La formación morada acusa al Gobierno de evitar responsabilizar directamente a Marruecos por la crisis en Ceuta y considera «inaudito» que el Ejecutivo siga calificando al país vecino como un aliado. Las declaraciones llegan después de la comparecencia de Pedro Sánchez, quien habló de una «violación de la integridad territorial» sin atribuir expresamente la responsabilidad a Rabat.
Podemos endurece su discurso tras la crisis de Ceuta
La crisis migratoria registrada en Ceuta ha abierto un nuevo frente político entre el Gobierno y Podemos. La formación morada ha criticado al presidente Pedro Sánchez por no señalar directamente a Marruecos como responsable de la llegada masiva de personas a la ciudad autónoma.
El portavoz de Podemos, Pablo Fernández, calificó de «inaudito» que el Ejecutivo continúe considerando a Marruecos un país aliado después de los acontecimientos vividos en la frontera.
Las declaraciones se producen pocas horas después de la comparecencia del presidente del Gobierno, quien definió la situación como una «violación de la integridad territorial de España», aunque sin responsabilizar expresamente a las autoridades marroquíes.
Podemos habla de un «acto hostil»
A través de varios mensajes difundidos en redes sociales, Pablo Fernández sostuvo que, en su opinión, lo ocurrido constituye un «acto hostil de guerra híbrida» contra España.
El dirigente de Podemos vinculó además la actuación de Marruecos con el contexto internacional y expresó sus críticas hacia la política exterior desarrollada por distintos actores internacionales.
Asimismo, trasladó sus condolencias por las personas fallecidas durante la crisis migratoria y afirmó que, a su juicio, la situación responde a una utilización política de los flujos migratorios.
Estas afirmaciones corresponden a las valoraciones políticas realizadas por el portavoz de Podemos.
Sánchez evitó responsabilizar directamente a Marruecos
Durante su comparecencia desde Ceuta, Pedro Sánchez calificó la situación como un «ataque» y una «violación de la integridad territorial de España», asegurando que el Estado empleará todos los recursos necesarios para restablecer la normalidad.
No obstante, el presidente evitó señalar de forma directa a Marruecos como responsable de la crisis.
En su intervención, destacó la interlocución mantenida con las autoridades marroquíes y atribuyó parte de la situación a la actuación de las redes de tráfico de personas, que, según explicó, habrían aprovechado la difusión de informaciones relacionadas con resoluciones judiciales sobre devoluciones en frontera para incentivar nuevas llegadas.
Nuevas medidas para reforzar la frontera
Entre las medidas anunciadas por el Ejecutivo figura la instalación de un sistema de boyas flotantes en la zona del espigón del Tarajal con el objetivo de reforzar el control fronterizo.
Además, el Gobierno mantiene desplegados efectivos de la Guardia Civil, la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas, que continúan colaborando en las labores de seguridad y control de la situación.
La crisis intensifica la confrontación política
La gestión de la crisis en Ceuta sigue generando una intensa confrontación entre las distintas fuerzas políticas.
Mientras el Gobierno defiende que trabaja para recuperar el control de la frontera mediante la cooperación con Marruecos y el despliegue de recursos de seguridad, partidos de la oposición y ahora también Podemos mantienen posiciones críticas sobre la respuesta del Ejecutivo.
La situación ha reabierto el debate sobre la política migratoria, la cooperación con Rabat y el papel de España y de la Unión Europea en la protección de sus fronteras exteriores, en un contexto de máxima tensión política y diplomática.


