Un estudio reciente revela que mantener una presión arterial normal, no tener diabetes y evitar el tabaquismo entre los 45 y 65 años se asocia con un retraso de casi 13 años en el desarrollo de la demencia. Esta investigación fue realizada por un equipo de diez científicos y sus resultados fueron publicados en la revista Neurology Open Access.
El análisis incluyó a 12 409 personas con una edad media de 56 años, sin antecedentes de demencia al inicio. Se definió hipertensión como una presión arterial superior a 140/90 mmHg o la necesidad de medicación para reducirla. Los participantes fueron seguidos durante un promedio de 26 años.
Durante este período, 3 008 individuos desarrollaron demencia, mientras que 5 238 fallecieron sin presentar esta condición. Los datos muestran que aquellos sin ninguno de los factores de riesgo mencionados vivieron un promedio de 30,1 años sin demencia, frente a 17,5 años en quienes presentaban los tres factores.
El estudio también identificó diferencias entre sexos, con las mujeres viviendo más años sin demencia que los hombres, independientemente de los factores de riesgo. En el grupo con los tres factores, las mujeres tuvieron un promedio de 18,1 años sin demencia, y los hombres, 16,6 años.
Los investigadores señalan que estos resultados subrayan la importancia de controlar la presión arterial, la glucemia y evitar el tabaco en la mediana edad como posibles estrategias para retrasar el inicio de la demencia. También recuerdan la relevancia de un estilo de vida saludable que incluya una alimentación equilibrada y ejercicio físico regular para mantener la salud cerebral y general.


