El Port Vell acogerá del 14 al 18 de octubre una nueva edición del Salón Náutico, con más marcas, embarcaciones y propuestas vinculadas al ocio marítimo.
Barcelona volverá a convertirse en octubre en uno de los grandes escaparates de la náutica internacional.
El Salón Náutico Internacional de Barcelona celebrará del 14 al 18 de octubre de 2026 su 63ª edición en el Port Vell, con una oferta ampliada de embarcaciones, equipamiento, servicios y actividades relacionadas con el mar.
La organización ha diseñado una edición que pretende ir más allá de la exposición tradicional de barcos. El certamen incorporará nuevos espacios para deportes acuáticos, submarinismo, puertos deportivos y experiencias en el mar, con el objetivo de atraer tanto a compradores y profesionales como a aficionados.
El Salón Náutico de Barcelona amplía su presencia empresarial
La cita llega con un incremento de la participación empresarial respecto a anteriores ediciones.
La información publicada por El Periódico sitúa en 170 los expositores que acudirán al certamen. Las previsiones oficiales difundidas previamente por Fira de Barcelona, sin embargo, apuntaban a una cifra final de entre 180 y 200 empresas, mientras que la organización señala actualmente que el evento reunirá más de 200 marcas y expositores.
La diferencia responde previsiblemente a la evolución de la comercialización del salón a medida que se aproxima su celebración.
En junio, Fira de Barcelona comunicaba que ya había más de 130 empresas confirmadas y el 70 % del espacio expositivo ocupado, cinco meses antes de la apertura.
El crecimiento previsto afecta también a la variedad de embarcaciones.
La edición de 2026 reunirá desde embarcaciones de pequeño y medio tamaño hasta grandes yates, además de veleros, catamaranes, lanchas y modelos destinados a diferentes modalidades de navegación.
Más de 200 embarcaciones en el Port Vell
La organización prevé una exposición de gran dimensión en los muelles del Port Vell.
La web oficial del certamen anuncia más de 200 embarcaciones, mientras que las cifras de referencia de la edición anterior fueron de 130 barcos en el agua y alrededor de 30 000 metros cuadrados de exposición.
La exposición flotante permitirá a los visitantes acceder directamente a buena parte de los modelos presentados por los fabricantes.
Entre la oferta habrá yates a motor, veleros, catamaranes, lanchas, embarcaciones deportivas y barcos destinados a la pesca y el recreo.
La presencia de catamaranes tendrá además un peso destacado. Fira de Barcelona ya había avanzado que la muestra aspiraba a contar con una de las mayores concentraciones de catamaranes de Europa.
Una nueva zona para puertos y marinas
Una de las principales novedades de esta edición estará en el ámbito de las infraestructuras náuticas.
El salón incorporará el espacio Marinas & Harbour Facilities, ubicado en el nuevo pabellón cubierto del muelle de la Fusta.
La zona permitirá reunir la oferta de más de 240 instalaciones portuarias, entre puertos deportivos, marinas y otros destinos vinculados a la actividad náutica de España y el Mediterráneo.
El objetivo es ampliar el concepto tradicional de feria náutica.
No solo se mostrarán embarcaciones. También habrá destinos, servicios portuarios, equipamiento, soluciones para marinas y propuestas turísticas relacionadas con la navegación.
Esta transformación busca convertir el salón en un punto de encuentro para toda la cadena de valor del sector.
El regreso del submarinismo
El submarinismo tendrá un protagonismo especial.
El certamen recuperará una zona dedicada a esta actividad dentro del espacio Diving, Shopping & Water Sports, donde participarán centros de buceo, escuelas de formación, fabricantes y distribuidores de material.
También se organizarán actividades divulgativas y talleres de iniciación.
La incorporación de esta área responde a una estrategia clara: ampliar el público del salón más allá del comprador de embarcaciones.
La náutica deportiva comprende un abanico mucho más amplio de actividades y servicios, desde el buceo y la vela ligera hasta los deportes acuáticos y las experiencias de ocio marítimo.
El mar como experiencia, no solo como producto
El nuevo planteamiento pretende que el visitante tenga una participación más activa.
Una de las novedades será Experience Water, un espacio destinado a demostraciones y pruebas de productos directamente relacionadas con el medio acuático.
La organización también prevé actividades de iniciación a la navegación, pruebas en el mar y propuestas vinculadas a deportes acuáticos.
La intención es que el salón no se limite a mostrar productos estáticos.
El visitante podrá ver, probar y conocer diferentes soluciones vinculadas al ocio náutico.
Entre las propuestas anunciadas figura incluso una moto de agua completamente eléctrica, además de actividades de vela ligera con la colaboración de la Federació Catalana de Vela.
Barcelona refuerza su posición como escaparate náutico
La elección del Port Vell permite integrar el salón dentro del propio frente marítimo de Barcelona.
El recinto se distribuirá por tres muelles, conectados mediante un recorrido que la organización sitúa en torno a 2,2 kilómetros, con un servicio de shuttle boat para facilitar los desplazamientos entre las distintas áreas.
