Manuel Camarelles, antiguo promotor inmobiliario, ha transformado sus terrenos en una plantación de aguacates que genera ingresos anuales aproximados de 120 000 euros. Esta reconversión profesional se inició después de la crisis inmobiliaria que paralizó sus proyectos de construcción.
Del sector inmobiliario a la agricultura
Entre 2002 y 2004, Camarelles adquirió tres hectáreas de terreno por un valor de 3 millones de euros con la intención de desarrollar un proyecto para construir viviendas. Sin embargo, la crisis en el sector inmobiliario detuvo la actividad y dejó los terrenos sin uso planificado.
Frente a esta situación, decidió aprovechar el terreno para un cultivo que pudiera generar rentabilidad: el aguacate. Así, sustituyó la construcción de aproximadamente 200 viviendas por la plantación de unas 1 500 plantas de aguacate.
Rentabilidad y futuro del cultivo
Camarelles estima que gestionando adecuadamente el cultivo se pueden obtener ingresos de entre 25 000 y 30 000 euros por hectárea. La facturación total de sus tres hectáreas ronda los 120 000 euros anuales, cifra que representa la estimación de ingresos y no el beneficio neto, pues debe descontarse el coste de producción y mantenimiento.
El cultivo de aguacate se está posicionando como una alternativa para inversores que buscan nuevas oportunidades en terrenos agrícolas, superando en interés a la inversión inmobiliaria tradicional en algunas regiones.


