El incendio forestal declarado el sábado en la comarca de la Sierra de Espadán, que afectó a varios municipios incluyendo Azuébar, motivó la evacuación del pueblo el domingo. En esta emergencia, Susi Bayarri, campanera de la iglesia de San Mateo Apóstol de Azuébar, fue encargada de alertar a los vecinos haciendo sonar las campanas.
Alerta mediante campanas
Bayarri recibió un aviso aproximadamente a las tres de la tarde para activar la señal de emergencia con las campanas, complemento a la labor de la Guardia Civil y Policía Local que recorrían las calles informando a los vecinos. Su acción consistió en tocar un repique continuo y rápido, señal tradicional que indica una situación grave.
Este método de aviso sigue siendo relevante especialmente en localidades con población mayor que no utiliza herramientas digitales como WhatsApp, ya que el sonido específico de la campana es reconocido y entendido por la comunidad.
Contexto de la evacuación y sistema de respuesta
Durante la activación de la alerta, Bayarri se encontró con agentes que coordinaban la evacuación y pudieron confirmar la función de la campanera en la emergencia. La actuación rápida y coordinada de la Guardia Civil permitió una respuesta temprana, facilitando que los vecinos reaccionaran con antelación al avance del fuego.
Bayarri y otros residentes afectados permanecieron alojados en el Seminario de Segorbe hasta que las condiciones mejoraron y fue posible regresar a sus viviendas.
Antecedentes y experiencia
Bayarri comentó que una situación similar se vivió unas semanas atrás durante otro incendio más cercano, lo que generó mayor inquietud. En esta ocasión, la percepción del fuego a distancia permitió una gestión de la evacuación con tiempo suficiente.


