La economía española atraviesa un nuevo revés en el escenario internacional. España ha caído ocho posiciones en el ranking mundial de inversión extranjera directa (IED) y ha dejado de captar 12.500 millones de euros en apenas un año, según el último World Investment Report elaborado por Naciones Unidas.
El informe refleja una caída del 41 % en la inversión recibida durante 2025, un descenso que sitúa a España en el puesto número 20 del mundo, muy lejos de las economías que lideran la captación de capital internacional.
España pierde atractivo para los inversores internacionales
El informe de Naciones Unidas evidencia un importante deterioro en la capacidad de España para atraer nuevas inversiones productivas.
Tras ocupar el puesto 12 del ranking mundial, la economía española desciende ahora hasta la vigésima posición, perdiendo ocho puestos en un solo ejercicio.
La caída supone además que el país haya dejado de recibir 12.500 millones de euros respecto al año anterior, una reducción que coincide con un contexto internacional marcado por la incertidumbre geopolítica, las tensiones comerciales y el endurecimiento de las condiciones financieras.

Un descenso del 41 % frente al crecimiento mundial
Mientras España registra uno de los mayores retrocesos entre las principales economías, el informe señala que la inversión extranjera mundial aumentó un 6 % durante 2025, pese al incremento del proteccionismo y a la inestabilidad internacional.
Este contraste coloca a España entre los países que peor comportamiento presentan en materia de captación de capital exterior durante el último año.
La inversión extranjera constituye uno de los principales indicadores utilizados para medir la confianza de las empresas internacionales en la estabilidad económica, jurídica y regulatoria de un país.
La inversión extranjera, clave para el crecimiento económico
La llegada de inversión internacional no solo aporta financiación, sino que también impulsa la creación de empleo, favorece la implantación de nuevas industrias y acelera la transferencia de tecnología e innovación.
Una menor entrada de capital puede traducirse en menos proyectos empresariales, menor crecimiento económico y una reducción del dinamismo productivo, especialmente en sectores estratégicos.
Los expertos consideran que la estabilidad institucional, la seguridad jurídica, la competitividad fiscal y la simplificación administrativa son algunos de los factores que más valoran los grandes inversores internacionales a la hora de decidir dónde establecer sus proyectos.
Un escenario que preocupa a empresas y analistas
La pérdida de posiciones en el ranking elaborado por Naciones Unidas añade presión sobre la economía española en un momento en el que numerosos organismos internacionales siguen alertando sobre la necesidad de reforzar la competitividad y mejorar el clima inversor.
La caída del 41 % en la inversión extranjera directa supone uno de los peores registros recientes para España y sitúa al país por detrás de otras economías que han logrado atraer un mayor volumen de capital internacional.
Un indicador que marcará los próximos años
La evolución de la inversión extranjera será uno de los factores determinantes para medir la fortaleza de la economía española durante los próximos ejercicios.
Recuperar la confianza de los inversores internacionales será clave para impulsar nuevos proyectos empresariales, generar empleo de calidad y mantener el crecimiento económico en un entorno global cada vez más competitivo.

