La Comisión Europea ha autorizado un tratamiento para adultos con esclerosis múltiple secundaria progresiva sin brotes recientes. El Hospital Doctor Negrín, en Gran Canaria, participó en el ensayo internacional que respaldó la decisión.
Un avance clínico abre una nueva vía para pacientes que hasta ahora carecían de una terapia específicamente aprobada para esta fase de la enfermedad. El Hospital Universitario Gran Canaria Doctor Negrín ha participado en la investigación internacional que ha contribuido a la autorización europea de un nuevo tratamiento para la esclerosis múltiple secundaria progresiva (EMSP) sin brotes.
La decisión de la Comisión Europea se basa en los resultados del ensayo clínico de fase III HERCULES. Según la información difundida por el centro hospitalario, el Doctor Negrín fue el único centro de Canarias que intervino como centro investigador en este estudio.
La autorización supone un hito para los pacientes que experimentan un empeoramiento progresivo de la discapacidad sin recaídas clínicas recientes. No significa que la enfermedad tenga cura ni que el deterioro vaya a detenerse en todos los casos, pero incorpora una opción terapéutica dirigida específicamente a esta forma de esclerosis múltiple.
Qué cambia con el nuevo tratamiento para la esclerosis múltiple
La principal novedad es que la Unión Europea ha autorizado una terapia dirigida a adultos con esclerosis múltiple secundaria progresiva sin brotes durante los dos últimos años, una población para la que, según el comunicado del hospital, no existía hasta ahora un tratamiento aprobado específicamente para frenar esta progresión.
La esclerosis múltiple es una enfermedad crónica del sistema nervioso central que puede afectar a la movilidad, la sensibilidad, la visión, el equilibrio y otras funciones neurológicas. Su evolución varía de una persona a otra.
En algunas personas, la enfermedad comienza con episodios de empeoramiento neurológico —conocidos como brotes— seguidos de periodos de recuperación parcial o completa. Con el tiempo, una parte de los pacientes desarrolla una fase secundaria progresiva, en la que la discapacidad puede aumentar de forma gradual, incluso cuando no se producen nuevos brotes.
La ausencia de brotes no implica necesariamente que la enfermedad haya dejado de avanzar. Precisamente, el nuevo tratamiento se dirige a pacientes cuya discapacidad puede progresar sin recaídas recientes.
El papel del Hospital Doctor Negrín en el ensayo HERCULES
La Unidad de Esclerosis Múltiple del servicio de Neurología del Hospital Universitario Gran Canaria Doctor Negrín, en Las Palmas de Gran Canaria, participó en el ensayo internacional HERCULES.
El estudio se desarrolló en fase III, una etapa avanzada de la investigación clínica en la que se evalúan la eficacia y la seguridad de un tratamiento en una población de pacientes definida. Sus resultados pueden servir de base para que las autoridades reguladoras decidan si autorizan su comercialización.
La participación del centro canario lo sitúa dentro de la red de investigación que ha permitido estudiar una alternativa terapéutica para una forma de esclerosis múltiple especialmente compleja.
El comunicado difundido por el hospital destaca que fue el único centro de Canarias implicado en el ensayo. Su unidad especializada intervino como centro investigador, aunque la información publicada no detalla cuántos pacientes reclutó, qué funciones concretas asumió cada investigador ni el peso estadístico de su participación en los resultados globales.
Cómo actúa el nuevo fármaco
El principio activo autorizado pertenece a una nueva clase terapéutica: los inhibidores orales de la tirosina quinasa de Bruton (BTK).
Este tipo de medicamentos actúa sobre mecanismos relacionados con la actividad de determinadas células inmunitarias y la inflamación. En la esclerosis múltiple, la respuesta inmunitaria puede contribuir al daño del sistema nervioso central y a la pérdida progresiva de funciones neurológicas.
El objetivo del fármaco es intervenir en esos procesos inflamatorios implicados en la progresión de la discapacidad. Su mecanismo de acción lo diferencia de otros tratamientos centrados principalmente en reducir la actividad de la enfermedad asociada a los brotes.
La administración oral constituye otra característica de esta clase terapéutica. No obstante, la pauta concreta, las contraindicaciones, las interacciones y las condiciones de uso deben consultarse en la ficha técnica oficial del medicamento y con el equipo médico responsable.
Qué demostraron los resultados del ensayo HERCULES
Según el comunicado del Hospital Doctor Negrín, el ensayo HERCULES constató un retraso estadísticamente significativo en la progresión de la discapacidad frente al placebo.
El placebo es una sustancia sin el principio activo investigado que se utiliza como comparación en los ensayos clínicos. Este diseño permite evaluar si las diferencias observadas entre los grupos pueden atribuirse al tratamiento estudiado.
