Javier y Luciana, emprendedores madrileños, comenzaron un proyecto hotelero en Gijón al adquirir un edificio de seis plantas que planeaban reformar para abrir un hotel de 19 habitaciones con restaurante.
El contrato de alquiler se firmó por 20 años tras conocer personalmente a los propietarios, quienes requerían que los inquilinos asumieran el proyecto directamente. Inicialmente, estimaron que la reforma tomaría tres meses; sin embargo, se detectaron múltiples necesidades de renovación estructural, como sistemas de agua, electricidad y baños, lo que amplió el plazo de obra a más de medio año y elevó los costos.
Ante la complejidad de los trabajos, decidieron adelantar la apertura de un restaurante en la planta baja, denominado La Madrileña, para iniciar generación de ingresos mientras se completaba la reforma del hotel La Azotea de Gijón.
La experiencia, documentada en videos que han alcanzado más de 22 000 seguidores en Instagram, refleja las dificultades comunes en la creación de un negocio en España, incluyendo inversión significativa, imprevistos y trámites. Javier también señala desafíos previos en captar financiamiento para proyectos tecnológicos.
En ambos casos, la financiación ha sido una barrera significativa, con las entidades financieras mostrando confianza tras la demostración de rentabilidad y experiencia operativa.
La puesta en marcha del restaurante y el hotel está prevista para las próximas semanas, y los emprendedores destacan la importancia de planificar proyectos accesibles y escalables al iniciar una actividad empresarial.


