Un informe de Commerzbank identifica la llegada de trabajadores extranjeros y las reformas laborales como motores del crecimiento español, pero advierte de que este modelo afronta límites demográficos y políticos.
España crece mientras Alemania lleva años mostrando dificultades para recuperar el dinamismo económico. La diferencia ha llamado la atención de los analistas de Commerzbank, que consideran que el avance español no puede explicarse únicamente por el rebote posterior a la pandemia ni por el turismo.
El banco alemán identifica dos grandes motores detrás de esta evolución: el aumento de la población activa gracias a la inmigración y los cambios introducidos en el mercado laboral. Según su análisis, España ha conseguido ampliar su capacidad productiva y elevar su crecimiento potencial, aunque este impulso también está generando tensiones que no pueden ignorarse.
La paradoja es evidente: el crecimiento del PIB ofrece una imagen favorable de la economía española, pero el aumento de la población también presiona sobre un mercado de la vivienda que ya presenta graves problemas de oferta y sobre unos servicios públicos que deben atender a más usuarios.
Commerzbank destaca el crecimiento de España frente al estancamiento alemán
El informe elaborado por el economista Vincent Stamer, del servicio de estudios de Commerzbank, pone el foco en la diferencia entre las trayectorias económicas de España y Alemania.
Según las cifras recogidas en el análisis, la economía española ha crecido a un ritmo medio cercano al 3 % anual desde 2023 y podría avanzar un 2,6 % en 2026. El banco sostiene que la producción económica española ha aumentado casi tres veces más rápido que la del conjunto de la eurozona si se excluye a España.
La recuperación posterior a la pandemia contribuyó inicialmente a esta diferencia. España sufrió especialmente las restricciones sanitarias por su elevada exposición al turismo y, posteriormente, se benefició de la recuperación de los viajes y de los servicios.
Sin embargo, Commerzbank considera que esa explicación dejó de ser suficiente a partir de 2022. El turismo continúa siendo un pilar fundamental, pero el banco atribuye el cambio más profundo a una ampliación de la capacidad productiva del país.
La diferencia es importante: una economía puede crecer temporalmente porque recupera la actividad perdida, pero también puede hacerlo porque dispone de más trabajadores, capital y capacidad para producir bienes y servicios.
La inmigración, el principal motor del crecimiento potencial
El elemento que más destaca Commerzbank es el aumento del número de personas que trabajan en España.
Según el informe, la población en edad laboral ha crecido a un ritmo superior al 1 % anual durante los últimos años. Una parte importante de este incremento procede de la inmigración, especialmente de países latinoamericanos de habla hispana.
El banco considera que la incorporación de trabajadores extranjeros ha permitido ampliar la oferta laboral y sostener la actividad de empresas que necesitan cubrir puestos de trabajo.
Además, el análisis destaca que España ha facilitado la incorporación al mercado laboral de personas que anteriormente se encontraban en situación administrativa irregular, mediante distintos procedimientos de autorización y regularización.
El resultado, según la interpretación de Commerzbank, es un aumento del volumen total de trabajo disponible para la economía.
El informe estima que este factor explicaría más de la mitad del crecimiento potencial español. Se trata de una valoración del banco, no de una medición directa del PIB atribuible exclusivamente a la inmigración.
España supera a Alemania y Francia en saldo migratorio
Los datos demográficos de Eurostat ayudan a comprender la magnitud del fenómeno.
Según las cifras correspondientes al balance demográfico de 2025 y la población a 1 de enero de 2026, España registró un saldo migratorio positivo de aproximadamente 582 896 personas. Alemania sumó 242 324 y Francia, 233 329.
La cifra española supera, por tanto, la suma de los saldos migratorios de los otros dos países, que alcanzaron conjuntamente 475 653 personas.
La comparación resulta especialmente significativa porque Alemania tiene una población considerablemente superior a la española.
Conviene distinguir, no obstante, entre saldo migratorio y aumento total de población. El primero refleja la diferencia entre entradas y salidas de población, con los ajustes estadísticos correspondientes; el segundo también depende del balance entre nacimientos y defunciones.
La tendencia confirma que la inmigración se ha convertido en un factor determinante de la evolución demográfica y laboral española.
