El candidato de ERC a las elecciones generales del 29 de noviembre reconoce el fracaso de las negociaciones para unir a la izquierda, critica el adelanto electoral de Sánchez y pide a los votantes que acudan a las urnas incluso si están «desilusionados o cabreados».
Gabriel Rufián ha reconocido públicamente el fracaso de los intentos de unir a la izquierda de cara a las elecciones generales del 29 de noviembre. El cabeza de lista de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) ha pedido disculpas a los votantes por el espectáculo político de las negociaciones y ha calificado la situación de «ridículo», «fracaso absoluto» y «desastre».
En una entrevista emitida por laSexta el sábado 17 de octubre, recogida por Europa Press, Rufián admitió que las formaciones situadas a la izquierda del PSOE no han conseguido alcanzar el entendimiento que esperaba una parte de su electorado.
El dirigente republicano también cuestionó la decisión de Pedro Sánchez de convocar elecciones en un momento que, a su juicio, ha dificultado las negociaciones entre partidos.
«El PSOE convoca cuando convoca y nos pilla a todos como nos pilla, creo que es bastante irresponsable», declaró.
A pesar de su decepción, Rufián pidió a los ciudadanos que participen en las elecciones, incluso aunque estén descontentos con sus representantes políticos.
Su llamamiento fue explícito: votar «aunque sea desilusionado o cabreado».
El portavoz de ERC justificó su posición por la posibilidad de que PP y Vox alcancen una mayoría parlamentaria amplia. Durante la entrevista aseguró que ambas formaciones se sitúan en 210 diputados, una cifra que presentó como advertencia sobre la futura composición del Congreso.
Se trata, no obstante, de una afirmación electoral del propio Rufián, no de un resultado de las elecciones del 29 de noviembre.
Sus declaraciones reflejan la tensión que atraviesa el espacio político situado a la izquierda del PSOE, marcado por los desacuerdos sobre candidaturas, liderazgos y estrategias electorales.
Rufián reconoce el fracaso de la unidad de la izquierda
Uno de los mensajes más destacados de la entrevista fue el reconocimiento de que las negociaciones para construir una candidatura conjunta no habían alcanzado el resultado esperado.
Rufián describió el proceso con expresiones especialmente duras.
Lo calificó de «fracaso absoluto» y añadió que había sido «un desastre, un vodevil, un culebrón turco».
El dirigente de ERC consideró que las disputas habían dejado a numerosos ciudadanos desconcertados.
Sus palabras muestran el contraste entre el objetivo inicial de promover una mayor coordinación electoral y el resultado de unas conversaciones que, según su propio balance, no consiguieron reunir a todas las fuerzas implicadas.
La fragmentación del espacio político progresista constituye uno de los principales asuntos de debate antes de las elecciones.
Las distintas formaciones deben decidir cómo compatibilizar sus identidades, programas y liderazgos con la posibilidad de concurrir conjuntamente.
Rufián había defendido una fórmula de cooperación más amplia, pero terminó reconociendo que había sobreestimado su capacidad para impulsar ese entendimiento.
Su autocrítica no se limitó a señalar a otros dirigentes: también asumió que sus propias expectativas no se habían cumplido.
Críticas a Sánchez por la convocatoria electoral
Rufián también dirigió sus reproches al presidente del Gobierno.
En su interpretación, el calendario electoral elegido por Sánchez ha contribuido a dificultar las conversaciones entre las organizaciones de izquierda.
«El PSOE convoca cuando convoca y nos pilla a todos como nos pilla», afirmó.
El diputado añadió que consideraba esa situación «bastante irresponsable».
La crítica resulta significativa porque procede de un representante de ERC, partido que ha mantenido acuerdos parlamentarios con el PSOE durante diferentes etapas.
Sin embargo, las declaraciones deben entenderse como la valoración política de Rufián.
La información de Europa Press no acredita por sí sola que la convocatoria electoral sea la causa exclusiva del fracaso de las negociaciones.
La construcción de una candidatura común también depende de las decisiones de los partidos participantes, sus diferencias programáticas y los acuerdos sobre representación.
La entrevista deja claro, en cualquier caso, que Rufián atribuye parte de las dificultades al calendario fijado por el presidente.
El acuerdo con Podemos no logra unir a todo el espacio político
Rufián defendió durante la entrevista el pacto alcanzado entre ERC y Podemos, uno de los movimientos más relevantes de las negociaciones electorales.
El dirigente rechazó que su intención fuera perjudicar a otras organizaciones.
Aseguró que no pretendía realizar una operación de absorción política ni sustituir a dirigentes de otras formaciones.
En particular, negó que su proyecto tuviera como objetivo desplazar a Yolanda Díaz.
También expresó su deseo de que Podemos y Frente Amplio hubieran conseguido entenderse.
Las negociaciones, sin embargo, terminaron sin una candidatura unitaria estatal.
El nuevo Frente Amplio, integrado por fuerzas como Izquierda Unida, Más Madrid, Movimiento Sumar y los comunes, concurrirá separado de la alianza articulada entre ERC y Podemos en buena parte del territorio.
Sí se han producido acuerdos parciales en determinadas comunidades, entre ellas Canarias y la Comunitat Valenciana.
ElHuffPost
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En Cataluña, Rufián considera que se ha logrado una fórmula de entendimiento.
El acuerdo permite incorporar representantes de Podemos a las listas de ERC, mientras la formación morada no presenta una candidatura propia en esa comunidad.
Además, está previsto que Gabriel Rufián e Irene Montero participen conjuntamente el 24 de octubre en un acto de precampaña en Barcelona, bajo el lema Casa, Vida, Futuro.
