Tres buques han sido alcanzados por proyectiles de origen desconocido mientras atravesaban el estrecho de Ormuz, en un nuevo incidente que eleva la tensión sobre una de las principales rutas energéticas del planeta.
Tres barcos alcanzados en plena escalada en Ormuz
El Centro de Operaciones Marítimas Comerciales del Reino Unido (UKMTO) informó este miércoles de que tres embarcaciones fueron alcanzadas por proyectiles desconocidos mientras navegaban por el estrecho de Ormuz.
El organismo, vinculado a la Armada británica, señaló que los incidentes se produjeron en la zona marítima situada entre Irán y Omán. Por el momento, las autoridades no han comunicado víctimas ni han precisado los pabellones de los buques afectados.
Las primeras informaciones internacionales indican que entre las embarcaciones alcanzadas se encuentra un petrolero de crudo y un buque metanero de gas natural licuado (GNL), además de una tercera embarcación. UKMTO no ha ofrecido inicialmente detalles adicionales sobre los daños sufridos por los barcos.
La agencia marítima británica ha pedido a los barcos que atraviesen la zona con máxima cautela y que comuniquen cualquier actividad sospechosa.
UKMTO investiga el origen de los proyectiles
Uno de los elementos más relevantes del incidente es precisamente lo que todavía no se sabe.
UKMTO ha utilizado la expresión «proyectil desconocido» y ha confirmado que las autoridades están investigando lo ocurrido. Por tanto, no existe en este momento una atribución oficial que permita afirmar quién lanzó los proyectiles.
Esta cautela resulta especialmente importante en un escenario en el que se acumulan los incidentes contra el tráfico marítimo comercial.
Las informaciones aparecidas durante las últimas semanas han registrado varios ataques e incidentes contra petroleros en el entorno del estrecho, algunos de ellos acompañados de incendios, evacuaciones o daños materiales.
La sucesión de episodios ha elevado la preocupación entre las compañías navieras y los operadores energéticos.
Un nuevo episodio que afecta a una ruta estratégica
El estrecho de Ormuz conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y el mar Arábigo.
Su importancia económica es extraordinaria. Según la U.S. Energy Information Administration (EIA), durante el primer semestre de 2025 atravesaron Ormuz aproximadamente 20,9 millones de barriles diarios de petróleo y productos petrolíferos, equivalentes a cerca de una cuarta parte del comercio marítimo mundial de petróleo.
Pero la situación ha cambiado sustancialmente durante 2026.
Los datos de la EIA muestran que el flujo total de petróleo por el estrecho cayó hasta 4,9 millones de barriles diarios en el segundo trimestre de 2026, frente a los 21,6 millones registrados en el cuarto trimestre de 2025. El descenso refleja el impacto de la guerra y de las restricciones sobre la navegación comercial.
El estrecho se ha convertido, por tanto, en uno de los principales puntos de presión sobre el mercado energético mundial.
El petróleo vuelve a estar bajo presión
El nuevo incidente se produce además en un momento especialmente delicado para los mercados energéticos.
El Brent alcanzó los 103,16 dólares por barril este miércoles, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) se situaba en torno a 90,20 dólares, según Reuters.
La agencia señaló que el crudo Brent acumulaba una subida mensual aproximada del 14 %, en un contexto marcado por el estancamiento de las conversaciones entre Estados Unidos e Irán y por la persistencia de las tensiones sobre el suministro energético.
La repercusión de cualquier nuevo ataque contra un petrolero no se limita, por tanto, al buque afectado. El riesgo de navegación puede traducirse en mayores costes de seguros, fletes más elevados, cambios de rutas y retrasos en las entregas.
El tráfico por Ormuz ya había sufrido un fuerte desplome
La dimensión del problema se aprecia mejor al comparar los flujos actuales con los registrados antes de la escalada militar.
La EIA calcula que el volumen total de petróleo que atravesó Ormuz pasó de 20,9 millones de barriles diarios en el primer trimestre de 2025 a 14,9 millones en el primer trimestre de 2026 y posteriormente a 4,9 millones en el segundo trimestre de 2026.
El descenso afecta tanto al crudo como a los productos petrolíferos.
El transporte de crudo y condensados cayó desde 15,9 millones de barriles diarios en el cuarto trimestre de 2025 hasta 3,7 millones en el segundo trimestre de 2026.
También se redujo drásticamente el tránsito de productos petrolíferos, desde 5,7 millones hasta 1,1 millones de barriles diarios durante el mismo periodo.