La nota también señala que el medicamento mantuvo un perfil de seguridad consistente durante el desarrollo clínico. Esta formulación no significa que el tratamiento esté libre de efectos adversos: la seguridad de cualquier medicamento debe valorarse a partir de los datos completos de los ensayos, las advertencias de la ficha técnica y el seguimiento posterior a su autorización.
La información difundida por el hospital no incluye las cifras concretas del beneficio observado, el número de participantes, la duración del seguimiento ni el detalle de los efectos adversos registrados. Por ello, no es posible cuantificar a partir de ese comunicado cuánto se retrasa la progresión en términos absolutos ni qué proporción de pacientes puede beneficiarse.
Estos datos son importantes para interpretar correctamente el alcance clínico de la autorización y evitar que un avance relevante se presente como una solución definitiva.
Por qué es importante para los pacientes sin brotes recientes
La esclerosis múltiple secundaria progresiva sin brotes plantea un reto terapéutico particular: la discapacidad puede empeorar aunque no haya recaídas claramente identificables.
En estos pacientes, la falta de brotes recientes no elimina la necesidad de vigilar la evolución neurológica. La progresión puede afectar a la capacidad para caminar, mantener el equilibrio, realizar actividades cotidianas o conservar la autonomía personal.
La autorización europea abre una alternativa específica para esta población. Su importancia reside en que reconoce la necesidad de abordar también la progresión de la discapacidad, y no únicamente la aparición de brotes.
Aun así, la respuesta al tratamiento puede variar entre pacientes. La elección de una terapia depende de la situación clínica, los antecedentes, otras enfermedades, los posibles riesgos y la valoración individual del neurólogo.
El nuevo medicamento no sustituye el seguimiento especializado, la rehabilitación ni otras medidas de apoyo que puedan resultar necesarias para preservar la funcionalidad y la calidad de vida.
Qué significa la autorización de la Comisión Europea
La autorización de comercialización de la Comisión Europea permite que un medicamento pueda utilizarse en la Unión Europea dentro de las condiciones establecidas en su autorización.
Sin embargo, la aprobación europea no implica por sí sola que el fármaco esté disponible de inmediato para todos los pacientes en España, ni determina automáticamente sus condiciones de financiación pública. La disponibilidad efectiva depende de los procedimientos correspondientes, las decisiones de financiación y las condiciones de acceso aplicables.
Por eso, los pacientes interesados deben consultar con su neurólogo y con los servicios sanitarios competentes para conocer si el medicamento está disponible y si cumplen los criterios clínicos establecidos.
También conviene distinguir entre la autorización regulatoria y la experiencia real de uso. Tras la comercialización, la vigilancia de seguridad permite seguir recopilando información sobre posibles efectos adversos y sobre el comportamiento del medicamento en condiciones clínicas habituales.
Investigación clínica: una vía para ampliar las opciones terapéuticas
La participación del Doctor Negrín en HERCULES refleja el papel que desempeñan los hospitales públicos en la investigación clínica internacional. Estos estudios permiten evaluar tratamientos antes de su autorización y ofrecen a los equipos sanitarios la posibilidad de contribuir a la generación de evidencia científica.
En enfermedades crónicas y complejas como la esclerosis múltiple, la investigación resulta especialmente relevante porque las necesidades de los pacientes pueden cambiar a medida que evoluciona la patología.
La intervención de una unidad canaria en un ensayo de alcance internacional también pone de relieve la importancia de mantener equipos especializados, recursos para la investigación y colaboración entre centros.
No obstante, la contribución de un hospital a un ensayo no debe confundirse con una garantía de beneficio individual para todos sus pacientes. Los resultados se interpretan a partir del conjunto de participantes y de los criterios definidos en el protocolo científico.
Un avance importante, pero no una cura
La autorización del tratamiento para la esclerosis múltiple secundaria progresiva sin brotes representa una nueva opción para adultos que afrontan una progresión de la discapacidad sin recaídas recientes.
El ensayo HERCULES, en el que participó el Hospital Doctor Negrín, aportó la evidencia que respalda esta decisión. El siguiente paso es que los profesionales sanitarios valoren qué pacientes cumplen los criterios de uso y que la disponibilidad del medicamento se concrete conforme a los procedimientos aplicables en España.
La novedad es significativa, pero debe comunicarse con precisión: retrasar la progresión de la discapacidad no equivale a detenerla por completo ni a curar la enfermedad. Conocer la magnitud del beneficio, los riesgos y las condiciones de administración será esencial para que pacientes y especialistas puedan tomar decisiones informadas.
La participación del Hospital Doctor Negrín en este ensayo sitúa a Canarias en una investigación que amplía las opciones terapéuticas para una población con necesidades médicas no cubiertas hasta ahora por un tratamiento específicamente autorizado.


