La empresa de ChatGPT constituye OpenAI Spain Iberia SL, instala su primera oficina en Madrid y busca profesionales para acelerar la implantación de inteligencia artificial en empresas e instituciones.
OpenAI ha pasado de conquistar usuarios españoles a preparar una estructura empresarial propia en el país. La compañía de Sam Altman ha constituido una filial en España y está reforzando su equipo con contrataciones técnicas y comerciales para atender a empresas que quieren incorporar la inteligencia artificial a sus operaciones.
El movimiento confirma la importancia que ha adquirido el mercado español para la tecnológica estadounidense. La creación de OpenAI Spain Iberia SL, registrada en septiembre de 2026, llega después del anuncio de apertura de una oficina en Madrid y supone un paso más en su estrategia de expansión europea.
La filial permitirá canalizar actividades comerciales, distribución de productos de software e investigación y desarrollo. Su socio único es OAI International, la sociedad utilizada por OpenAI para organizar parte de su expansión internacional, según la documentación mercantil consultada por 20minutos.
La operación tiene una lectura empresarial clara: OpenAI quiere consolidar su presencia en España, acercarse a grandes clientes y competir directamente por el negocio corporativo de la inteligencia artificial. Y lo hace en un momento en el que su rival Anthropic también acelera su implantación en Europa.
OpenAI Spain Iberia SL: la nueva estructura de la compañía en España
La constitución de OpenAI Spain Iberia SL representa un cambio respecto a una estrategia basada principalmente en prestar servicios desde el extranjero.
La sociedad se registró en septiembre y tiene su domicilio en la calle de Prim, en Madrid. Entre sus objetivos empresariales figuran la distribución de productos de software y servicios relacionados, así como la investigación y el desarrollo de soluciones tecnológicas.
El socio único es OAI International, entidad vinculada a la estructura internacional de OpenAI. En el entorno societario aparecen también nombres como Stephen Bonovich, relacionado con las responsabilidades fiscales del grupo, y el abogado Robert J. Wu, según la información mercantil citada por el medio original.
La constitución de una filial no significa que OpenAI vaya a trasladar a España su centro de decisión ni sus principales equipos de investigación. Su función es reforzar la implantación local y facilitar la actividad comercial y operativa en el mercado ibérico.
La decisión sigue una estrategia que la compañía ha desarrollado en otras capitales europeas. Londres, Dublín, París y Bruselas forman parte de su despliegue internacional, al que ahora se suma Madrid.
La presencia de una sociedad española también facilita que la compañía organice sus relaciones con clientes empresariales, instituciones, socios tecnológicos y administraciones públicas desde una estructura local.
España se convierte en uno de los mercados importantes para ChatGPT
El crecimiento de ChatGPT en España es uno de los motivos que explican esta apuesta.
OpenAI anunció en junio de 2026 que los usuarios activos semanales de ChatGPT en España habían aumentado más de un 40 % interanual. La compañía situó al país entre sus cinco principales mercados europeos por número de usuarios activos semanales.
El dato ayuda a entender por qué la tecnológica quiere reforzar su presencia. España no es únicamente un mercado de usuarios particulares: también ofrece oportunidades en banca, telecomunicaciones, industria, educación, servicios profesionales y administraciones públicas.
La siguiente fase de crecimiento pasa por convertir el uso individual de ChatGPT en implantaciones empresariales de mayor escala. Para ello, OpenAI necesita equipos capaces de acompañar a las organizaciones en la integración de sus herramientas, la adaptación de procesos y la puesta en producción de sistemas de inteligencia artificial.
La compañía ha señalado que su oficina madrileña pretende prestar apoyo a usuarios, empresas, desarrolladores, universidades y socios del sector público. Su prioridad será ayudar a organizaciones que ya han superado las pruebas iniciales y quieren utilizar estas tecnologías de manera habitual.
Ese cambio es significativo. Muchas empresas han experimentado con asistentes generativos, pero el verdadero reto consiste en integrarlos en procesos reales, con controles de seguridad, protección de datos, supervisión y resultados medibles.
La compañía acelera la contratación de ingenieros y especialistas en IA
La expansión también se refleja en las ofertas de empleo. OpenAI busca profesionales para reforzar sus equipos técnicos y de atención a clientes en Madrid.
Entre los perfiles identificados en las vacantes de la compañía destacan:
- Ingenieros de inteligencia artificial aplicada a Codex, centrados en diseñar e implantar flujos de trabajo para el desarrollo de software.
- Forward Deployed Engineers, profesionales que trabajan directamente con clientes para convertir los modelos de IA en sistemas operativos y soluciones integradas.
- Especialistas de Technical Success, encargados de ayudar a las organizaciones a evaluar, desplegar y adoptar las herramientas de OpenAI.
La propia página de empleo de OpenAI recoge vacantes vinculadas a Madrid, entre ellas puestos de ingeniería aplicada a Codex y de despliegue técnico para clientes.
