El Riksbank de Suecia ha solicitado al Parlamento iniciar los trabajos legislativos para la posible emisión de una corona digital, la moneda digital de banco central (CBDC) del país. Este proceso técnico y normativo se estima que tardará al menos cinco años, en un contexto donde el euro digital avanza en Europa y crecen las stablecoins vinculadas a divisas extranjeras.
Antecedentes y motivos de la decisión
Tras tres años desde que una comisión gubernamental concluyó que no había urgencia para la corona digital, el Riksbank ha cambiado su postura debido a la evolución del entorno monetario global. La entidad señala la importancia de establecer ahora el marco jurídico para anticiparse a cambios futuros y proteger la soberanía monetaria de Suecia.
Contexto europeo y desafíos tecnológicos
El proyecto del euro digital gestionado por el Banco Central Europeo (BCE) prevé una fase piloto para 2027 y un lanzamiento oficial en 2029. Suecia, aunque parte de la Unión Europea, mantiene su moneda propia y busca mantener la competitividad de sus sistemas de pago en un mercado cada vez más digital y transfronterizo. Sin una moneda digital estatal, el país podría perder terreno frente a infraestructuras extranjeras en transacciones cotidianas.
Consideraciones sobre stablecoins y política monetaria
El Riksbank también ha señalado el aumento en el uso de stablecoins ancladas a divisas externas, especialmente al dólar estadounidense. Aunque el riesgo a corto plazo es bajo, estas monedas digitales privadas podrían afectar la demanda interna de la corona sueca y limitar la eficacia de la política monetaria nacional a largo plazo.
Situación del efectivo y resiliencia del sistema
Suecia es uno de los países con menor uso de efectivo físico, con menos del 10 % de operaciones minoristas realizadas en billetes o monedas. La corona digital permitiría asegurar el acceso a un activo monetario público en la era digital, evitando depender exclusivamente de medios de pago privados y garantizando la continuidad de las transacciones en posibles situaciones de crisis técnicas o geopolíticas.
Plazos y próximos pasos
El Riksbank estima que el desarrollo técnico y la integración de la corona digital necesitarán un mínimo de cinco años tras la aprobación de la legislación. Por ello, insistirá en la pronta aprobación del marco legal como paso previo indispensable para avanzar en su posible emisión.
Esta medida sitúa a Suecia entre las economías europeas más activas en adaptar su sistema financiero a la transformación digital impulsada a escala comunitaria y global.


