La ministra de Defensa asegura que las Fuerzas Armadas estarán “siempre” en ambas ciudades y pide a la Alianza Atlántica el mismo compromiso con el sur que mantiene en el flanco oriental.
La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha reafirmado el compromiso permanente de las Fuerzas Armadas con Ceuta y Melilla, a las que definió como “la mejor España”, y aseguró que el Ejército estará siempre presente para defender los valores de “convivencia, tolerancia y respeto”.
Robles realizó estas declaraciones este jueves en el Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional (CESEDEN), donde también reclamó que la OTAN preste al flanco sur una atención comparable a la que dedica actualmente al este de Europa.
Dos militares permanecen ingresados tras sufrir agresiones en Ceuta
Las palabras de Robles llegan además después de que dos militares desplegados en Ceuta fueran evacuados al Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, en Madrid, tras resultar heridos en agresiones atribuidas a inmigrantes.
La ministra visitó este jueves a ambos soldados.
Defensa confirmó su hospitalización y trasladó su respaldo a los militares heridos, aunque oficialmente no detalló el alcance concreto de sus lesiones ni las circunstancias exactas de ambos ataques.
Las agresiones han reabierto el debate sobre la protección jurídica de los miembros de las Fuerzas Armadas desplegados en la ciudad autónoma.
El PP ha reclamado al Gobierno que los militares sean reconocidos como agentes de la autoridad durante este tipo de misiones, mientras asociaciones profesionales castrenses han pedido reglas más claras para poder responder con fuerza proporcionada cuando sufran agresiones.
«Ceuta y Melilla son nuestra España»
Robles insistió en que la situación en Ceuta afecta al conjunto del país.
La ministra afirmó que cuando una parte de España sufre, “sufrimos todos”, y reiteró que Ceuta y Melilla forman parte inequívoca del territorio español.
Su mensaje se centró especialmente en la convivencia interna de ambas ciudades y en la presencia de las Fuerzas Armadas como elemento de apoyo y seguridad.
La ministra ya había afirmado días antes que la situación de Ceuta era “muy difícil” y había vuelto a definir a las dos ciudades autónomas como una representación esencial de España.
Robles reclama a la OTAN que mire también hacia el sur
Defensa aprovechó la intervención para trasladar otro mensaje de carácter estratégico.
Robles pidió a los aliados que mantengan con el flanco sur de la OTAN un compromiso comparable al desplegado frente a Rusia en el este europeo.
España lleva tiempo defendiendo el concepto de una OTAN de 360 grados, en la que la seguridad de la Alianza no se concentre exclusivamente en Europa oriental.
La preocupación española se centra especialmente en el Sahel, donde el Gobierno identifica riesgos derivados del terrorismo yihadista, la inestabilidad política y la creciente presencia rusa.
España mantiene tropas y cazas en el este europeo
La petición llega mientras España mantiene un importante despliegue militar en Rumanía.
Robles visitó esta semana el destacamento español Paznic, formado por cerca de 200 militares, siete cazas F-18 y un avión A400M destinado al reabastecimiento en vuelo.
El pasado agosto, un F-18 español llegó a derribar un dron que había penetrado en el espacio aéreo rumano, en una actuación destacada oficialmente por las autoridades de ambos países.
La ministra utiliza precisamente ese compromiso español con el flanco oriental como argumento para reclamar reciprocidad de los aliados cuando los riesgos afectan al Mediterráneo, el norte de África y el Sahel.
El mensaje de Defensa en plena tensión sobre Ceuta
Las declaraciones llegan en un momento especialmente sensible para las ciudades autónomas.
La crisis migratoria registrada durante el verano ha abierto un intenso debate político sobre seguridad fronteriza, cooperación con Marruecos y presencia de las Fuerzas Armadas.
Robles evita plantear la actuación militar exclusivamente en términos de control migratorio y sitúa su mensaje en la defensa de la seguridad y la convivencia.
Al mismo tiempo, los recientes ataques contra militares muestran que el despliegue sobre el terreno está generando situaciones de riesgo que obligarán al Gobierno a decidir qué protección operativa y jurídica necesitan los efectivos.
Por ahora, el mensaje de Defensa es inequívoco en un punto: las Fuerzas Armadas mantendrán su compromiso con Ceuta y Melilla, mientras España reclama a sus socios de la OTAN que la seguridad del sur europeo reciba tanta atención estratégica como la amenaza existente en el este.


