La tecnología de vehículos bifuel que combinan gasolina y gas licuado del petróleo (GLP) sigue presente en el mercado español a pesar del crecimiento de los vehículos híbridos. Aunque las matriculaciones de coches GLP han disminuido en los últimos años, esta tecnología conserva la etiqueta ambiental Eco que otorga la Dirección General de Tráfico (DGT), lo que permite a estos vehículos acceder a beneficios regulatorios y fiscales similares a los ofrecidos a los híbridos.
Oferta y estrategia de fabricantes en el mercado español
El grupo Renault destaca por mantener una estrategia diferenciada respecto a otros fabricantes europeos al conservar la tecnología GLP. Actualmente, Renault y su marca Dacia concentran la mayoría de la oferta de vehículos GLP en España, con modelos como el Clio, Captur, Sandero, Jogger, Duster y el nuevo Bigster. Esta tecnología se combina en algunos modelos con sistemas de microhibridación de 48 voltios y tracción total eléctrica.
Ventajas económicas y de infraestructura
La persistencia del GLP en el mercado se sustenta en varios factores: España posee una de las mayores redes europeas de puntos de repostaje de Autogás (GLP), el precio del GLP es consistentemente inferior al de la gasolina y adaptar un motor de gasolina para usar GLP implica un coste inferior al desarrollo de un sistema híbrido eléctrico completo. La transformación para obtener la etiqueta Eco suele costar entre 500 y 600 euros por cilindro y requiere modificaciones sencillas, como la instalación de un depósito adicional.
Perfil del consumidor y rango de precios
Este menor coste industrial ha permitido que la oferta de vehículos GLP se concentre en modelos de precio contenido, donde la diferencia de precio respecto a los equivalentes de gasolina es reducida. Por ejemplo, el Dacia Sandero Expression Eco-G parte de 15 490 euros, mientras que el Subaru Outback 2.5i Touring es el modelo más caro con motor GLP con un precio de 48 950 euros. El precio medio de los coches GLP comercializados en España es inferior a 25 000 euros.
Incentivos regulatorios y ventajas en zonas de bajas emisiones
La etiqueta Eco de la DGT es un factor decisivo para muchos compradores, ya que permite beneficios como la circulación y el acceso a zonas de bajas emisiones en varias ciudades españolas. El distintivo cubre tecnologías diversas, desde híbridos completos hasta microhíbridos y vehículos bifuel GLP, pero el coste para obtenerlo varía significativamente entre tecnologías.
Colaboración y posicionamiento del grupo Renault
La alianza del grupo Renault con Repsol para promocionar el Autogás ha reforzado la posición del fabricante en España. La estrategia de Renault y Dacia responde a un perfil de clientes interesados en vehículos sencillos, económicos y con bajos costes de uso y mantenimiento. Estos vehículos ofrecen ventajas similares a los híbridos a un precio inferior sin comprometer la garantía oficial, ya que la adaptación se realiza en fábrica.
En el mercado español, otras marcas como Evo, DR, DFSK, KGM, Mitsubishi y Subaru también disponen de modelos con motores aptos para GLP, aunque en menor número que Renault y Dacia.