ElHuffPost
El aviso sobre los 210 diputados de PP y Vox
Otro de los momentos más relevantes de la entrevista llegó cuando Rufián se refirió a la posibilidad de que Partido Popular y Vox alcancen conjuntamente 210 escaños en el Congreso.
El diputado afirmó que una mayoría de esa magnitud permitiría impulsar cambios constitucionales.
La cifra tiene una explicación jurídica.
El Congreso cuenta con 350 diputados y una mayoría de tres quintos equivale exactamente a 210 escaños.
El artículo 167 de la Constitución establece, para el procedimiento ordinario de reforma constitucional, la aprobación por tres quintos de cada Cámara, con las particularidades previstas en el propio precepto.
Por tanto, alcanzar 210 diputados en el Congreso sería un requisito importante para determinadas reformas, pero no permitiría modificar por sí solo la Constitución.
También interviene el Senado y, en determinados supuestos, se exigen procedimientos y mayorías adicionales.
La afirmación de Rufián debe entenderse como una advertencia política sobre las consecuencias de una hipotética mayoría parlamentaria.
No constituye una constatación de que PP y Vox vayan a alcanzar esa cifra.
De hecho, las proyecciones electorales disponibles muestran diferencias entre encuestadoras y modelos de estimación.
El Independiente
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Rufián admite que sobreestimó su capacidad para impulsar la unidad
El portavoz de ERC también hizo autocrítica sobre su papel en las negociaciones.
Reconoció que había confiado en que su iniciativa pudiera reunir un respaldo suficiente para favorecer acuerdos entre las distintas organizaciones.
Según explicó, esperaba que la fuerza electoral y el apoyo social de su propuesta permitieran superar las diferencias existentes.
El resultado no respondió a esas expectativas.
Rufián afirmó que había sobreestimado su capacidad para convencer a otras formaciones.
Sus declaraciones resultan relevantes porque sitúan el fracaso de las negociaciones no solo en las decisiones de las direcciones de los partidos, sino también en las expectativas de quienes promovieron la confluencia.
En una entrevista anterior, concedida a RAC1 el 16 de octubre, ya había reconocido el fracaso del proyecto y lamentado las disputas internas.
Cadena SER
Rufián reclama nuevos liderazgos en la izquierda
La autocrítica del dirigente republicano también se extendió al futuro de este espacio político.
Rufián expresó su deseo de que aparezcan nuevos liderazgos capaces de facilitar acuerdos.
La cuestión del liderazgo ha sido uno de los elementos presentes en las conversaciones entre las distintas organizaciones.
Las negociaciones han estado condicionadas por las diferencias sobre candidaturas, distribución de puestos y estrategias territoriales.
Algunos análisis periodísticos han señalado que el pacto de ERC con Podemos generó discrepancias con otras formaciones que aspiraban a construir una candidatura más amplia.
También se han producido desacuerdos sobre la representación en circunscripciones relevantes como Madrid y Barcelona.
El País
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Rufián, sin embargo, negó que su objetivo fuera reemplazar a Yolanda Díaz y reiteró que su intención era favorecer un acuerdo entre fuerzas políticas.
En cuanto a su futuro personal, aseguró que permanecerá en ERC mientras el partido quiera contar con él.
La división electoral y sus consecuencias en el Congreso
El fracaso de las negociaciones plantea una cuestión importante para las elecciones generales del 29 de noviembre de 2026.
El sistema electoral español distribuye los escaños del Congreso por circunscripciones provinciales mediante una fórmula proporcional.
En provincias que reparten pocos diputados, la fragmentación del voto puede dificultar la obtención de representación para las candidaturas más pequeñas.
Esto explica por qué las alianzas electorales han adquirido tanta importancia para las formaciones situadas a la izquierda del PSOE.
Sin embargo, sus efectos concretos dependen del reparto territorial de los votos, de la participación y de los resultados de cada candidatura.
No es posible atribuir anticipadamente un número determinado de escaños perdidos a la ausencia de unidad.
El cierre de las negociaciones también ha dado paso a acuerdos de otro tipo.
Según informaciones publicadas el 19 de octubre, varias formaciones progresistas han alcanzado entendimientos para presentar candidaturas conjuntas al Senado en numerosas circunscripciones, aunque Podemos no participa en todos esos acuerdos.
El País
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Esta diferencia entre los pactos para el Congreso y los alcanzados para el Senado muestra que la coordinación electoral no ha seguido el mismo patrón en ambas cámaras.
Del reconocimiento del fracaso a la campaña del 29N
Las declaraciones de Gabriel Rufián reflejan el cierre de una etapa de negociaciones y el comienzo de una campaña en la que las distintas fuerzas deberán explicar sus propuestas a los ciudadanos.
El diputado ha reconocido públicamente que no consiguió construir la alianza estatal que pretendía.
También ha cuestionado el calendario electoral elegido por Sánchez y ha defendido el acuerdo alcanzado entre ERC y Podemos.
Su petición de disculpas constituye un reconocimiento explícito del malestar que, a su juicio, han provocado las negociaciones.
Al mismo tiempo, ha intentado separar ese fracaso organizativo de su llamamiento a participar en las elecciones.
La cuestión que queda abierta es cómo responderán los partidos a las diferencias que han impedido la candidatura conjunta y qué propuestas presentarán para justificar la confianza de los electores.
El 29 de noviembre, los ciudadanos podrán valorar las distintas opciones políticas a partir de sus programas, sus acuerdos y la trayectoria de sus representantes.


