corresponden a áreas de elevado poder adquisitivo de la Comunidad de Madrid y de Barcelona, con una presencia destacada de municipios y barrios asociados a rentas altas, inversiones y patrimonio.
El podio lo completan dos zonas de San Sebastián de los Reyes, Ciudalcampo y Fuente del Fresno, con rentas brutas medias declaradas de 145.046 y 139.369 euros, respectivamente. Pese a sus cifras elevadas, ambas quedan muy por debajo de La Moraleja.
La clasificación muestra así una concentración territorial de los ingresos más altos en determinadas áreas residenciales, especialmente en el entorno de Madrid y Barcelona.
Los 10 barrios con las rentas más altas de España
La lista de las zonas con mayores rentas brutas medias declaradas por contribuyente está encabezada por La Moraleja, seguida por urbanizaciones residenciales madrileñas y barrios acomodados de Barcelona.
Estas son las cifras recogidas en la información publicada a partir de los datos de Hacienda:
- La Moraleja (Alcobendas): 235.556 euros.
- Ciudalcampo (San Sebastián de los Reyes): 145.046 euros.
- Fuente del Fresno (San Sebastián de los Reyes): 139.369 euros.
- Muntaner (Barcelona): 127.182 euros.
- Pedralbes-Sarrià (Barcelona): 123.886 euros.
- Vallvidrera-Tibidabo i Les Planes (Barcelona): 121.490 euros.
- Centro de La Coruña: 117.970 euros.
- Aravaca (Madrid): 117.360 euros.
- Salamanca-Goya (Madrid): 116.978 euros.
- Somosaguas-Húmera (Pozuelo de Alarcón): 108.978 euros.
También aparecen entre las zonas con rentas más elevadas Castellana, con 108.575 euros, y Nueva España, con 106.094 euros, ambas en Madrid.
La distribución vuelve a poner de relieve el peso de los grandes núcleos económicos y de las áreas residenciales de alto nivel adquisitivo. Sin embargo, estas cifras deben interpretarse con cuidado: una media elevada no significa que todos los residentes tengan ingresos similares, ya que los contribuyentes con rentas excepcionalmente altas pueden influir considerablemente en el resultado.
Torreblanca, el barrio con menos renta declarada
En el extremo opuesto se encuentra Torreblanca, en Sevilla, con una renta bruta media declarada de 11.560 euros por contribuyente. La distancia respecto a La Moraleja asciende a casi 224.000 euros anuales.
El ranking de las zonas con menores rentas también incluye barrios de Alicante, Almería, Elche, Córdoba, Granada y Badajoz. Los datos publicados sitúan a estos territorios entre los que registran menores ingresos medios declarados:
- Torreblanca (Sevilla): 11.560 euros.
- Nou Alacant (Alicante): 17.506 euros.
- Cortijo de San Martín (Roquetas de Mar, Almería): 17.632 euros.
- Carrús (Elche, Alicante): 18.207 euros.
- Sector Sur-Polígono del Guadalquivir (Córdoba): 19.711 euros.
- Ciudad Jardín (Alicante): 19.813 euros.
- Norte-Beiro (Granada): 20.214 euros.
- Santa Engracia-El Gurugú-Los Colorines-Cerro la Muela-San Fernando (Badajoz): 20.353 euros.
La diferencia entre estas zonas y los barrios con rentas más altas refleja una realidad económica muy desigual. No obstante, la renta media declarada no equivale directamente al salario de cada vecino ni permite, por sí sola, determinar las causas de las diferencias socioeconómicas.
No solo importa cuánto se ingresa: también de dónde procede el dinero
Uno de los aspectos más reveladores de las estadísticas de Hacienda es la composición de los ingresos. En La Moraleja, las rentas del trabajo representan el 49,6 % de los ingresos declarados, mientras que en Torreblanca suponen el 76,08 %.
La diferencia resulta todavía más llamativa en las rentas del capital. En La Moraleja alcanzan el 25,35 % de los ingresos totales declarados, frente a apenas el 0,22 % en Torreblanca.
Estas cifras reflejan perfiles económicos distintos. En las zonas de mayores ingresos, las declaraciones tienen un peso considerable de rentas que no proceden directamente del trabajo, como rendimientos del capital. En las áreas con menores rentas, por el contrario, los ingresos declarados dependen en mayor medida del trabajo.
