El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña deja sin efecto dos medidas aprobadas por el Ayuntamiento en 2023. El Gobierno municipal anuncia que recurrirá.
El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha anulado la ruptura de relaciones institucionales de Barcelona con Israel y la cláusula que impedía determinadas operaciones de empresas en la contratación pública municipal. La decisión judicial responde al recurso presentado por Acción y Comunicación sobre Oriente Medio (ACOM) contra el acuerdo aprobado por el pleno barcelonés en noviembre de 2023.
El Ayuntamiento de Barcelona ya ha anunciado que recurrirá la sentencia, por lo que la controversia judicial no queda cerrada con este pronunciamiento.
El TSJC tumba dos medidas aprobadas por Barcelona
La resolución afecta a dos de los puntos con efectos prácticos del acuerdo municipal aprobado el 24 de noviembre de 2023.
Por un lado, queda anulada la decisión de interrumpir las relaciones institucionales con el Gobierno de Israel hasta que se produjera un alto el fuego definitivo.
Por otro, el tribunal deja sin efecto la cláusula de exclusión en la contratación municipal que afectaba a determinadas empresas y operaciones relacionadas con el conflicto.
El litigio llegó a los tribunales después de que ACOM recurriera las medidas adoptadas por el Ayuntamiento.
El tribunal considera que el veto tenía efectos jurídicos
Uno de los elementos centrales del procedimiento era determinar si el acuerdo municipal constituía simplemente una declaración política o si, por el contrario, producía consecuencias jurídicas.
Según la información publicada sobre la sentencia, el TSJC considera que la cláusula incorporada a la contratación pública tenía efectos jurídicos y que no podía quedar amparada únicamente bajo la consideración de una declaración política.
El tribunal aprecia además un trato discriminatorio hacia terceros y anula la medida.
La cuestión tiene especial relevancia porque las administraciones públicas están sometidas a las reglas que regulan la contratación y sus competencias. El conflicto judicial se centró precisamente en si un Ayuntamiento podía introducir mediante un acuerdo de este tipo una condición de exclusión vinculada al conflicto internacional.
Barcelona había condicionado la ruptura a un alto el fuego
El acuerdo aprobado en 2023 establecía la interrupción de las relaciones institucionales con el Gobierno de Israel hasta un alto el fuego definitivo.
La decisión se produjo pocas semanas después de los ataques del 7 de octubre de 2023 y en plena escalada de la guerra en Gaza.
El texto municipal vinculaba la recuperación de las relaciones a determinadas condiciones relacionadas con el conflicto y con el respeto de los derechos humanos y las resoluciones internacionales.
La resolución judicial ahora deja sin efecto esa decisión institucional en la parte que el tribunal considera susceptible de producir consecuencias jurídicas.
ACOM llevó el caso a los tribunales
La organización Acción y Comunicación sobre Oriente Medio (ACOM) fue la entidad que recurrió las medidas ante los tribunales.
ACOM ha defendido que el Ayuntamiento no podía utilizar sus competencias en materia de contratación para establecer exclusiones vinculadas a una posición política sobre un conflicto internacional.
En su valoración de la sentencia, la organización sostiene que el tribunal ha considerado que las medidas tenían efectos prácticos y carácter discriminatorio. Se trata de la interpretación de la propia entidad recurrente sobre el alcance del fallo.
La sentencia, según las informaciones disponibles, estima parcialmente el recurso y anula las dos medidas con efectos jurídicos.
El Ayuntamiento anuncia que recurrirá
La primera teniente de alcalde de Barcelona, Laia Bonet, ha anunciado que el Ayuntamiento recurrirá la resolución judicial una vez analizados sus detalles.
Bonet ha defendido que el posicionamiento político del Gobierno municipal no cambia pese al fallo y ha reiterado su condena a la violencia contra la población palestina.
La dirigente municipal ha mantenido la posición del consistorio respecto a las actuaciones de Israel en Gaza y Cisjordania y ha situado esa postura dentro de su defensa de los derechos humanos.
Por tanto, el fallo judicial y la posición política del Ayuntamiento discurren por vías diferentes: el tribunal ha anulado determinadas medidas municipales, mientras que el Gobierno de Barcelona mantiene su posicionamiento político y prepara un recurso.
Una disputa que comenzó en 2023
El origen del conflicto se encuentra en el pleno municipal del 24 de noviembre de 2023, cuando Barcelona aprobó la declaración que incluía la suspensión de las relaciones institucionales con Israel y medidas relacionadas con la contratación pública.
La decisión se produjo después de los ataques perpetrados por Hamás el 7 de octubre de 2023 y en un contexto de fuerte debate político y social sobre la respuesta de las instituciones al conflicto de Oriente Próximo.
El Ayuntamiento había planteado sus medidas como parte de una posición institucional vinculada a los derechos humanos y al Derecho Internacional.
La impugnación posterior llevó el asunto desde el debate político municipal hasta los tribunales.
El debate sobre los límites de los ayuntamientos
La sentencia introduce una cuestión que trasciende el caso concreto de Barcelona: hasta dónde puede llegar una administración local cuando adopta medidas sobre asuntos de política internacional.
Los ayuntamientos pueden aprobar declaraciones políticas sobre cuestiones internacionales. Sin embargo, cuando esas decisiones se traducen en consecuencias sobre contratos públicos o sobre relaciones institucionales, entran en juego las competencias administrativas y el marco jurídico aplicable.
Precisamente esa diferencia entre posicionamiento político y efectos jurídicos ha sido uno de los elementos centrales del litigio.
El TSJC ha considerado que las medidas impugnadas no podían mantenerse en los términos aprobados.
El fallo no cierra el conflicto
La decisión del TSJC no supone necesariamente el final de la batalla judicial. El Ayuntamiento ya ha comunicado su intención de recurrir la sentencia, por lo que el caso podría continuar en una instancia superior.
Mientras tanto, el fallo deja sin efecto las dos medidas anuladas por el tribunal.
La controversia seguirá teniendo además una dimensión política. El Gobierno municipal mantiene su posición respecto al conflicto entre Israel y Palestina, mientras que las organizaciones que recurrieron las medidas defienden que las administraciones deben actuar dentro de los límites establecidos por el ordenamiento jurídico.
Qué ha decidido exactamente el TSJC
Las claves de la resolución son:
- Anula la interrupción de las relaciones institucionales de Barcelona con el Gobierno de Israel.
- Anula la cláusula de exclusión relacionada con la contratación municipal.
- La decisión llega tras el recurso presentado por ACOM.
- El tribunal considera que la medida contractual tenía efectos jurídicos.
- La resolución aprecia un trato discriminatorio hacia terceros, según las informaciones publicadas sobre el fallo.
- El Ayuntamiento de Barcelona recurrirá la sentencia.
- El Gobierno municipal asegura que mantiene su posición política respecto al conflicto de Gaza y Cisjordania.
Una sentencia con consecuencias para la política municipal
El caso de Barcelona pone de manifiesto la tensión que puede surgir cuando una corporación local utiliza sus competencias administrativas para trasladar al ámbito municipal su posición sobre un conflicto internacional.
El TSJC ha dejado sin efecto las dos medidas con consecuencias jurídicas que fueron objeto del recurso, mientras que el Ayuntamiento prepara una nueva batalla judicial para intentar revertir la decisión.
La cuestión queda ahora pendiente de los recursos que puedan presentar las partes y de las futuras resoluciones judiciales.