No se trata únicamente de contratar programadores. La compañía necesita perfiles capaces de comprender las necesidades de cada empresa y traducirlas en aplicaciones concretas de inteligencia artificial.
Un ingeniero de despliegue, por ejemplo, puede trabajar con los equipos técnicos de una organización para diseñar integraciones, establecer criterios de evaluación y llevar una solución desde una prueba inicial hasta su utilización en producción.
La estrategia apunta, por tanto, a un mercado empresarial que exige algo más que licencias de ChatGPT: requiere soporte técnico, adaptación de sistemas, formación y garantías de funcionamiento.
BBVA y Santander, entre los grandes clientes de OpenAI
OpenAI tampoco comienza su expansión comercial desde cero. La compañía ya mantiene relaciones con grandes entidades financieras españolas.
Uno de los ejemplos más destacados es BBVA, que comenzó a desplegar ChatGPT Enterprise en 2024 mediante un proyecto inicial para 3 000 empleados. Posteriormente, el banco amplió el uso de la herramienta hasta alcanzar a más de 100 000 trabajadores en todo el mundo, según la información publicada por la propia OpenAI en junio de 2026.
El caso muestra cómo una prueba limitada puede convertirse en una implantación corporativa de gran escala. La entidad ha extendido el uso de la inteligencia artificial a distintas áreas, entre ellas ingeniería, operaciones, riesgos, finanzas y atención al cliente.
Banco Santander también ha avanzado en la adopción de herramientas de OpenAI. La entidad anunció que ChatGPT Enterprise estaba disponible para cerca de 15 000 empleados del grupo en Europa y América tras un despliegue inicial, con el objetivo de alcanzar los 30 000 usuarios.
Estas cifras deben interpretarse con precisión: corresponden a despliegues corporativos y no necesariamente al número de trabajadores de cada banco en España. En el caso de BBVA, la cifra de más de 100 000 empleados se refiere al conjunto global de la entidad.
La presencia de estos clientes demuestra que la IA generativa está entrando en sectores sometidos a fuertes exigencias de seguridad, cumplimiento normativo y protección de información sensible.
Para OpenAI, conseguir que sus herramientas se integren en grandes organizaciones puede generar relaciones comerciales de mayor recorrido que el uso individual de ChatGPT.
Anthropic también acelera su expansión en España
La llegada de OpenAI con una filial propia se produce en un contexto de creciente competencia.
Anthropic, la empresa responsable de Claude, ya había constituido una sociedad española, denominada Anthropic PBC Spain SL, según la información publicada por 20minutos. Su implantación forma parte de una expansión europea que incluye oficinas en ciudades como Londres, Dublín, Zúrich, París y Múnich.
La competencia entre ambas compañías no se limita a ofrecer asistentes conversacionales. Las dos buscan convertirse en proveedores de referencia para empresas que necesitan modelos avanzados, herramientas de programación, automatización de procesos y sistemas de inteligencia artificial integrados en sus operaciones.
En este escenario, Madrid puede convertirse en un centro relevante para el desarrollo comercial y técnico de ambas compañías en el sur de Europa.
La batalla se jugará en varios frentes: calidad de los modelos, precio, seguridad, capacidad de integración, soporte a clientes y cumplimiento de las normas europeas.
El reto español: atraer inversión y aprovechar la llegada de las grandes tecnológicas
La instalación de OpenAI en España representa una oportunidad para el ecosistema tecnológico nacional. La presencia de equipos internacionales puede favorecer la contratación de especialistas, la colaboración con empresas locales y el desarrollo de proyectos de inteligencia artificial.
Sin embargo, también plantea desafíos. La expansión de grandes compañías extranjeras no garantiza por sí sola que España vaya a desarrollar una industria propia de modelos, infraestructuras y tecnología avanzada.
Para aprovechar esta llegada será importante que universidades, centros de investigación, empresas emergentes y compañías consolidadas puedan participar en la cadena de valor. De lo contrario, el país podría limitarse a ser un mercado de consumo y despliegue de soluciones desarrolladas en otros lugares.
También será necesario prestar atención a cuestiones como la privacidad, la seguridad de los datos, la dependencia tecnológica y la formación de los trabajadores. La implantación empresarial de la inteligencia artificial exige controles y responsabilidades claras, especialmente cuando estas herramientas intervienen en decisiones sensibles.
La creación de OpenAI Spain Iberia SL confirma que España ha ganado peso en los planes de la compañía de Sam Altman. La filial, la oficina de Madrid y las nuevas contrataciones apuntan a una estrategia de largo recorrido.
La incógnita es si este desembarco servirá para fortalecer el tejido tecnológico español o si consolidará principalmente la posición comercial de una multinacional estadounidense. La oportunidad está sobre la mesa; el reto será convertir la llegada de OpenAI en empleo cualificado, conocimiento y capacidad tecnológica dentro de España.


