Las altas temperaturas ya pasan factura en Galicia. Un incendio forestal registrado en la parroquia de Louro, en Muros, obligó a movilizar numerosos efectivos en plena tarde del domingo, reavivando la preocupación por una campaña de incendios que podría adelantarse este año.
Lo que parecía un pequeño foco terminó encendiendo todas las alarmas. La combinación de calor, monte seco y vegetación acumulada vuelve a poner sobre la mesa un problema recurrente en Galicia: la falta de prevención real frente a los incendios forestales.
El fuego comenzó en San Francisco, en Louro
El incendio se declaró poco después de las 17.15 horas en la zona de San Francisco, situada en la parroquia de Louro, en el municipio coruñés de Muros. Según informó la Consellería de Medio Rural, el fuego quedó controlado sobre las 17.50 horas, apenas media hora después de iniciarse.
Las llamas afectaron a una superficie de terreno raso y arbolado, en una jornada marcada por las altas temperaturas y el riesgo creciente de incendios forestales en distintos puntos de Galicia.
Aunque el incendio fue catalogado inicialmente como de baja intensidad, la rápida actuación de los servicios de emergencia evitó que pudiera propagarse hacia zonas más sensibles o próximas a viviendas.
Amplio despliegue de medios de extinción
Hasta el lugar se desplazaron varios equipos especializados pertenecientes al distrito forestal quinto. En concreto, participaron:
- Tres agentes forestales
- Dos brigadas de extinción
- Una motobomba
- Efectivos de la Guardia Civil
- Integrantes del GES de Muros
A pesar de que el fuego fue dado por controlado antes de las seis de la tarde, los operativos permanecieron en la zona durante varias horas para evitar posibles rebrotes o conatos secundarios, una práctica habitual cuando las condiciones meteorológicas favorecen la reactivación de las llamas.
Galicia entra en una campaña de alto riesgo
Este incendio llega en un contexto especialmente delicado. Las temperaturas elevadas registradas durante los últimos días han secado gran parte de la vegetación superficial, adelantando las condiciones típicas del verano gallego.
Expertos forestales llevan años advirtiendo de que Galicia continúa sufriendo un modelo de monte altamente vulnerable al fuego debido a varios factores:
- Abandono del rural
- Acumulación de biomasa sin limpiar
- Expansión descontrolada del eucalipto
- Escasa gestión preventiva durante el invierno
La situación genera inquietud entre vecinos y profesionales del sector, especialmente después de las devastadoras campañas sufridas en años anteriores.
El debate sobre la prevención vuelve al centro político
Cada nuevo incendio reabre también el debate sobre las políticas forestales en Galicia y la eficacia de las medidas preventivas impulsadas por las administraciones.
Mientras los dispositivos de emergencia responden con rapidez una vez declarado el fuego, numerosas voces del ámbito rural denuncian que la verdadera solución pasa por una gestión activa del monte durante todo el año, algo que consideran insuficiente.
La preocupación aumenta especialmente en municipios costeros y turísticos como Muros, donde la proximidad entre zonas forestales y núcleos habitados incrementa el riesgo potencial.
Un aviso temprano de lo que puede venir
Aunque el incendio de Louro fue controlado rápidamente y no dejó daños personales ni grandes pérdidas materiales, el episodio actúa como un serio aviso de cara a los próximos meses.
Galicia encara un verano que podría volver a estar marcado por el fuego si continúan las altas temperaturas y no se refuerzan las labores preventivas en el monte.
La gran pregunta vuelve a surgir entre vecinos y expertos: ¿está realmente preparada Galicia para afrontar otra temporada crítica de incendios forestales?

