Los datos del Istac sobre el primer semestre de 2026 reflejan una evolución desigual de las listas de espera hospitalarias en el Archipiélago, con aumentos destacados en Gran Canaria y Fuerteventura y un descenso en Tenerife.
La sanidad pública canaria vuelve a mostrar una realidad desigual según la isla en la que reside el paciente. Mientras Tenerife logra reducir sus listas de espera, otras islas registran un empeoramiento que vuelve a poner el foco sobre la capacidad de respuesta del sistema sanitario y las diferencias territoriales en el acceso a la atención especializada.
El desglose publicado por el Instituto Canario de Estadística (Istac), correspondiente al cierre del primer semestre de 2026, apunta a una evolución dispar entre los hospitales públicos del Archipiélago. Según la información difundida por El Día, Gran Canaria suma 4 496 pacientes más en las listas analizadas, mientras que Fuerteventura experimenta también un fuerte repunte respecto al periodo anterior.
Tenerife aparece como la excepción al registrar una reducción de sus cifras. Sin embargo, para valorar el alcance real de esa mejora es necesario conocer el número exacto de pacientes que salen de las listas, los tiempos medios de espera y las especialidades en las que se producen los cambios.
La fotografía estadística plantea una cuestión de fondo: ¿están recibiendo los pacientes una respuesta sanitaria similar con independencia de la isla en la que viven? Los datos territoriales permiten detectar diferencias, aunque por sí solos no explican sus causas ni demuestran que una isla gestione mejor que otra todos sus recursos sanitarios.
Las listas de espera de especialistas crecen un 4,9 % en Canarias
Los datos del Istac permiten dimensionar el problema más allá de las diferencias entre islas. En junio de 2026, 158 358 personas esperaban una consulta con un especialista en Canarias, un 4,9 % más que en junio de 2025. En términos absolutos, el incremento fue de 7 383 pacientes. Así lo recoge el Instituto Canario de Estadística en su publicación del 13 de octubre.
El crecimiento no afecta por igual a todas las especialidades. Oftalmología y Dermatología concentran las listas más numerosas:
- Oftalmología: 29 779 pacientes pendientes de consulta.
- Dermatología: 28 014 personas en espera.
- Dermatología registró el mayor aumento anual, con 3 887 pacientes más.
- Oftalmología fue la especialidad con el mayor descenso, con 2 134 pacientes menos que un año antes.
Estas cifras reflejan que el problema no se limita a una isla o a una especialidad concreta. Aunque Tenerife reduce sus registros, el balance autonómico continúa empeorando en las consultas externas.
Conviene precisar que una lista de espera más larga no permite conocer por sí sola cuánto espera cada paciente ni la gravedad de su situación. Para evaluar el impacto asistencial hacen falta también datos sobre demoras medias, prioridades clínicas, nuevas derivaciones y consultas efectivamente realizadas.
La espera quirúrgica también aumenta
La situación de las consultas con especialistas debe distinguirse de la lista de espera para someterse a una operación. En junio de 2026, 34 385 personas estaban pendientes de una intervención quirúrgica en Canarias, un 7,9 % más que en el mismo mes de 2025, según el Istac.
Traumatología y Oftalmología concentraban el mayor número de pacientes pendientes de cirugía:
- Traumatología: 8 481 personas.
- Oftalmología: 7 013 personas.
El dato más favorable es que el 82,4 % de los pacientes en lista quirúrgica llevaba menos de seis meses esperando. Sin embargo, el promedio regional no elimina las diferencias entre especialidades y hospitales.
La cirugía de columna vertebral, agrupada en la unidad de raquis, presenta una situación especialmente delicada: el 47,6 % de sus pacientes llevaba más de seis meses en espera. La duración de la demora puede variar notablemente según el procedimiento y el centro sanitario.
Por eso, una valoración completa de la sanidad canaria no debería limitarse al número total de personas pendientes de una consulta o intervención. También debe examinar cuántos pacientes superan los plazos de referencia y qué especialidades acumulan los retrasos más prolongados.
Qué deben aclarar los próximos datos sanitarios
La evolución de las listas de espera abre varias cuestiones para la gestión sanitaria en Canarias. La primera es si la reducción registrada en Tenerife se mantiene en las próximas publicaciones y en qué servicios se concentra. La segunda es qué factores explican los aumentos en Gran Canaria y Fuerteventura.
Para responder con rigor sería necesario disponer de información comparable sobre recursos humanos, actividad quirúrgica, consultas realizadas, derivaciones y demora por especialidad. Sin ese desglose, atribuir las diferencias exclusivamente a una gestión mejor o peor sería precipitado.
También resulta importante diferenciar entre reducir el número de pacientes registrados y reducir el tiempo que esperan para recibir atención. Ambas cosas están relacionadas, pero no son equivalentes: una lista puede disminuir mientras determinados pacientes continúan soportando demoras prolongadas.
El Servicio Canario de la Salud publica información semestral sobre las listas de espera, con datos de situación a 30 de junio y 31 de diciembre. Esa periodicidad permite seguir la evolución, aunque limita la posibilidad de observar cambios con frecuencia mensual.
Tenerife mejora, pero la sanidad canaria sigue bajo presión
Los datos de junio de 2026 dibujan un Archipiélago con resultados desiguales. Tenerife es la única isla que reduce su lista de espera de consultas especializadas, con 2 289 pacientes menos en comparación interanual. En Gran Canaria se contabilizan 4 496 más, mientras que Fuerteventura registra el mayor incremento porcentual, del 115,4 %.
La mejora de Tenerife merece seguimiento, pero no permite concluir por sí sola que todos sus hospitales funcionen mejor ni que sus pacientes tengan siempre demoras más cortas. Del mismo modo, el aumento en otras islas exige explicaciones basadas en datos, no únicamente en valoraciones políticas.
La prioridad debe ser que el lugar de residencia no se convierta en una desventaja para acceder a una consulta o a una operación. Para conseguirlo, las administraciones deben explicar las causas de las diferencias, publicar indicadores comparables y evaluar si las medidas adoptadas reducen tanto el volumen de pacientes como los tiempos de espera.
Las listas de espera sanitarias de Canarias siguen siendo un desafío autonómico, pese al descenso registrado en Tenerife. El próximo balance permitirá comprobar si esa mejora se consolida y si el resto de las islas consigue frenar el aumento de pacientes pendientes de atención.


