Las celebraciones matrimoniales suelen incluir un momento donde se exclamará un grito tradicional en apoyo a los recién casados. La pregunta recurrente que surge es si se debe decir «¡viva los novios!» o «¡vivan los novios!». Aunque ambas formas son utilizadas en diversas ocasiones, la gramática establece una distinción clara.
La Real Academia Española (RAE), en su «Diccionario panhispánico de dudas», aclara que en este tipo de expresiones, el verbo «vivir» se interpreta como una fórmula de deseo o celebración dirigida hacia alguien. En este sentido, cuando el verbo es acompañado por un sujeto —en este caso, «los novios»—, debe existir concordancia en número. Dado que «los novios» es plural, la forma correcta es «¡vivan los novios!».
Además, la RAE proporciona otros ejemplos similares, como «¡Vivan las fiestas!» o «¡Vivan las vacaciones!», donde también se utiliza la concordancia plural.
La razón por la que la variante singular «¡viva los novios!» ha ganado popularidad en ciertas celebraciones puede atribuirse al uso habitual en el habla cotidiana. Esta forma ha sonado natural para muchos, a pesar de que la opción recomendada sea el plural.
Cabe destacar que cuando se emplea «¡viva!» aislada, sin sujeto, actúa como una interjección fija y es válida en singular, usada en contextos de entusiasmo.