El gas también está en juego
Ormuz no es únicamente una ruta fundamental para el petróleo.
El estrecho tiene una importancia estratégica para el gas natural licuado, especialmente por las exportaciones procedentes de Qatar.
La EIA estimaba que alrededor de una quinta parte del comercio mundial de GNL atravesaba Ormuz en 2024, principalmente procedente de Qatar.
Por eso, cualquier deterioro prolongado de la seguridad marítima puede afectar simultáneamente a los mercados de petróleo y gas.
Las consecuencias pueden trasladarse a las economías importadoras mediante mayores costes de transporte y energía.
El tráfico marítimo había comenzado a recuperarse
El contexto es especialmente significativo porque el tráfico por Ormuz había mostrado señales de recuperación antes de los nuevos incidentes.
Reuters informó el 28 de septiembre de que varios buques vinculados a QatarEnergy habían vuelto a realizar tránsitos por el estrecho, tanto cargados como en lastre, después de la reducción de actividad registrada durante agosto por motivos de seguridad.
Ese retorno parcial de los buques reflejaba una cierta normalización de la navegación.
Los nuevos ataques introducen, sin embargo, un nuevo elemento de incertidumbre.
La cuestión ya no es solamente si el estrecho permanece abierto formalmente, sino si las compañías consideran suficientemente seguro utilizarlo.
Estados Unidos e Irán negocian mientras aumenta la presión
El incidente coincide con nuevos movimientos diplomáticos entre Washington y Teherán.
Según Reuters, Irán confirmó este miércoles haber recibido la respuesta estadounidense a una propuesta destinada a restablecer un alto el fuego y facilitar la reapertura del estrecho.
La propuesta iraní contempla un proceso de siete días para generar confianza y avanzar hacia la reapertura de Ormuz, aunque persisten diferencias sobre el orden en el que deberían ejecutarse las distintas medidas.
El problema es que la situación sobre el terreno continúa siendo inestable.
Mientras se desarrollan los contactos diplomáticos, los incidentes marítimos mantienen elevado el riesgo para la navegación comercial.
El origen del ataque sigue sin determinarse
A diferencia de otros episodios registrados durante el conflicto, en este caso no existe todavía una atribución oficial de responsabilidad.
Ese dato debe mantenerse separado de cualquier hipótesis sobre la autoría.
UKMTO ha confirmado que tres barcos fueron alcanzados por proyectiles y ha recomendado precaución a los buques que naveguen por la zona, pero la investigación continúa abierta.
Cualquier conclusión sobre el responsable requerirá información adicional sobre la trayectoria de los proyectiles, los daños sufridos por las embarcaciones y las circunstancias concretas de cada incidente.
Un nuevo aviso para el comercio internacional
El episodio vuelve a poner de manifiesto la vulnerabilidad de las grandes rutas marítimas ante los conflictos militares.
Ormuz es un cuello de botella energético mundial. Aunque existen infraestructuras alternativas, la capacidad disponible para sustituir completamente el tránsito marítimo por el estrecho es limitada. La EIA señala que los oleoductos de Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos e Irán ofrecen vías alternativas, pero solo pueden transportar una parte de los volúmenes que normalmente atraviesan Ormuz.
Por ello, incluso cuando el estrecho permanece técnicamente abierto, un aumento de los ataques puede reducir el tráfico efectivo y elevar los costes de transporte.
El resultado es un problema que afecta mucho más allá de las aguas entre Irán y Omán: la seguridad de Ormuz tiene consecuencias directas sobre el precio de la energía, el transporte marítimo y las cadenas internacionales de suministro.
Qué se sabe hasta ahora
- Tres embarcaciones han sido alcanzadas por proyectiles desconocidos.
- El incidente se produjo en el estrecho de Ormuz, entre Irán y Omán.
- Entre los buques afectados figuran un petrolero de crudo y un buque de GNL, además de una tercera embarcación.
- No se han comunicado víctimas en la información inicial.
- UKMTO está investigando el origen de los proyectiles.
- Los buques que atraviesen la zona han recibido la recomendación de extremar la precaución.
- El incidente se produce mientras continúan las tensiones militares y diplomáticas entre Estados Unidos e Irán.
- El Brent cotiza por encima de 100 dólares por barril en este contexto.
La incógnita fundamental permanece abierta: quién disparó los proyectiles y cuál será el impacto de este nuevo episodio sobre la seguridad de una de las rutas energéticas más importantes del mundo.


