Los datos atribuidos al SEPE revelan un fuerte incremento de los demandantes marroquíes sin experiencia laboral registrada. Las mujeres concentran la mayoría de los casos.
Las cifras del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) abren un nuevo debate sobre la integración laboral de la población extranjera en España. Entre julio de 2021 y julio de 2026, el número de hombres marroquíes mayores de 45 años inscritos como demandantes de empleo sin ocupación anterior habría aumentado cerca de un 188 %, mientras que las mujeres de la misma nacionalidad alcanzan los 9 656 registros.
La información, publicada por Pablo Haro en Libre Mercado este domingo 11 de octubre, se basa en documentación administrativa obtenida mediante una solicitud de acceso a la información pública.
El dato adquiere especial relevancia por el peso de las mujeres marroquíes en esta categoría: representan el 34,5 % de las demandantes extracomunitarias mayores de 45 años sin empleo anterior registrado.
La evolución plantea interrogantes sobre las barreras de acceso al empleo, la integración económica de la población inmigrante y la capacidad de las políticas públicas para facilitar la incorporación al mercado laboral.
No obstante, existe una precisión fundamental: figurar como demandante de empleo sin ocupación anterior no demuestra que una persona jamás haya trabajado. La clasificación administrativa puede no reflejar experiencias laborales desarrolladas en el extranjero, actividades informales u otras circunstancias no recogidas en los registros.
El SEPE registra más de 103 000 mayores de 45 años sin empleo anterior
Según la documentación citada por Libre Mercado, en julio de 2026 había 103 599 personas de 45 años o más inscritas en el SEPE como demandantes sin empleo anterior.
De ese total, 78 669 eran mujeres, equivalentes al 75,9 %, y 24 930 eran hombres, el 24,1 %.
Esta diferencia por sexos es uno de los aspectos más significativos del conjunto estadístico.
La categoría de demandantes sin ocupación anterior identifica a personas que buscan empleo y no tienen una ocupación previa registrada en la clasificación utilizada. No equivale necesariamente al número de ciudadanos que nunca han desempeñado ninguna actividad remunerada durante su vida.
El documento administrativo, según la noticia original, fue facilitado en respuesta a una petición amparada en la Ley de Transparencia y contiene desgloses por nacionalidad, sexo y periodos temporales.
Marruecos encabeza los registros entre los extranjeros
Los datos reproducidos sitúan a Marruecos como la nacionalidad extranjera con mayor número de demandantes de 45 años o más sin ocupación anterior registrada.
La evolución publicada es la siguiente:
| Año | Hombres marroquíes | Mujeres marroquíes |
|---|---|---|
| 2021 | 637 | 7 384 |
| 2022 | 665 | 8 735 |
| 2023 | 959 | 9 443 |
| 2024 | 1 144 | 9 482 |
| 2025 | 1 161 | 9 262 |
| 2026 | 1 778 | 9 656 |
Fuente: cifras atribuidas al SEPE por Libre Mercado. La serie reproducida no identifica aquí una fecha mensual homogénea para todos los ejercicios.
El cambio más acusado aparece entre los hombres.
De los 617 registros de julio de 2021 citados en otra parte de la información original se pasa a 1 778 en julio de 2026, lo que supone un incremento del 188,2 %.
Sin embargo, la serie anual facilitada para 2021 comienza con 637 hombres, no con 617. Si se emplea esta segunda cifra, el aumento sería del 179,1 %.
La diferencia no altera la conclusión de que se ha producido un crecimiento considerable, pero sí obliga a precisar qué periodo y base estadística se utilizan para calcular el porcentaje.
Entre las mujeres, el aumento es menos pronunciado en términos relativos, aunque el volumen sigue siendo considerablemente superior al masculino.
De 7 384 mujeres en 2021 se pasa a 9 656 en 2026, un incremento aproximado del 30,8 %.
En conjunto, las cifras de julio de 2026 suman 11 434 demandantes marroquíes, de los cuales el 84,4 % son mujeres.
Las mujeres marroquíes representan el 34,5 % de las extracomunitarias de esta categoría
El peso femenino constituye una de las principales características de la estadística.
De acuerdo con la documentación reproducida, en julio de 2026 había 27 988 mujeres extracomunitarias mayores de 45 años clasificadas como demandantes de empleo sin ocupación anterior.