Las reformas laborales también explican el avance económico
Commerzbank no atribuye todo el crecimiento a la llegada de trabajadores extranjeros. El informe también destaca los cambios introducidos en el mercado laboral durante los últimos años.
Entre los elementos señalados aparecen los ERTE, que permiten a las empresas reducir temporalmente la jornada o suspender contratos ante determinadas circunstancias, y la figura del contrato fijo discontinuo, utilizada para actividades que se repiten de forma estacional o intermitente.
En el caso de los ERTE, el banco destaca su papel como mecanismo de flexibilidad interna. Durante periodos de dificultad, las empresas pueden adaptar temporalmente su actividad sin recurrir necesariamente a despidos definitivos.
Respecto a los fijos discontinuos, el economista Vincent Stamer plantea que esta modalidad puede incentivar a las empresas a invertir en formación, al facilitar que los trabajadores regresen a la misma actividad en distintas temporadas.
El análisis también apunta a una posible reducción de tres puntos porcentuales del desempleo estructural español. Esta cifra debe interpretarse como una estimación de Commerzbank y no como una reducción equivalente de la tasa de paro publicada por el Instituto Nacional de Estadística.
La Comisión Europea también ha identificado cambios relevantes en el mercado laboral español. En un estudio publicado en mayo de 2026, su Dirección General de Asuntos Económicos y Financieros señaló que la tasa de temporalidad había caído más de diez puntos porcentuales desde principios de 2022 y que la contratación indefinida había ganado peso.
El crecimiento español también tiene límites: vivienda, productividad y servicios públicos
El diagnóstico favorable de Commerzbank no elimina los problemas que acompañan a este modelo de crecimiento.
Uno de los más visibles es la crisis de acceso a la vivienda. El aumento de población genera nuevos hogares y eleva la demanda de alquiler y compra, especialmente en las grandes ciudades y en los territorios que concentran buena parte de las oportunidades laborales.
Cuando la construcción de nuevas viviendas no crece al mismo ritmo que la demanda, la presión termina trasladándose a los precios. El resultado es una mayor dificultad para acceder a una vivienda, especialmente entre jóvenes, familias con rentas medias y trabajadores que llegan a las zonas con más empleo.
El problema no se limita al mercado inmobiliario. Una población mayor también utiliza con más intensidad las carreteras, los centros sanitarios, los colegios y otros servicios públicos.
Por eso, el crecimiento demográfico necesita acompañarse de inversión en infraestructuras, equipamientos y vivienda. Aumentar la población activa sin ampliar suficientemente la capacidad de los servicios y del parque residencial puede generar desequilibrios importantes.
El Fondo Monetario Internacional también ha advertido de la relevancia de este problema. En su informe sobre España de 2026, señala que la falta de oferta de vivienda puede prolongar el encarecimiento inmobiliario y perjudicar la movilidad laboral y el crecimiento económico.
Más PIB no significa automáticamente más prosperidad por habitante
Existe otra cuestión que obliga a matizar el entusiasmo por las cifras agregadas: el crecimiento del producto interior bruto no implica necesariamente que la renta y la productividad mejoren al mismo ritmo para cada ciudadano.
La Comisión Europea señaló en su informe de país de 2026 que el crecimiento del PIB español ha superado al de otras grandes economías europeas, pero que el avance de la renta por habitante sigue siendo más limitado.
El organismo también identifica debilidades en la productividad por trabajador, un factor esencial para sostener las mejoras salariales y la competitividad a largo plazo.
El Banco de España, por su parte, estimó que la población extranjera contribuyó directamente entre 0,4 y 0,7 puntos porcentuales al crecimiento medio anual del PIB per cápita entre 2022 y 2024, según su análisis publicado en junio de 2025.
La inmigración puede ampliar la fuerza laboral y el consumo, pero el reto económico consiste también en conseguir que aumenten la productividad, la inversión y el valor añadido de los empleos.
El consumo privado y la inversión empresarial ganan protagonismo
Commerzbank también analiza de dónde procede la demanda que sostiene la expansión económica española.
Según el informe, el consumo público habría aportado alrededor de 0,1 puntos porcentuales al crecimiento trimestral medio considerado en su análisis. En cambio, el consumo privado y la inversión empresarial habrían contribuido conjuntamente con una media de 0,7 puntos porcentuales desde 2024.
