Manel Esteller, genetista e investigador del Hospital Sant Pau en Barcelona, ha publicado recientemente junto al investigador Eloy Santos el libro «Historia de una supercentenaria, claves de la longevidad» (RBA), basado en el estudio de María Branyas, una mujer de Olot que alcanzó los 117 años. Este trabajo combina análisis genéticos y revisión de hábitos para comprender los factores que influyen en la longevidad.
Genética y hábitos, factores clave
Según Esteller, la longevidad depende aproximadamente en un 50% de factores genéticos heredados y en un 50% de los hábitos y estilo de vida diarios. La genética proporciona una base relacionada con la herencia familiar, mientras que los hábitos influyen en modificaciones químicas directas del ADN.
Principales hábitos para una vida larga y saludable
El investigador señala que evitar hábitos tóxicos como el consumo de tabaco y alcohol, realizar ejercicio físico moderado, mantener un peso saludable y seguir una dieta equilibrada basada en aceite de oliva, pescado azul y legumbres son esenciales. Además, resalta la importancia de un buen descanso y el respeto de los ritmos circadianos.
Entorno social y calidad de vida
El entorno donde se vive y las relaciones sociales tienen un papel destacado. Un clima benigno y baja contaminación son beneficiosos, pero contar con un núcleo familiar y amistades consolidadas proporciona beneficios para la salud cerebral y emocional. María Branyas ejemplificó esta capacidad de adaptarse socialmente a lo largo de su vida.
Indicadores biológicos y salud en edades avanzadas
Los análisis realizados a María Branyas indicaron que su edad biológica celular era aproximadamente 20 años inferior a su edad cronológica, mostrando un sistema inmunitario notable. Superó el COVID-19 de forma asintomática a los 114 años y presentó niveles de colesterol y glucosa dentro del rango saludable.
Microbiota intestinal y longevidad
El estudio también destacó la relevancia de una microbiota intestinal equilibrada. María consumía regularmente productos fermentados y yogures sin azúcares añadidos, elementos que contribuyen a la salud digestiva y metabólica.
Límites biológicos y avances científicos
Actualmente, el récord de longevidad reconocido se sitúa en los 122 años. Esteller considera que existe un limite biológico aproximado cercano a los 125 años vinculado a factores cromosómicos, aunque la investigación en terapias moleculares busca ampliar la longevidad saludable y retrasar el deterioro cognitivo asociado a enfermedades como el alzhéimer.
Recomendaciones para mejorar la salud tras los 50 años
El genetista afirma que nunca es tarde para adoptar mejoras en la salud, incluso después de los 50 años. Abandonar hábitos nocivos, realizar caminatas diarias, cuidar la alimentación, mantener la mente activa y conservar redes de apoyo social pueden aportar un aumento en la energía y calidad de vida.