De ellas, 9 656 tenían nacionalidad marroquí, lo que representa aproximadamente el 34,5 %.
La comparación con otras nacionalidades muestra la magnitud de esta presencia.
| Nacionalidad | Mujeres registradas |
|---|---|
| Marruecos | 9 656 |
| Colombia | 3 882 |
| Venezuela | 3 513 |
| Ucrania | 1 736 |
| Perú | 1 732 |
| Cuba | 999 |
| Argelia | 922 |
| Rusia | 544 |
| Brasil | 493 |
Datos correspondientes a julio de 2026, según la información original.
Las mujeres marroquíes superan ligeramente la suma de las colombianas, venezolanas, ucranianas y brasileñas incluidas en esta misma categoría.
En concreto, esos cuatro grupos acumulan 9 624 registros, frente a los 9 656 de Marruecos.
La diferencia es de apenas 32 personas, pero refleja la concentración de demandantes de esta nacionalidad en el conjunto analizado.
Ahora bien, el volumen absoluto no permite determinar por sí solo qué nacionalidad presenta mayores dificultades de integración laboral.
Para realizar una comparación rigurosa sería necesario conocer también cuántas mujeres de cada nacionalidad residen en España, su distribución por edades, su situación administrativa y su participación en el mercado laboral.
El número de hombres marroquíes aumenta un 61,3 % entre marzo y julio de 2026
Uno de los movimientos más llamativos de la serie aparece en los últimos meses.
Según los datos facilitados, los hombres marroquíes mayores de 45 años inscritos sin ocupación anterior pasaron de 1 102 en marzo de 2026 a 1 778 en julio.
La diferencia es de 676 personas, equivalente a un crecimiento del 61,3 % en cuatro meses.
La noticia original relaciona temporalmente este aumento con una regularización extraordinaria de extranjeros.
Sin embargo, la coincidencia temporal no demuestra una relación causal.
Para establecer si los cambios administrativos influyeron en el aumento sería necesario conocer las condiciones concretas de acceso al registro, las nacionalidades beneficiarias, las nuevas inscripciones y las bajas producidas durante ese periodo.
También podrían intervenir otros factores, como cambios demográficos, nuevas llegadas, modificaciones de la situación documental o una mayor utilización de los servicios públicos de empleo.
En consecuencia, el incremento está reflejado en las cifras aportadas, pero sus causas no quedan demostradas únicamente con esos datos.
El 40,5 % de los mayores de 45 años sin empleo previo registrado son extranjeros
La evolución general del colectivo también resulta significativa.
Según la documentación publicada, los extranjeros representaban aproximadamente el 22 % de los demandantes de esta categoría en 2021.
En julio de 2026, la proporción habría alcanzado el 40,5 %.
Esto significa que el peso relativo de los extranjeros dentro del grupo ha aumentado considerablemente durante los últimos cinco años.
La serie facilitada muestra la siguiente evolución:
| Periodo | Total de demandantes | Extranjeros | Porcentaje |
|---|---|---|---|
| Diciembre de 2022 | 102 888 | 26 176 | 25,4 % |
| Diciembre de 2023 | 107 305 | 30 835 | 28,7 % |
| Diciembre de 2024 | 105 846 | 33 581 | 31,7 % |
| Diciembre de 2025 | 101 110 | 34 055 | 33,7 % |
| Julio de 2026 | 103 599 | 41 998 | 40,5 % |
Fuente: elaboración a partir de los datos atribuidos al SEPE por Libre Mercado. Los porcentajes se han calculado sobre los totales indicados.
La tendencia apunta a un cambio en la composición por nacionalidad de los demandantes de empleo mayores de 45 años sin experiencia laboral registrada.
Mientras el volumen total permanece en una franja relativamente estable, el número de extranjeros aumenta.
Entre diciembre de 2022 y julio de 2026, los registros de nacionalidad extranjera pasan de 26 176 a 41 998, lo que supone un incremento del 60,4 %.
Este crecimiento no implica necesariamente que haya empeorado la situación laboral de todos los extranjeros residentes en España. Para comprobarlo habría que relacionar los datos con la evolución de la población extranjera en edad laboral y sus tasas de actividad y empleo.
