Tratamientos de testosterona: riesgos de su uso incontrolado
El uso de tratamientos de testosterona ha aumentado entre jóvenes que buscan mejorar su rendimiento físico y apariencia. Esta tendencia, impulsada en parte por las redes sociales, ha llevado a muchas personas a optar por estas hormonas sin una supervisión médica adecuada.
Según el doctor Peinado, especializado en endocrinología, muchos hombres están comenzando tratamientos hormonales basados en recomendaciones no médicas, sin realizar un diagnóstico previo. Esto presenta riesgos significativos, dado que la testosterona no debe ser considerada una «solución mágica» para el cansancio o el estrés.
Los especialistas advierten que el uso indiscriminado de testosterona puede generar consecuencias adversas en la salud, tales como:
- Alteraciones en la fertilidad: la producción natural de testosterona puede verse afectada.
- Problemas hematológicos: complicaciones en la sangre pueden surgir.
- Acné severo: existe un riesgo elevado de desarrollar problemas dermatológicos.
- Alteraciones hepáticas y cardiovasculares: en ciertos perfiles, pueden aparecer complicaciones graves.
Adicionalmente, se identifica un creciente riesgo de dependencia psicológica, donde los individuos asocian su autoestima con los cambios físicos generados por la hormona. El déficit androgénico debe ser evaluado con rigor médico, subrayó el doctor Peinado, destacando la importancia de que el diagnóstico no se base en percepciones subjetivas.
El impulso social por mejorar el rendimiento operativo en diferentes áreas de la vida ha llevado a que varios hombres busquen respuestas rápidas a sus inquietudes. No obstante, es importante mencionar que la biología no funciona como un contenido de redes sociales, advirtió el especialista. El uso de testosterona puede ser adecuado en situaciones específicas, pero siempre debería llevar un control médico adecuado. La diferencia entre el tratamiento seguro y el riesgo potencial radica en el diagnóstico y el seguimiento clínico.

