El 24 de junio de 2026, la Comisión Europea presentó una propuesta para modificar varias directivas fiscales con el objetivo de ampliar la exención de retenciones sobre dividendos, intereses y cánones entre empresas de distintos Estados miembros de la Unión Europea.
Actualmente, en países como España, la imposición sobre dividendos alcanza un 47,5 %, superior a la media comunitaria del 38,8 %, lo que implica una doble imposición económica en estos rendimientos. La propuesta europea busca eliminar el requisito mínimo de participación para acogerse a la exención y suprimir los procedimientos de autorización previa que algunos países exigen.
Según la Comisión, las medidas simplificarán el marco fiscal directo de la UE, reducirán las cargas administrativas y mejorarán la seguridad jurídica. Asimismo, facilitarán la inversión y la actividad empresarial transfronteriza, contribuyendo a la competitividad del mercado único.
La propuesta se integra en el paquete de simplificación fiscal y será sometida a consulta en el Parlamento Europeo y requerirá la aprobación unánime del Consejo Europeo para su entrada en vigor.
Además, la iniciativa incorpora salvaguardas para evitar la doble no imposición en casos en que los pagos se dirijan a jurisdicciones con tipos impositivos nulos o inexistentes. La Comisión estima que la reducción de costes de cumplimiento y financieros en el mercado interno podría alcanzar aproximadamente 6 600 millones de euros anuales, con 2 000 millones relacionados con la disminución de cargas administrativas.