Las españolas mayores de 45 años reducen sus registros mientras aumentan los de varias nacionalidades extranjeras
La evolución de las mujeres españolas presenta una tendencia diferente.
Según la información original, las españolas de 45 años o más clasificadas como demandantes sin ocupación anterior pasaron de 67 763 en julio de 2021 a 47 832 en julio de 2026.
Esto representa un descenso del 29,4 %, calculado sobre las cifras publicadas.
Entre los hombres españoles también se registra una reducción, aunque menos pronunciada: de 16 176 a 13 769, equivalente al 14,9 %.
Las cifras muestran una disminución del número de demandantes españoles de ambos sexos en esta categoría durante el periodo analizado.
Sin embargo, esta evolución no debe interpretarse automáticamente como un aumento equivalente de la contratación.
Las variaciones pueden deberse a incorporaciones al empleo, jubilaciones, cambios en la inscripción, movimientos demográficos u otras circunstancias.
Colombia y Perú registran fuertes incrementos entre las mujeres
Marruecos no es el único país que presenta un crecimiento relevante.
Entre las mujeres colombianas mayores de 45 años sin empleo anterior registrado, la información original señala un aumento desde 807 registros en enero de 2021 hasta 3 882 en julio de 2026.
El incremento calculado sobre estas cifras alcanza aproximadamente el 381 %.
En el caso de Perú, los registros femeninos pasan de 253 en junio de 2022 a 1 732 en julio de 2026, un crecimiento aproximado del 584,6 %.
Estas evoluciones indican que el aumento afecta a distintas nacionalidades extracomunitarias, aunque con intensidades diferentes.
Rumanos y búlgaros registran una evolución opuesta
Los datos publicados muestran descensos entre algunas nacionalidades comunitarias.
Los ciudadanos rumanos mayores de 45 años sin ocupación anterior registrada pasan de 2 374 en 2021 a 1 887 en 2026, una reducción del 20,5 %.
Entre los búlgaros, la cifra disminuye de 475 a 285, lo que representa un descenso del 40 %.
También se registran reducciones entre los ciudadanos italianos y portugueses.
En el conjunto de nacionales de países de la Unión Europea, los registros pasan de 5 231 en julio de 2021 a 4 346 en julio de 2026, un descenso del 16,9 %.
Estas diferencias muestran que la evolución de los demandantes extranjeros no es homogénea.
Las distintas nacionalidades presentan trayectorias demográficas y laborales diferentes, que deben analizarse teniendo en cuenta factores como los movimientos migratorios, la estructura de edades y la situación del mercado de trabajo.
El caso venezolano: menos inscritos entre marzo y julio de 2026
La información también destaca una evolución particular entre los ciudadanos venezolanos.
Entre marzo y julio de 2026, el número de venezolanos mayores de 45 años clasificados como demandantes sin ocupación anterior habría descendido de 5 148 a 5 003, una reducción del 2,8 %.
Entre los hombres, la caída fue más acusada.
Los registros masculinos pasaron de 1 700 a 1 490, lo que representa un descenso del 12,4 %.
La evolución contrasta con el crecimiento de los registros masculinos marroquíes y colombianos durante el mismo periodo.
En el caso de Colombia, los hombres de esta categoría pasaron de 793 en marzo a 1 546 en julio, un incremento cercano al 95 %.
Por su parte, los ciudadanos argelinos aumentaron de 204 a 349, aproximadamente un 71,1 %.
Estas diferencias requieren un análisis específico antes de atribuirlas a una única política migratoria o laboral.
Yolanda Díaz y el reto de incorporar al mercado laboral a los mayores de 45 años
La información sitúa el foco en el Ministerio de Trabajo y Economía Social, responsable de las políticas estatales de empleo, y en el SEPE, organismo encargado de gestionar y publicar buena parte de las estadísticas administrativas del mercado laboral.
El departamento encabezado por Yolanda Díaz tiene entre sus ámbitos de actuación la mejora de la empleabilidad y el acceso al trabajo de colectivos que encuentran dificultades para incorporarse al mercado laboral.
Los mayores de 45 años representan uno de los grupos para los que pueden existir obstáculos específicos, especialmente cuando no cuentan con experiencia profesional acreditada en España.
Entre los factores relevantes figuran la formación, las competencias lingüísticas, el reconocimiento de cualificaciones obtenidas en otros países y la adecuación entre los perfiles profesionales y las necesidades de las empresas.
