El vehículo cayó por un terraplén de unos 20 metros en Fogars de Montclús. Los equipos de emergencia trabajan en un terreno escarpado para retirar el autocar y descartar que haya más víctimas.
Un accidente de autobús con 83 heridos moviliza a los servicios de emergencia
La tragedia pudo haber sido aún mayor. Un autobús de transporte público se precipitó el domingo 25 de octubre por un terraplén de aproximadamente 20 metros en Fogars de Montclús (Barcelona), dejando 83 personas heridas, siete de ellas en estado grave. El siniestro se produjo en la carretera BV-5114, en una zona montañosa donde las condiciones del terreno complicaron notablemente las labores de rescate.
Durante la mañana de este lunes, los equipos de emergencia continúan trabajando para completar la inspección del lugar y retirar el vehículo accidentado mediante una grúa de gran tonelaje. Aunque los Bomberos consideran muy probable que no haya más personas afectadas, las autoridades mantienen la cautela hasta poder revisar completamente la zona.
La principal dificultad es la posición en la que quedó el autocar, apoyado entre rocas y árboles en una pendiente pronunciada. Los responsables del operativo han explicado que la vegetación frenó la caída e impidió que el vehículo siguiera dando vueltas de campana.
Siete heridos graves y decenas de afectados
El último balance difundido por los servicios sanitarios recoge 83 personas atendidas, con lesiones de distinta consideración. La distribución publicada por Antena 3 este lunes es la siguiente:
- 7 heridos graves, con lesiones que incluyen fracturas y traumatismos.
- 34 heridos menos graves, que también han requerido atención sanitaria.
- 42 heridos leves, según el balance provisional.
Las autoridades no habían confirmado fallecidos en el momento de la última actualización consultada. Sin embargo, durante las primeras horas del operativo, los responsables de la emergencia evitaron descartar por completo la posibilidad de encontrar nuevas víctimas, dada la dificultad para inspeccionar el terreno.
La diferencia entre las primeras cifras difundidas y los balances posteriores responde a la evolución de la información disponible durante la emergencia. Por ello, conviene atender a las actualizaciones de los servicios sanitarios y de los organismos responsables del rescate.
Un rescate extremo entre rocas, árboles y una pendiente pronunciada
La intervención de los Bomberos de la Generalitat ha sido especialmente compleja por la orografía del lugar. El autobús quedó en una posición inestable, encajado entre elementos naturales que dificultaban tanto el acceso de los equipos como la evacuación de los pasajeros.
El inspector de los Bomberos Santi Lleonart explicó que las rocas y la vegetación frenaron el desplazamiento del vehículo. Ese obstáculo natural pudo evitar que el autocar continuara rodando pendiente abajo, aunque la posición final del autobús complicó el acceso a determinadas partes de su estructura.
Algunos pasajeros consiguieron salir por sus propios medios y subir hasta la carretera. Otros necesitaron ayuda especializada para abandonar el vehículo.
Los equipos de rescate tuvieron que emplear cuerdas y técnicas de excarcelación, que incluyeron el corte de partes de la chapa del autobús para liberar a personas atrapadas.
La operación se prolongó durante la noche y continuó a primera hora del lunes. El objetivo no era únicamente atender a los heridos, sino también comprobar si algún pasajero había salido despedido durante la caída y había quedado oculto entre la vegetación o las rocas.
Drones, cámaras térmicas y perros para descartar más víctimas
La búsqueda se ha extendido al entorno inmediato del autocar. Los Bomberos han utilizado drones, cámaras térmicas y unidades caninas para inspeccionar el área y detectar posibles afectados fuera del vehículo.
El radio de rastreo se situó entre 30 y 40 metros alrededor del autobús, en una zona donde la pendiente y la vegetación dificultan la visibilidad.
La consellera de Salud de la Generalitat, Olga Pané, explicó que los equipos habían localizado a los afectados dentro del autocar, pero que la dificultad del terreno obligaba a extremar las precauciones para descartar que hubiera otras personas fuera de él.
Los responsables de la intervención señalaron posteriormente que existía una probabilidad muy alta de que no hubiera más afectados. Aun así, la comprobación definitiva dependía de completar las tareas de inspección.
La retirada del vehículo es un paso decisivo: permitirá revisar los espacios que permanecen ocultos bajo su estructura y comprobar si hay personas atrapadas en zonas que los equipos no han podido examinar por completo.
Una grúa de gran tonelaje para retirar el autobús
El plan de actuación para este lunes incluye la retirada del autocar mediante una grúa de grandes dimensiones, una maniobra delicada por la posición del vehículo y la inestabilidad del terreno.
