La Policía Nacional arresta a un antiguo trabajador de una empresa que presuntamente utilizaba una tarjeta corporativa para conseguir combustible sin pagarlo en dos gasolineras.
La oferta de gasolina más barata acabó convirtiéndose en una presunta estafa. Un hombre habría reunido a varios conductores con la promesa de repostar a un precio inferior al habitual y después habría utilizado una tarjeta de empresa para obtener combustible sin abonar su importe.
La Policía Nacional ha detenido en Salamanca a un varón acusado de un presunto delito de estafa tras dos denuncias presentadas por estaciones de servicio de la provincia. Según la información difundida por Salamanca24horas el 5 de noviembre de 2026, el investigado habría conseguido repostar 13 vehículos en dos gasolineras y generar un perjuicio económico conjunto de 1 171,05 euros.
El mecanismo, según la investigación policial, se apoyaba en una tarjeta bancaria vinculada a una empresa para la que el detenido había trabajado anteriormente. Las operaciones no llegaron a completarse porque los pagos fueron rechazados, pero el combustible ya había sido suministrado.
Dos gasolineras afectadas y más de 1 170 euros sin pagar
La investigación comenzó después de que dos estaciones de servicio denunciaran operaciones de repostaje cuyo importe no había sido abonado.
El primer episodio afectó a siete vehículos, que repostaron combustible por un valor total de 668,11 euros. Cuando llegó el momento de pagar, la operación con tarjeta fue denegada.
Ante esa situación, el hombre firmó un documento de asunción de deuda y aseguró que regresaría posteriormente para satisfacer el importe pendiente. Sin embargo, según la información publicada, nunca volvió para realizar el pago.
El segundo episodio se produjo en otra gasolinera. En este caso, el combustible suministrado alcanzó un valor de 502,94 euros, que tampoco pudo cobrarse mediante la tarjeta utilizada.
La suma de ambas operaciones asciende a 1 171,05 euros.
La supuesta oferta de gasolina barata, clave del engaño
Uno de los elementos más llamativos del caso es la forma en la que el detenido habría conseguido reunir a los conductores.
Según las pesquisas policiales recogidas por el medio salmantino, el investigado contactaba con diferentes conductores y les ofrecía la posibilidad de repostar a un precio más económico. De esta manera, conseguía que varios vehículos acudieran a las estaciones de servicio.
Posteriormente, habría utilizado la tarjeta de empresa para realizar las operaciones de suministro, pese a que los pagos no terminaban materializándose.
La investigación apunta así a un procedimiento que no se limitaba a un único repostaje, sino que habría implicado a 13 vehículos y dos establecimientos diferentes.
La tarjeta utilizada pertenecía a una empresa en la que el detenido había trabajado anteriormente. La información publicada no detalla cómo conservó el acceso a ese medio de pago ni las circunstancias exactas en las que seguía utilizándolo.
La Policía Nacional investiga dos denuncias por estafa
Las denuncias de las dos gasolineras permitieron iniciar las actuaciones policiales para esclarecer lo sucedido e identificar al presunto responsable.
La Policía Nacional terminó deteniendo al hombre como supuesto autor de un delito de estafa. La acusación se refiere a los hechos investigados y no equivale a una condena: será la autoridad judicial la que determine las responsabilidades penales que correspondan.
Por el momento, la información difundida no concreta la identidad del arrestado, la empresa a la que pertenecía la tarjeta ni la ubicación exacta de las dos estaciones de servicio.
Tampoco se especifica si los conductores que acudieron a repostar conocían el supuesto mecanismo o si actuaron creyendo que participaban en una oferta legítima.
Un caso que pone el foco en el uso de tarjetas corporativas
El episodio vuelve a poner sobre la mesa los riesgos asociados al control de los medios de pago empresariales, especialmente cuando una persona deja de trabajar para una compañía y conserva, presuntamente, acceso a una tarjeta o a sus datos.
La retirada de autorizaciones, la cancelación de tarjetas y la revisión de los movimientos bancarios son medidas esenciales para evitar que antiguos empleados puedan seguir utilizando instrumentos de pago vinculados a una organización.
En este caso, la investigación policial deberá esclarecer cómo se realizaron las operaciones, qué relación existía entre el detenido y los conductores y si hubo otras estaciones de servicio perjudicadas.
La cantidad denunciada supera los 1 170 euros y afecta a dos gasolineras de Salamanca. La cuestión ahora es determinar si se trató de una actuación aislada o si existen más operaciones vinculadas al mismo procedimiento.
El detenido mantiene la presunción de inocencia mientras no exista una resolución judicial firme.


