La comunidad concentra casi la mitad de los alumnos de Formación Profesional a distancia de España y acumula numerosas quejas por la falta de prácticas y la calidad de algunos estudios. El Govern prepara una nueva regulación, pero espera a la normativa estatal.
Cataluña, epicentro de la expansión de la FP privada online en España
Cataluña se ha convertido en el principal escenario del crecimiento de la Formación Profesional (FP) privada a distancia en España. La comunidad concentra casi la mitad de los estudiantes de esta modalidad en todo el país y también registra un elevado número de reclamaciones relacionadas con la calidad de la enseñanza y la falta de prácticas.
El crecimiento de los centros privados que ofrecen ciclos formativos online ha puesto sobre la mesa un problema que afecta directamente a los alumnos: la necesidad de garantizar que los títulos obtenidos se correspondan con una formación de calidad y que los estudiantes puedan completar adecuadamente su preparación práctica.
La Generalitat pretende reforzar la regulación del sector mediante un nuevo decreto. Sin embargo, el proyecto permanece en suspenso a la espera de que el Gobierno central apruebe su propia normativa.
Cataluña fue pionera en regular la FP privada a distancia
La regulación de la FP privada online en Cataluña comenzó en 2012, cuando la comunidad aprobó una normativa de apenas cuatro artículos para ordenar esta modalidad educativa.
Aquella regulación convirtió a Cataluña en pionera en España. La Comunidad de Madrid no aprobó su propia normativa hasta 2018, seis años después.
Desde entonces, el sector ha experimentado una expansión considerable. La formación a distancia ha permitido que numerosos estudiantes accedan a ciclos formativos sin necesidad de acudir diariamente a un centro educativo.
Sin embargo, el crecimiento también ha venido acompañado de problemas relacionados con la calidad de algunos programas y las dificultades para realizar las prácticas obligatorias.
Las quejas por la falta de prácticas y la calidad de los estudios
Uno de los principales problemas señalados en Cataluña es la acumulación de reclamaciones de estudiantes de FP privada online.
Las quejas se centran especialmente en dos cuestiones:
- La falta de prácticas: algunos alumnos denuncian dificultades para acceder a la formación práctica necesaria para completar sus estudios.
- La calidad de la enseñanza: las reclamaciones también afectan a la preparación que reciben los estudiantes y a las condiciones en las que se imparten determinados ciclos.
La formación profesional no consiste únicamente en adquirir conocimientos teóricos. La experiencia práctica resulta fundamental para preparar a los alumnos para el mercado laboral, especialmente en titulaciones que requieren habilidades técnicas específicas.
Por eso, la expansión de la modalidad online plantea el reto de garantizar que los centros puedan ofrecer una formación completa, independientemente de que sus estudiantes asistan presencialmente a las clases o sigan los contenidos a distancia.
El intento de regulación de 2021 terminó en los tribunales
La Generalitat ya intentó reforzar el control del sector en 2021, cuando impulsó una nueva regulación de la FP privada a distancia.
Sin embargo, aquel intento terminó con la anulación de la normativa por parte de los tribunales. El fracaso de esa iniciativa dejó pendiente la necesidad de establecer un marco regulatorio que respondiera al crecimiento de la oferta educativa y a los problemas denunciados por los estudiantes.
El nuevo proyecto del Govern pretende avanzar en esa dirección, aunque su tramitación se encuentra actualmente paralizada.
La Generalitat ha optado por esperar a la normativa estatal antes de continuar con su propio decreto. Esta decisión introduce una nueva incógnita sobre los plazos en los que Cataluña podrá disponer de un marco actualizado para supervisar los centros privados de FP online.
El Govern mantiene en suspenso el nuevo decreto
El Ejecutivo catalán tiene preparado un nuevo decreto para regular los centros privados que imparten Formación Profesional a distancia. No obstante, su aprobación está pendiente de la regulación que debe desarrollar el Gobierno de España.
La existencia de dos marcos normativos, uno estatal y otro autonómico, hace necesario coordinar las competencias y los requisitos que se exigirán a los centros.
El objetivo de la nueva regulación es responder a los problemas que han acompañado la expansión del sector y establecer unas condiciones que permitan garantizar la calidad de la formación.
Por ahora, el texto disponible no detalla qué requisitos concretos incluirá el futuro decreto catalán ni cuándo podría aprobarse.
Ilerna, uno de los centros de referencia de la FP online catalana
Entre los centros que operan en este sector figura Ilerna, cuya sede se encuentra en Lleida. Su presencia refleja el desarrollo que ha experimentado la oferta privada de Formación Profesional a distancia en Cataluña.
La expansión de este tipo de centros ha ampliado las posibilidades de acceso a la FP, pero también ha situado en primer plano la importancia de la supervisión administrativa y de los mecanismos de protección de los estudiantes.
El crecimiento de la oferta educativa exige que los alumnos puedan conocer con claridad las condiciones de sus estudios, las prácticas disponibles y los requisitos necesarios para obtener sus titulaciones.
El reto de garantizar una FP online de calidad
La situación catalana pone de manifiesto uno de los principales desafíos de la Formación Profesional a distancia: compatibilizar la flexibilidad de los estudios online con las garantías académicas y prácticas que necesita una titulación oficial.
La modalidad permite estudiar sin acudir diariamente a un centro y puede facilitar el acceso a personas que trabajan o que viven lejos de los centros educativos. Sin embargo, esas ventajas deben ir acompañadas de mecanismos que aseguren que los estudiantes reciben una preparación adecuada.
La falta de prácticas y las reclamaciones sobre la calidad de los estudios evidencian la importancia de contar con una regulación que establezca obligaciones claras para los centros y permita supervisar su cumplimiento.
En Cataluña, donde se concentra casi la mitad de los estudiantes de FP privada a distancia de España, el debate tiene especial relevancia.
La regulación estatal marcará los próximos pasos
La Generalitat mantiene paralizado su nuevo decreto mientras espera la normativa estatal. El calendario de aprobación de esta regulación será determinante para conocer cuándo podrá Cataluña avanzar con su propio marco normativo.
La comunidad fue pionera en la regulación de la FP privada online, pero el crecimiento del sector ha puesto de manifiesto las limitaciones de las normas anteriores.
El desafío consiste ahora en establecer garantías suficientes para los estudiantes sin perder las posibilidades de acceso y flexibilidad que ofrece la formación a distancia.
La evolución del decreto catalán y la respuesta del Gobierno central serán claves para determinar cómo se supervisará un sector que ya concentra una parte muy importante de los alumnos de FP online de España.