La elevada presencia femenina en las cifras publicadas plantea, además, la necesidad de estudiar la relación entre empleo, responsabilidades familiares y acceso a oportunidades profesionales.
El reto de las políticas públicas consiste en facilitar que las personas que buscan empleo puedan acceder a puestos de trabajo estables y desarrollar una trayectoria laboral que les permita adquirir autonomía económica.
¿Qué significa realmente aparecer en el SEPE sin empleo anterior?
Esta es una de las cuestiones fundamentales para interpretar correctamente los datos.
El propio SEPE define a las personas paradas sin empleo anterior como aquellas demandantes en situación de paro de las que no consta que hayan tenido un contrato anterior.
Servicio Público de Empleo Estatal
Por tanto, deben evitarse tres confusiones habituales.
- Sin empleo anterior registrado no equivale necesariamente a no haber trabajado nunca. Una persona puede haber trabajado fuera de España sin que esa experiencia aparezca en la información administrativa utilizada.
- Estar inscrito como demandante no significa cobrar una prestación. El derecho a las ayudas por desempleo depende del cumplimiento de requisitos legales específicos.
- El número de demandantes no equivale al número total de personas sin trabajo. Las estadísticas del paro registrado utilizan criterios administrativos y no incluyen necesariamente a todas las personas desempleadas.
Servicio Público de Empleo Estatal+1
Estas precisiones resultan especialmente importantes cuando se comparan ciudadanos españoles y extranjeros, porque sus historiales laborales y administrativos pueden ser muy diferentes.
La integración laboral y la sostenibilidad del sistema de protección social
La evolución de los demandantes mayores de 45 años sin empleo anterior también plantea cuestiones económicas de mayor alcance.
La incorporación al mercado laboral permite aumentar la producción, mejorar los ingresos familiares y generar cotizaciones a la Seguridad Social.
En sentido contrario, las dificultades prolongadas de acceso al empleo pueden limitar la autonomía económica y aumentar las necesidades de asistencia social, dependiendo de las circunstancias de cada hogar.
Sin embargo, los datos analizados no permiten calcular el gasto público asociado a estas personas ni determinar cuántas reciben prestaciones.
Tampoco permiten establecer el balance fiscal de una nacionalidad, puesto que para ello sería necesario estudiar tanto los impuestos y cotizaciones aportados como los servicios y transferencias recibidos.
La sostenibilidad del sistema de protección social depende de numerosos factores, entre ellos el empleo, la productividad, la estructura demográfica y la evolución del gasto público.
Por ello, una evaluación completa de la integración económica de la inmigración debe considerar no solo el número de demandantes sin ocupación anterior, sino también los trabajadores extranjeros ocupados, sus cotizaciones y sus trayectorias profesionales.
Los datos del SEPE abren un debate sobre la eficacia de las políticas de empleo
Las cifras difundidas este 11 de octubre de 2026 describen una transformación importante en la composición de los demandantes de empleo mayores de 45 años sin ocupación anterior registrada.
El aumento de los hombres marroquíes, la elevada presencia de mujeres de esa nacionalidad y el crecimiento del peso de los extranjeros en el conjunto constituyen los principales resultados de la documentación publicada.
Al mismo tiempo, la reducción de los registros entre españoles y determinadas nacionalidades comunitarias muestra que no todos los colectivos evolucionan de la misma manera.
El contexto general también importa. Según el Ministerio de Trabajo, España cerró julio de 2026 con 2 311 499 personas en paro registrado, 93 107 menos que un año antes, aunque con un aumento mensual de 19 517 personas.
La Moncloa
El comportamiento de la categoría estudiada debe situarse dentro de esa evolución más amplia del mercado laboral.
La cuestión central no es únicamente cuántas personas figuran sin empleo anterior, sino qué oportunidades reales tienen para incorporarse al trabajo y qué resultados están obteniendo las políticas destinadas a conseguirlo.
La publicación de series completas y comparables, junto con datos sobre población residente, actividad, contratación y duración de las demandas, permitiría determinar con mayor precisión el alcance del fenómeno.
La integración laboral de los mayores de 45 años, españoles o extranjeros, seguirá siendo una cuestión relevante para la economía española durante los próximos años.


