Especialistas alertan sobre la persistencia de mitos referentes a la lactancia materna, que podrían afectar la alimentación y bienestar de los recién nacidos y sus madres. Destacan que creencias como que la leche materna es «aguada», que el dolor es inherente o que el tamaño del pecho limita la producción carecen de respaldo científico.
Composición y producción de la leche materna
La leche materna varía durante la toma; al inicio contiene mayor cantidad de agua para hidratar al bebé, y progresivamente se incrementa el contenido de grasas y nutrientes esenciales. Esta adaptación natural asegura una alimentación equilibrada.
La generación de leche está regulada por la demanda del bebé: la succión estimula su producción. Sólo casos médicos específicos pueden restringir la cantidad disponible, por lo que la mayoría de las madres pueden alimentar exclusivamente con leche materna, siempre que reciban el soporte necesario.
Tamaño del pecho y molestias en la lactancia
El tamaño mamario está determinado mayormente por el tejido graso, no por el glandular que produce leche, por lo que no condiciona la capacidad para amamantar.
Respecto al dolor, se considera normal cierta sensibilidad inicial, pero dolores intensos o sostenidos suelen indicar un agarre incorrecto del bebé, que puede corregirse con ayuda profesional.
Organización de las tomas y cuidados del pecho
La alimentación a demanda, esto es, cuando el bebé lo solicite, es la recomendación actual, frente a horarios rígidos.
No se aconseja lavar los pezones antes de cada toma, ya que contienen bacterias beneficiosas para el sistema inmunológico del bebé. Asimismo, el ejercicio físico o el estrés no modifican el sabor ni eliminan la leche, aunque estos últimos pueden dificultar temporalmente su salida.
Beneficios para madre y bebé
Además de proveer nutrientes, la leche materna ofrece protección contra infecciones infantiles gracias a sus anticuerpos, principalmente en el calostro, la primera leche tras el parto.
Para la madre, la lactancia se asocia con menor riesgo de cáncer de mama y ovario, diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y depresión posparto.
Los especialistas subrayan la importancia del apoyo profesional y la información basada en la evidencia para favorecer una lactancia materna exitosa, que supere las dudas y dificultades frecuentes.