La explicación vuelve a conectar con el aumento de población. Los nuevos trabajadores no solo participan en la producción, sino que también necesitan vivienda, alimentación, transporte, energía y otros bienes y servicios.
Ese consumo adicional genera actividad económica y puede favorecer la inversión de las empresas que intentan responder a una demanda creciente.
El banco alemán menciona asimismo otros factores que han contribuido al crecimiento potencial, aunque en menor medida:
- Una electricidad relativamente más barata que en otros países de la eurozona.
- Una mayor acumulación de capital, que amplía los recursos disponibles para producir.
- Las reformas laborales, que han modificado la organización del empleo.
- La incorporación de nuevos trabajadores, que aumenta la capacidad productiva y el consumo interno.
No obstante, el crecimiento basado en una expansión de la población necesita complementarse con mejoras de productividad para mantener su fortaleza a largo plazo.
Commerzbank advierte de una posible desaceleración de la inmigración
El informe también identifica señales que podrían moderar el crecimiento durante los próximos años.
Aunque las entradas de población extranjera continúan siendo elevadas, el número de personas que salen de España está aumentando ligeramente. Además, el saldo migratorio pierde intensidad en relación con el crecimiento total de la población.
Para Commerzbank, esta evolución puede reducir progresivamente la aportación de la inmigración al crecimiento potencial. El banco considera que, de mantenerse la tendencia, el crecimiento potencial medido en términos porcentuales podría situarse para 2030 alrededor de un punto porcentual por debajo de su nivel actual.
El Fondo Monetario Internacional también contempla una moderación del crecimiento de la fuerza laboral a medio plazo, vinculada al menor dinamismo migratorio y al envejecimiento demográfico. Su escenario de referencia sitúa el crecimiento potencial en torno al 1,7 % a medio plazo.
La cuestión es relevante porque España necesita encontrar otros motores que permitan mantener el crecimiento cuando la aportación demográfica pierda intensidad.
Las elecciones del 29 de noviembre añaden incertidumbre económica
El análisis de Commerzbank incorpora también el escenario político español. Los economistas consideran que un cambio de Gobierno podría modificar las políticas migratorias y, por tanto, afectar a uno de los principales factores que han impulsado el crecimiento reciente.
El banco considera plausible una llegada al poder de PP y Vox y advierte de que las propuestas de Vox para restringir significativamente la inmigración podrían alterar las perspectivas de crecimiento.
Esta valoración es una previsión política de los analistas, no un resultado electoral ni una certeza sobre la futura composición del Gobierno.
La referencia electoral sí tiene un contexto concreto: el Gobierno convocó elecciones generales para el 29 de noviembre de 2026, mediante el Real Decreto 806/2026, publicado en el Boletín Oficial del Estado el 6 de octubre.
El debate económico que plantea el informe es evidente: ¿hasta qué punto debe España mantener su actual modelo de crecimiento demográfico y laboral, y qué condiciones necesita para que ese crecimiento se traduzca en mejores salarios, vivienda asequible y servicios públicos suficientes?
El desafío de España: crecer más sin dejar atrás a sus ciudadanos
El diagnóstico de Commerzbank supone un reconocimiento significativo desde Alemania. La economía española ha conseguido mantener un ritmo de expansión superior al de buena parte de sus socios europeos y ha reforzado su capacidad productiva mediante la creación de empleo y la llegada de trabajadores extranjeros.
Pero el crecimiento del PIB no puede ser el único indicador para medir el éxito económico.
La presión sobre la vivienda, la saturación de determinadas infraestructuras y la debilidad de la productividad por trabajador muestran que el aumento de población debe ir acompañado de una planificación económica y territorial adecuada.
España necesita más inversión, más vivienda, mejores infraestructuras y empleos capaces de generar mayor valor añadido. De lo contrario, el país puede seguir acumulando cifras positivas de crecimiento mientras una parte de sus ciudadanos encuentra cada vez más dificultades para acceder a una vivienda o mejorar su poder adquisitivo.
La pregunta de fondo no es si España crece más que Alemania, sino si está aprovechando este impulso para construir una economía más productiva y sostenible. El verdadero éxito no será crecer más deprisa durante unos años, sino conseguir que esa expansión mejore de forma tangible la vida de quienes viven y trabajan en España.


