La Unión Europea ha recibido un acuerdo entre Francia y Alemania que busca fortalecer la industria automotriz europea y avanzar en la transición hacia vehículos con menor impacto ambiental. Este pacto fue anunciado por el vicepresidente comunitario de Industria, Stéphane Séjourné, tras una reunión entre el presidente francés, Emmanuel Macron, y el canciller alemán, Friedrich Merz.
Detalles del acuerdo
El acuerdo establece que los fabricantes automovilísticos deberán reducir las emisiones medias de CO2 de su flota en un 90 % para 2035 en comparación con los niveles de 2025. Sin embargo, se elimina la obligación de compensar el 10 % restante mediante el uso de combustibles sostenibles y acero verde, una medida que inicialmente proponía la Comisión Europea.
Otro apartado clave es la definición de «preferencia europea» para la concesión de ayudas públicas. Esta preferencia abarca a los 27 países de la Unión Europea, con la posibilidad de incluir a socios europeos que formaran parte del mercado de la UE al 1 de enero de 2020, lo que podría incluir al Reino Unido siempre que se garantice un trato recíproco y se eviten incumplimientos mediante medidas de alineación comercial e inversora.
Diferencias y consensos entre Francia y Alemania
El pacto refleja un equilibrio entre las prioridades de Francia y Alemania en materia de industria automotriz europea. Alemania impulsa una relajación en la reducción de emisiones para los motores de combustión, mientras que Francia sostiene una definición más estricta del contenido europeo en la fabricación y en la asignación de ayudas públicas.
Este acuerdo representa un acercamiento entre ambas posturas: París acepta flexibilizar las exigencias en emisiones, y Berlín avanza hacia la definición más restrictiva del «made in Europe» impulsada por Francia. El objetivo es coordinar la actuación de las dos principales potencias del sector dentro de la legislación europea.
Próximos pasos
El proceso legislativo debe continuar ahora con la intervención del Consejo Europeo y el Parlamento Europeo para consolidar esta política industrial, centrada en fortalecer la fabricación europea y acelerar la movilidad eléctrica dentro del mercado comunitario.