No se trata de una operación rutinaria. Antes de moverlo, los equipos deben garantizar que la maniobra pueda ejecutarse sin poner en riesgo a los rescatadores ni agravar la situación de posibles personas atrapadas.
El levantamiento del vehículo también permitirá avanzar en la inspección del lugar y facilitará las actuaciones posteriores para esclarecer las circunstancias del accidente.
Por ahora, las causas exactas de la salida de la vía no están determinadas. Los datos disponibles sitúan el siniestro en una carretera estrecha y con curvas, pero eso no basta para establecer qué provocó la pérdida de control del autobús.
Qué se sabe del autobús accidentado
El vehículo pertenece a la compañía Sagalés y cubría un servicio de transporte entre el Centro de Información de Fogars de Montclús y Santa Fe del Montseny, según la información publicada sobre el siniestro.
Estos son los datos fundamentales conocidos hasta el momento:
Lugar del accidente
Carretera BV-5114, Fogars de Montclús, Barcelona.
Fecha y hora
Domingo, 25 de octubre de 2026, por la tarde. Los primeros avisos se recibieron a las 16:43 horas.
Vehículo
Autobús de la línea 573, operada por Sagalés, con 65 plazas sentadas, según la información de los Bomberos.
Balance provisional
83 heridos atendidos, siete graves, 34 menos graves y 42 leves en el último balance consultado.
Investigación
Las causas del siniestro siguen pendientes de esclarecimiento.
Un amplio despliegue sanitario y de rescate
La magnitud del accidente obligó a movilizar numerosos recursos de emergencia. El Sistema de Emergencias Médicas (SEM) activó ambulancias, helicópteros medicalizados y equipos conjuntos con los Bomberos para atender a los afectados y facilitar su traslado a centros hospitalarios.
También participaron profesionales de apoyo psicológico para asistir a las personas afectadas por el suceso. Protección Civil activó medidas de emergencia y se habilitó un centro de acogida en Can Ramis, en Sant Celoni, para atender a pasajeros y familiares.
La intervención requirió coordinar distintas tareas de forma simultánea:
- Evacuación de los pasajeros atrapados o heridos dentro del autocar.
- Atención y clasificación sanitaria de los afectados según la gravedad de sus lesiones.
- Búsqueda de posibles víctimas adicionales en el entorno de la caída.
- Estabilización y retirada del vehículo, para inspeccionar las zonas todavía inaccesibles.
- Asistencia a los afectados y sus familiares durante las horas posteriores al accidente.
La combinación de un número elevado de heridos y un terreno de difícil acceso convirtió el siniestro en una operación de especial complejidad.
Las causas del accidente, todavía bajo investigación
Uno de los principales interrogantes es por qué el autobús abandonó la carretera y terminó precipitándose por el terraplén.
La información disponible describe una vía estrecha y con curvas, pero no permite atribuir el accidente a un fallo mecánico, un error humano, la velocidad o el estado de la calzada. Cualquiera de esas hipótesis requeriría pruebas que, por el momento, no se han hecho públicas.
Para esclarecer lo sucedido será necesario reconstruir la trayectoria del vehículo y analizar las circunstancias previas a la salida de la vía. La inspección del autocar y de la zona del accidente podrá aportar elementos relevantes para determinar qué ocurrió.
También será importante conocer si existieron factores externos que influyeran en la conducción y cuál fue la secuencia exacta de los acontecimientos. Hasta que se disponga de información contrastada, cualquier explicación definitiva sería prematura.
El accidente vuelve a poner de relieve la importancia de la seguridad en las carreteras de montaña, donde las curvas, los desniveles y las dificultades de acceso pueden complicar las consecuencias de una salida de vía. Sin embargo, la gravedad de este siniestro no demuestra por sí sola que existiera una deficiencia de seguridad concreta.
Qué falta por aclarar tras el accidente de Fogars de Montclús
Las próximas horas serán determinantes para cerrar la fase de rescate y avanzar en el esclarecimiento del siniestro. Los principales puntos pendientes son:
- La retirada completa del autobús y la inspección del terreno situado bajo su estructura.
- La confirmación definitiva de que no existen más víctimas o personas desaparecidas relacionadas con el accidente.
- La evolución médica de los siete heridos graves y del resto de afectados.
- La determinación de las causas que provocaron la salida de la carretera.
- La información que puedan aportar la inspección técnica del vehículo y la investigación posterior.
La prioridad inmediata sigue siendo garantizar que no quede nadie sin localizar y completar la asistencia a todos los afectados.
El accidente de autobús en Fogars de Montclús deja 83 heridos y plantea preguntas que todavía no tienen respuesta. La dificultad del rescate explica la prudencia de las autoridades, mientras que la investigación deberá determinar cómo se produjo la caída y si hubo factores que pudieron contribuir al siniestro.


