La ciudad de Tallin, capital de Estonia, se encuentra a pocos kilómetros del Aeropuerto Lennart Meri y está situada junto al lago Ülemiste, fuente principal de agua potable para la ciudad. Estonia limita al sur con Letonia, al este con Rusia y al norte con el mar Báltico, estando a 80 kilómetros de Helsinki, Finlandia.
El centro histórico de Tallin, conocido como Vanalinn, está dividido en dos áreas: Toompea, en la parte alta, que aloja el Parlamento estonio en un antiguo castillo y la catedral ortodoxa de Alejandro Nevski, construida en el siglo XIX. Toompea cuenta con miradores como Kohtuotsa y Patkuli, desde donde se pueden observar los tejados y el golfo de Finlandia.
La ciudad es reconocida por su muralla defensiva medieval, que conserva aproximadamente 1,8 kilómetros de muro y 28 torres de vigilancia. La parte baja de la ciudad era históricamente dominio de gremios y comerciantes de la Liga Hanseática, con la plaza del Ayuntamiento (Raekoja Plats) como núcleo principal, donde destaca el ayuntamiento gótico y la Iglesia de San Nicolás, que actualmente alberga un museo de arte sacro.
Entre los sitios de interés se encuentra la farmacia del Ayuntamiento (Raeapteek), que opera desde el siglo XV, y la Puerta Viru, torreones del siglo XIV que marcan la entrada al casco antiguo. Durante la ocupación soviética, el Hotel Viru fue un centro de espionaje; hoy el antiguo piso 23, desde donde la KGB monitoreaba a los huéspedes, es un espacio abierto al público.
La renovación urbana se refleja en el distrito de Kalamaja, donde el complejo de Telliskivi, antiguo recinto industrial soviético, se ha convertido en un centro para empresas tecnológicas y artísticas. Allí se encuentra el centro de fotografía Fotografiska, que posee un restaurante reconocido con una Estrella Verde Michelin por su política de desperdicio cero.
Para alojamiento, el Hotel Telegraaf, un edificio histórico del siglo XIX que fue una estación de telégrafos, está convertido en un hotel boutique de cinco estrellas, con spa y restaurante de gastronomía rusa y francesa.
En cuanto a la oferta gastronómica local, la cervecería Hell Hunt, inaugurada en 1993 tras la independencia de Estonia, es conocida por ser el primer pub independiente de Tallin y por elaborar cerveza artesanal.