Conviene distinguir estos conceptos: las rentas del capital pueden incluir rendimientos de inversiones y activos financieros, mientras que las ganancias patrimoniales corresponden a variaciones de valor que generan una ganancia fiscalmente relevante, por ejemplo, al vender determinados bienes o activos. No son categorías idénticas y no deben sumarse ni confundirse sin atender a la metodología tributaria.
La información tampoco permite concluir que todos los contribuyentes de las zonas más ricas vivan de sus inversiones o que los residentes de los barrios con menos renta dependan exclusivamente de un salario. Los porcentajes describen el conjunto de las declaraciones incluidas en cada territorio.
Alcobendas y Pozuelo destacan por las ganancias patrimoniales
Las diferencias económicas también aparecen al comparar municipios y el peso de las ganancias patrimoniales en el IRPF de 2024.
Pozuelo de Alarcón encabeza la clasificación, con un 9,14 %, seguido de Alcobendas, con un 8,78 %. En ambos municipios madrileños, este tipo de ingresos tiene una presencia destacada en las declaraciones tributarias.
La relación continúa con los siguientes territorios:
- Sant Cugat del Vallès: 7,64 %.
- Lugo: 6,85 %.
- Marbella: 6,75 %.
- Majadahonda: 6,38 %.
- Barcelona: 6 %.
- Boadilla del Monte: 5,96 %.
- Madrid: 5,83 %.
- Las Rozas: 5,82 %.
- Palma de Mallorca: 5,44 %.
- Granada: 5,29 %.
- Valencia: 5,18 %.
La presencia de municipios como Marbella, Majadahonda, Boadilla del Monte y Las Rozas confirma que las rentas patrimoniales tienen un peso significativo en diferentes áreas de elevado poder adquisitivo.
En el extremo inferior figuran Santa Coloma de Gramenet, con un 1,72 %; Fuenlabrada, con un 1,94 %; L’Hospitalet de Llobregat y Huelva, ambas en torno al 2 %; y Algeciras, con un 2,33 %.
Estos porcentajes describen el peso de las ganancias patrimoniales en las declaraciones de cada municipio. No significan que ese porcentaje de la población obtenga ganancias patrimoniales ni que midan directamente la riqueza total de sus habitantes.
Qué mide realmente el ranking de Hacienda
Los datos proceden de las declaraciones del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) correspondientes a 2024. La información territorial publicada por la Agencia Tributaria recoge datos de códigos postales y áreas que cumplen determinados requisitos de cobertura.
Según la información difundida, se incluyen barrios de grandes municipios españoles que cuentan con más de 200.000 habitantes, más de 100.000 declaraciones presentadas o una renta bruta agregada superior a 2.200 millones de euros.
Es importante tener en cuenta tres cuestiones antes de interpretar las cifras:
- Renta declarada no es patrimonio total. El ranking no calcula el valor de las viviendas, las empresas, los depósitos bancarios ni otros activos acumulados por cada residente.
- La media no representa a todos los vecinos. Las diferencias internas pueden ser considerables y las rentas más elevadas pueden elevar el promedio de una zona.
- Los datos fiscales no explican por sí solos las causas de la desigualdad. Para analizar el origen de las diferencias también habría que estudiar empleo, salarios, edad, composición de los hogares, coste de la vivienda y estructura económica local.
Por tanto, las cifras sirven para comparar los ingresos declarados, pero no constituyen una clasificación completa de la calidad de vida ni de la riqueza individual.
Una brecha económica que invita a mirar más allá de las cifras
La distancia entre La Moraleja y Torreblanca muestra hasta qué punto los ingresos declarados pueden variar entre territorios de un mismo país. También evidencia que no solo existen diferencias en la cantidad de dinero que se declara, sino en la procedencia de esos ingresos.
Mientras las rentas del trabajo tienen un peso mucho mayor en Torreblanca, las rentas del capital desempeñan un papel considerable en La Moraleja. Esa diferencia aporta una dimensión adicional al debate sobre la desigualdad económica, la acumulación de patrimonio y las oportunidades de prosperar.
Ahora bien, los datos no permiten atribuir estas diferencias a una única política pública, a un modelo fiscal concreto ni a las decisiones individuales de los residentes. Para establecer esas relaciones se necesitarían estudios adicionales y comparaciones que tengan en cuenta el coste de vida, el empleo y la evolución histórica de cada zona.
La pregunta de fondo es qué factores explican que dos barrios españoles presenten rentas medias declaradas tan alejadas y qué medidas pueden favorecer mejores oportunidades económicas en las zonas con menores ingresos. Las estadísticas de Hacienda ofrecen una fot


