Más de 350 profesionales de 200 empresas e instituciones representan al archipiélago en Londres. El sector afronta la temporada de invierno con incertidumbre geopolítica, presión sobre los costes y señales de enfriamiento en la conectividad aérea.
Canarias acude a la World Travel Market (WTM) de Londres, una de las principales ferias turísticas internacionales, con un mensaje de prudencia. El archipiélago quiere consolidar su posición en el mercado británico justo cuando comienza la temporada alta de invierno, pero los indicadores de conectividad apuntan a un cambio de tendencia: por primera vez en seis años no aumentan las plazas aéreas programadas.
La delegación canaria está formada por más de 350 profesionales de unas 200 empresas e instituciones. Su objetivo es reforzar las relaciones con operadores y compañías del Reino Unido, un mercado estratégico del que procede más del 30 % de los visitantes de las islas, según los datos difundidos por la información de origen.
La consejera de Turismo del Gobierno de Canarias, Jéssica de León, reconoce que el sector llega a la feria con una sensación de incertidumbre. Entre los factores que preocupan figuran la situación geopolítica, la inflación, el encarecimiento de los costes y las dificultades del mercado alemán, otro de los principales emisores de turistas hacia el archipiélago.
La primera caída de plazas aéreas programadas en seis años
El dato que más inquietud genera en el sector es la evolución de la conectividad aérea. Según los datos presentados por la Consejería de Turismo, las plazas aéreas programadas para Canarias registran un descenso, algo que no sucedía en los últimos seis años.
La información facilitada no precisa el porcentaje de caída, el número exacto de asientos afectados ni el periodo concreto de comparación. Por tanto, no permite cuantificar todavía el alcance de la reducción ni determinar si afecta por igual a todas las islas y mercados emisores.
La evolución merece atención porque la conectividad aérea es uno de los factores que condicionan la llegada de visitantes a un destino insular. Una menor programación puede limitar la capacidad de crecimiento, aunque el efecto final dependerá también de la ocupación de los vuelos, las tarifas, la demanda y la evolución de las reservas.
La consejera ha señalado expresamente la preocupación por Reino Unido y Alemania, debido a la incertidumbre que atraviesan ambos mercados. El reto será comprobar si la reducción de plazas responde a una cautela temporal de las aerolíneas o si anticipa una contracción más prolongada de la oferta.
Reino Unido, un mercado esencial para el turismo canario
La WTM tiene una importancia especial para Canarias por el peso del mercado británico. Más del 30 % de los turistas que visitan el archipiélago proceden del Reino Unido, de acuerdo con la información difundida por Radio Club Tenerife.
La feria permite mantener contactos con turoperadores, aerolíneas, agencias y empresas que intervienen en la comercialización de los viajes. Para Canarias, la cita llega en un momento decisivo: el inicio de la temporada de invierno, uno de los periodos de mayor actividad turística en las islas.
La delegación pretende reforzar el posicionamiento del destino y mantener la demanda británica en un escenario marcado por la incertidumbre económica y política.
La evolución de este mercado será determinante para la temporada. Una caída de la capacidad aérea o una moderación de las reservas podría repercutir en hoteles, empresas de excursiones, restauración, transporte y otros negocios que dependen del visitante internacional.
Alemania añade presión sobre las previsiones de invierno
La preocupación del Gobierno canario no se limita al Reino Unido. Alemania es otro de los mercados emisores fundamentales para las islas y atraviesa, según la consejera, una situación que genera incertidumbre.
La inflación y el encarecimiento de los costes pueden influir en las decisiones de viaje de los hogares y en la estrategia comercial de los operadores turísticos. También pueden repercutir en los márgenes de las empresas del sector, que deben afrontar mayores gastos de personal, suministros, transporte y funcionamiento.
La información de partida no ofrece cifras concretas sobre la evolución de las reservas alemanas ni sobre la caída de plazas en ese mercado. Por ello, no puede concluirse que exista ya un desplome de la demanda, pero sí que el Ejecutivo autonómico identifica Alemania como uno de los focos de preocupación para el invierno.
La combinación de dificultades en dos mercados tan relevantes obliga al sector a vigilar las reservas y la programación de vuelos con especial atención.
Más de 350 profesionales representan a Canarias en Londres
La delegación que participa en la WTM está integrada por más de 350 profesionales de unas 200 empresas e instituciones. En ella participan representantes del Gobierno de Canarias, cabildos, entidades de promoción turística, empresas hoteleras y ayuntamientos.
Entre las entidades que respaldan la presencia canaria figuran los cabildos de Tenerife, Gran Canaria y Lanzarote, además de sus organismos de promoción turística. También participan empresas hoteleras como Lopesan Hotel Group, Hyatt y Livvo Hotels, junto con municipios turísticos como Adeje, San Bartolomé de Tirajana y Puerto de la Cruz.
La presencia institucional y empresarial busca proyectar una oferta conjunta y mantener la relación con los intermediarios internacionales. En un escenario de menor crecimiento de plazas aéreas, esos contactos adquieren especial importancia para defender conexiones, negociar programación y sostener la demanda.
La incertidumbre internacional condiciona la temporada alta
La consejera Jéssica de León ha vinculado la cautela del sector a la situación internacional y a la evolución de los mercados emisores. La incertidumbre geopolítica, la inflación y el aumento de los costes forman parte de un escenario que dificulta las previsiones para la temporada de invierno.
El turismo canario depende en gran medida de la conectividad internacional y de la capacidad de los hogares europeos para mantener sus viajes. Por eso, cualquier deterioro económico o alteración de las rutas puede tener consecuencias sobre las reservas y la actividad empresarial.
Sin embargo, conviene distinguir entre los riesgos identificados y los resultados que todavía no se conocen. La caída de plazas programadas es una señal relevante, pero no permite anticipar por sí sola una reducción equivalente del número de turistas. Para evaluar el impacto será necesario observar las reservas, la ocupación hotelera, las frecuencias aéreas y la evolución de los precios.
La WTM, una cita estratégica antes del invierno
La World Travel Market comienza este martes en Londres y coincide con el arranque de la temporada alta turística de Canarias. La feria reúne a profesionales de distintos países y permite negociar acuerdos comerciales, presentar productos y analizar las tendencias del sector.
La delegación canaria busca aprovechar la cita para reforzar su presencia en el mercado británico y mantener la relación con los operadores que comercializan el destino.
Radio Club Tenerife ha anunciado además una programación especial de Hoy por Hoy Canarias desde el centro de convenciones Excel de Londres durante el martes y el miércoles, con el objetivo de seguir la actualidad de la feria y las reuniones del sector.
Canarias debe vigilar la conectividad y diversificar sus mercados
La primera caída de plazas aéreas programadas en seis años introduce un elemento de cautela en las previsiones turísticas del archipiélago. El dato no demuestra por sí solo que vaya a producirse una caída equivalente de visitantes, pero sí obliga a prestar atención a la evolución de las conexiones y a la respuesta de los principales mercados emisores.
La dependencia del turismo británico y alemán hace especialmente relevante cualquier cambio en esos países. Mantener las rutas, sostener la demanda y reducir la exposición a las oscilaciones de mercados concretos serán cuestiones centrales para las empresas y las administraciones canarias.
Canarias llega a la WTM con una posición turística consolidada, pero también con una señal de alerta que no conviene ignorar: por primera vez en seis años, la oferta de plazas aéreas deja de crecer. La evolución de las reservas durante las próximas semanas permitirá comprobar si se trata de una pausa coyuntural o del comienzo de una etapa de menor expansión.