La localización permite además que las embarcaciones estén expuestas directamente en el agua.
Esto diferencia al certamen de una feria exclusivamente interior y facilita que los visitantes puedan observar los barcos en un entorno próximo a sus condiciones reales de navegación.
Un sector que llega con señales positivas
La edición de 2026 coincide con un momento de crecimiento del mercado náutico español.
Según datos difundidos por el sector, las matriculaciones de embarcaciones de recreo aumentaron un 10,6 % entre enero y mayo de 2026.
La evolución explica parte del optimismo con el que los organizadores afrontan esta nueva edición.
La recuperación de la demanda, la renovación de la oferta y el desarrollo de nuevas tecnologías están modificando también el perfil del mercado.
La náutica ya no gira exclusivamente alrededor de los grandes yates.
Existe una oferta cada vez más amplia de embarcaciones compactas, soluciones eléctricas, deportes acuáticos, servicios digitales, equipamiento y propuestas de turismo náutico.
Grandes marcas nacionales e internacionales
El certamen contará con fabricantes y distribuidores españoles e internacionales.
Entre las marcas anunciadas figuran Aventura, Bali Catamarans, De Antonio Yachts, Dufour, Girbau Boats, Highfield, Honda Marine, Kawasaki, Leopard Catamarans, Pardo Yachts, Pirelli, Saxdor y Sunreef, entre otras.
La diversidad de fabricantes permite presentar modelos destinados a perfiles muy diferentes.
Desde embarcaciones deportivas y lanchas de alta velocidad hasta catamaranes, veleros de crucero y grandes yates, la oferta pretende cubrir buena parte del mercado náutico de recreo.
Tecnología y sostenibilidad ganan protagonismo
La innovación tecnológica será otro de los ejes del salón.
La industria náutica está incorporando progresivamente propulsión eléctrica, sistemas de navegación avanzados, nuevas soluciones de eficiencia energética y materiales destinados a reducir el impacto ambiental.
La presencia de propuestas eléctricas en el programa de actividades refleja precisamente esa evolución.
La sostenibilidad también se extiende a la gestión de los puertos, el diseño de las embarcaciones y las nuevas formas de disfrutar del mar.
El Salón Náutico busca presentar esa evolución dentro de un mismo espacio.
También habrá gastronomía y música
El certamen quiere atraer a visitantes que no necesariamente estén buscando comprar un barco.
Para ello contará con una programación de gastronomía, música y ocio en el entorno del Port Vell.
La organización ha anunciado la colaboración con el Festival Blaumarí Music Port Vell, además de un nuevo Village y restaurante con vistas al mar.
La estrategia convierte la feria en una experiencia más amplia y pretende aumentar el tiempo de permanencia de los visitantes.
El mar se convierte así en el elemento que articula una propuesta que combina negocio, turismo, ocio, deporte y gastronomía.
Una feria dirigida también al comprador internacional
El carácter internacional es otro de los elementos centrales del evento.
La organización señala la representación de 19 países y presenta el Salón Náutico como un punto de encuentro entre fabricantes, distribuidores, compradores y profesionales del sector.
La internacionalización resulta especialmente relevante para Barcelona por su posición geográfica.
El Mediterráneo concentra una parte importante de la actividad náutica europea y la ciudad funciona como puerta de entrada a numerosos destinos turísticos y portuarios.
La feria busca aprovechar esa posición para reforzar la conexión entre las empresas y los mercados internacionales.
Cinco días para convertir Barcelona en capital de la náutica
El Salón Náutico abrirá sus puertas durante cinco días, del 14 al 18 de octubre.
La organización plantea esta edición como una oportunidad para reunir en un mismo espacio a fabricantes, compradores, profesionales, puertos deportivos, aficionados y empresas de servicios.
El objetivo es que el certamen funcione simultáneamente como feria comercial, escaparate tecnológico y experiencia de ocio.
La evolución de las cifras de participación muestra además el interés de la industria por recuperar y ampliar el formato presencial.
Las cifras clave del Salón Náutico Barcelona 2026
- 63ª edición del Salón Náutico Internacional de Barcelona.
- 14-18 de octubre de 2026, las fechas oficiales del certamen.
- Port Vell de Barcelona, sede de la exposición.
- Más de 200 marcas y expositores, según la web oficial actual del salón.
- Más de 200 embarcaciones previstas.
- 19 países representados.
- Más de 240 puertos deportivos e instalaciones portuarias integrados en la nueva área de marinas.
- 2,2 kilómetros de recorrido entre las áreas principales del recinto.
- 10,6 % de crecimiento en las matriculaciones de embarcaciones de recreo entre enero y mayo de 2026, según los datos sectoriales difundidos.
La 63ª edición del Salón Náutico de Barcelona llega así con una apuesta por ampliar tanto la dimensión empresarial como la experiencia del visitante. Con más embarcaciones, nuevos espacios y una oferta que incorpora deportes acuáticos, puertos, tecnología, gastronomía y música, el Port Vell volverá a concentrar durante cinco días buena parte de la actividad de la náutica deportiva y de recreo en España.


