Entre enero y agosto de 2026, las exportaciones de la Unión Europea (UE) a Estados Unidos se redujeron en 48 986 millones de euros, lo que supone una caída del 12,7% respecto al mismo periodo del año anterior, según datos de Eurostat. Durante este periodo, Europa exportó bienes a Estados Unidos por un valor de 335 758 millones de euros, frente a los 384 745 millones del año 2025.
Esta disminución de las ventas europeas se produce en un contexto de tensiones comerciales derivadas de las políticas arancelarias que afectan de manera desigual a ambas regiones. Mientras que la UE mantiene un arancel del 15% sobre la mayoría de productos estadounidenses, las importaciones europeas desde Estados Unidos han aumentado un 4,8%, alcanzando los 250 068 millones de euros.
Como resultado, el superávit comercial europeo con Estados Unidos se ha reducido un 41%, pasando de 146 128 millones en 2025 a 85 690 millones de euros en 2026.
Déficit comercial creciente con China
En el otro extremo, el déficit comercial de la UE con China se ha ampliado un 14,7% entre enero y agosto, situándose en 277 942 millones de euros. Durante este periodo, las exportaciones europeas a China disminuyeron un 1,5%, llegando a 129 050 millones de euros, mientras que las importaciones desde China aumentaron un 9%, superando los 406 993 millones de euros.
En octubre de 2026, la UE y China acordaron ciertas medidas para equilibrar el comercio, como la restricción de importaciones de vehículos híbridos procedentes de China y la reducción de aranceles para productos como el aceite de oliva y componentes de automoción europeos. Sin embargo, las autoridades europeas reconocen que queda camino por recorrer para corregir el desequilibrio.
Situación general del comercio exterior de la UE
En el conjunto del comercio exterior, la UE registró en los ocho primeros meses de 2026 un crecimiento marginal de las exportaciones del 0,4%, alcanzando un total de 1,76 billones de euros. Por su parte, las importaciones crecieron un 7,7%, superando los 1,81 billones de euros, lo que resultó en un déficit comercial de 46 100 millones de euros, frente al superávit de 76 400 millones registrado en el mismo periodo del año anterior.
Estas cifras reflejan un contexto de ajuste y presión para la UE en un entorno global marcado por el proteccionismo y la competencia económica entre grandes potencias.


