La Xunta prepara un nuevo sistema retributivo que ponderará la edad de los pacientes, la dispersión geográfica y el aislamiento de los profesionales de Atención Primaria.
La Xunta de Galicia prepara un nuevo modelo de retribución para los profesionales de Atención Primaria que pretende adaptar el salario a la complejidad real de los cupos médicos.
La propuesta establece que los facultativos que atiendan a un número elevado de menores de 2 años y mayores de 81 años puedan recibir una compensación adicional, al considerar que estos grupos requieren una mayor intensidad asistencial.
El nuevo sistema, que está siendo analizado en la Mesa Sectorial de Sanidad, también contempla incentivos para los profesionales que trabajan en zonas rurales, municipios pequeños y áreas con una elevada dispersión geográfica.
Los bebés y los mayores tendrán mayor peso en el cupo
El elemento más novedoso de la propuesta es la modificación del sistema utilizado para calcular la carga asistencial de los profesionales.
Una tarjeta sanitaria correspondiente a un paciente de 0 a 2 años o a una persona de 81 años o más tendrá un peso equivalente a tres tarjetas estándar.
Otros grupos de edad también tendrán una ponderación superior:
- 0 a 2 años: peso 3.
- 81 años o más: peso 3.
- 3 a 6 años: peso 2.
- 66 a 80 años: peso 2.
- Resto de edades: peso estándar.
La Xunta todavía no ha concretado cuánto dinero supondrá este nuevo complemento en las nóminas.
El modelo sí establece, sin embargo, una idea central: no todos los pacientes generan la misma carga asistencial, y esa diferencia deberá reflejarse en la organización y retribución de los profesionales.
Un cambio respecto al sistema actual
Hasta ahora, una parte importante del complemento asociado a los médicos de familia gallegos estaba vinculada al número de pacientes asignados a cada cupo.
La nueva propuesta pretende introducir un criterio adicional: las características de esas personas.
De esta manera, dos profesionales con un número similar de pacientes podrían tener una carga asistencial diferente dependiendo de la edad y de las necesidades de los usuarios incluidos en sus respectivas cartillas.
La medida también alcanzaría a enfermería y pediatría, según la documentación presentada en la negociación con las organizaciones sindicales.
La Galicia rural tendrá otro incentivo
El plan no se limita a la edad de los pacientes.
La Xunta también quiere incorporar un factor relacionado con las condiciones geográficas en las que trabajan los profesionales sanitarios.
El objetivo es compensar las dificultades adicionales que afrontan los médicos y enfermeros destinados en zonas rurales, especialmente cuando deben desplazarse entre diferentes consultorios.
La propuesta contempla distintos niveles de dispersión geográfica.
Se tendrá en cuenta, entre otros factores:
- El número de consultorios en los que trabaja el profesional.
- Los desplazamientos entre centros durante una misma jornada.
- La necesidad de prestar asistencia en distintos municipios.
- La distancia respecto a los principales hospitales.
- El tamaño de la población atendida.
- Las características geográficas del territorio.
La regla general planteada es sencilla: cuanto mayor sea la dispersión y la necesidad de desplazamiento, mayor será el reconocimiento retributivo.
Un plus para los médicos que trabajan solos
El nuevo modelo incorpora además el denominado factor de soledad profesional.
Se aplicaría en aquellos municipios en los que solamente exista una plaza de medicina de Atención Primaria de una determinada categoría.
La Xunta considera que trabajar en solitario implica unas condiciones diferentes a las de los profesionales que desarrollan su actividad junto a otros compañeros en un centro de salud.
El objetivo es utilizar este incentivo para mejorar la capacidad de las zonas rurales de atraer y retener médicos y otros profesionales sanitarios.
La falta de médicos complica la Atención Primaria rural
El problema no se limita a las condiciones económicas.
Los municipios rurales afrontan dificultades adicionales para cubrir determinadas plazas sanitarias debido a factores como la despoblación, la distancia respecto a los hospitales y la dispersión de los núcleos de población.
Un médico destinado en una localidad aislada puede tener que atender a pacientes en diferentes consultorios y realizar desplazamientos que no son habituales para un profesional destinado en una ciudad.
La nueva propuesta pretende que esas circunstancias tengan una traducción directa en la nómina.
El contraste entre la Galicia urbana y la rural
La estructura demográfica de Galicia hace especialmente relevante este debate.
Existen municipios con una población muy envejecida y otros que concentran familias jóvenes y un número creciente de niños.
El nuevo sistema busca precisamente adaptar los recursos humanos a esas diferencias.
Un cupo con numerosos pacientes de edad avanzada puede exigir más seguimiento de enfermedades crónicas, controles y atención domiciliaria, mientras que la asistencia a los niños más pequeños presenta otras necesidades específicas.
La Xunta pretende que estas diferencias sean tenidas en cuenta a la hora de calcular la carga de trabajo.
Un ejemplo en Chandrexa de Queixa
Uno de los ejemplos más claros de las dificultades de la Atención Primaria rural se encuentra en Chandrexa de Queixa, en la provincia de Ourense.
En su consultorio de Celeiro, un médico y una enfermera atienden a un cupo de alrededor de 500 pacientes en un municipio de gran extensión territorial.
La situación ilustra uno de los problemas que pretende abordar el nuevo sistema: el número de pacientes no siempre refleja por sí solo las dificultades que implica prestar asistencia sanitaria.
La distancia entre núcleos de población y los desplazamientos pueden convertir un cupo relativamente reducido en una actividad asistencial con una elevada carga logística.
Captar y retener especialistas, uno de los objetivos
La Xunta plantea también el nuevo modelo como una herramienta para mejorar la captación y retención de especialistas en los municipios más alejados.
El atractivo de una plaza sanitaria no depende únicamente del salario base.
Las condiciones de trabajo, los desplazamientos, la distancia respecto a los hospitales, el tamaño del municipio y la posibilidad de trabajar acompañado también pueden influir en la decisión de aceptar o mantener un destino.
Los nuevos complementos pretenden reconocer económicamente esas circunstancias.
Un nuevo modelo que todavía está en negociación
La propuesta no constituye todavía un sistema retributivo definitivamente cerrado.
El documento está siendo analizado en la Mesa Sectorial de Sanidad, donde deberá continuar la negociación con las organizaciones sindicales.
Uno de los elementos pendientes es determinar las cantidades concretas asociadas a cada uno de los factores.
La ponderación de los pacientes ya establece una estructura diferenciada, pero todavía queda por determinar cuánto supondrá económicamente cada condición en la nómina de los profesionales.
La edad y el territorio entran en el cálculo del salario
El planteamiento de la Xunta supone un cambio en la forma de valorar la actividad de Atención Primaria.
El número de pacientes seguirá siendo relevante, pero el nuevo sistema pretende añadir dos variables fundamentales: quiénes son esos pacientes y dónde trabaja el profesional que los atiende.
De esta forma, un médico con numerosos pacientes mayores de 81 años podría tener un reconocimiento superior al de otro profesional con un cupo del mismo tamaño pero con una estructura demográfica diferente.
Lo mismo ocurriría con los profesionales que desempeñan su trabajo en municipios aislados y con importantes necesidades de desplazamiento.
La propuesta busca así vincular una parte de la retribución a la complejidad asistencial y territorial.
Las claves del nuevo modelo
La propuesta de la Xunta se puede resumir en cinco puntos:
- Menores de 2 años y mayores de 81: cada tarjeta tendrá un peso equivalente a tres tarjetas estándar.
- Pacientes de 3 a 6 años y de 66 a 80: tendrán un peso doble.
- Dispersión geográfica: los desplazamientos entre consultorios y municipios podrán generar compensaciones.
- Aislamiento: los profesionales destinados en zonas alejadas podrán recibir un incentivo adicional.
- Soledad profesional: quienes sean el único profesional de su categoría en un municipio tendrán un reconocimiento específico.
El objetivo declarado es adaptar las retribuciones a una realidad que presenta importantes diferencias entre la Galicia urbana y la Galicia rural.
La propuesta todavía deberá concretarse durante la negociación con los representantes de los trabajadores, especialmente en lo relativo a las cantidades económicas.


