La escalada militar en Oriente Próximo obliga a trasladar el Rally Dakar a otro país. La organización mantiene las fechas de enero y prevé regresar a Arabia Saudí en 2028.
El Rally Dakar cambia de país ante el deterioro de la seguridad
El Rally Dakar 2027 no se celebrará en Arabia Saudí. La organización de la prueba ha decidido trasladar excepcionalmente la competición a otro territorio tras el aumento de la violencia en Oriente Próximo y los ataques atribuidos a los rebeldes hutíes de Yemen contra infraestructuras saudíes.
La decisión, anunciada el domingo 25 de octubre de 2026, afecta a una de las competiciones más emblemáticas del automovilismo internacional y modifica los planes previstos para una edición que debía disputarse del 1 al 15 de enero de 2027.
La medida ha sido acordada por Amaury Sport Organisation (ASO), responsable del Dakar, y Saudi Motorsport Company (SMC). Ambas entidades han confirmado que la prueba se celebrará en un país diferente, cuya identidad todavía no se había anunciado en el comunicado de la organización.
El cambio no supone la cancelación del rally. Los organizadores mantienen la intención de celebrar la edición de 2027 y han señalado que el Dakar regresará a Arabia Saudí en 2028.
La decisión evidencia hasta qué punto la inestabilidad geopolítica puede alterar los grandes acontecimientos deportivos internacionales. En este caso, la prioridad pasa por garantizar la seguridad de participantes, equipos, trabajadores y personal de organización en una competición que moviliza una enorme infraestructura logística.
Los ataques hutíes fuerzan un cambio histórico de planes
La decisión llega en un contexto de creciente tensión entre Arabia Saudí y los hutíes, el movimiento armado yemení conocido también como Ansar Allah, que cuenta con el respaldo de Irán.
Durante las últimas semanas se han registrado ataques contra objetivos saudíes, incluidos aeropuertos e infraestructuras estratégicas. Los incidentes han incrementado la preocupación internacional por la seguridad de las instalaciones civiles y por el riesgo de una mayor extensión del conflicto.
El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas condenó el 18 de septiembre los ataques hutíes contra Arabia Saudí y expresó su preocupación por los daños ocasionados a infraestructuras civiles y económicas. La ONU también advirtió sobre las amenazas a la navegación comercial en el mar Rojo y el estrecho de Bab el-Mandeb.
El Gobierno español, por su parte, condenó el 9 de octubre los ataques hutíes contra los aeropuertos saudíes de Riad y Abha y expresó su solidaridad con Arabia Saudí y con el Gobierno yemení internacionalmente reconocido.
La decisión de trasladar el Dakar se produce en este escenario. Aunque la organización no ha detallado públicamente todos los factores operativos que ha valorado, sí ha vinculado el cambio a los acontecimientos recientes en la región.
La seguridad se ha convertido en un factor determinante para mantener la competición, por encima de la continuidad de una sede que acogía el rally desde 2020.
Arabia Saudí pierde temporalmente el gran escaparate del Dakar
Arabia Saudí se convirtió en la sede del Rally Dakar en 2020, después de las etapas anteriores de la competición en África y Sudamérica.
La llegada de la prueba al reino supuso un cambio importante para el campeonato. El desierto saudí ofrecía grandes extensiones de terreno, dunas y recorridos adecuados para una competición de resistencia que exige navegación, preparación mecánica y una elevada capacidad de adaptación.
La celebración anual del Dakar también ha contribuido a proyectar internacionalmente la imagen de Arabia Saudí como destino para grandes acontecimientos deportivos.
El traslado de 2027 supone, por tanto, un contratiempo para los planes deportivos del país, aunque los organizadores han confirmado su intención de regresar en 2028.
La decisión también plantea interrogantes sobre la capacidad de los países anfitriones para mantener calendarios internacionales cuando aumenta la inestabilidad regional. La organización de un acontecimiento de esta magnitud exige meses de preparación, acuerdos con autoridades locales, permisos, seguridad, transporte y planificación de rutas.
Una modificación de sede a pocos meses de la salida obliga a revisar buena parte de esos elementos.
¿Dónde se celebrará el Dakar 2027?
Por el momento, el nuevo país anfitrión no ha sido anunciado oficialmente en el comunicado publicado por ASO y SMC.
La organización ha indicado que la ubicación definitiva se comunicará en los próximos días. Hasta que exista una confirmación oficial, no es posible dar por segura ninguna alternativa geográfica.
El traslado obligará a adaptar el recorrido y la logística de la prueba. Entre las cuestiones pendientes figuran la selección de los terrenos, los permisos para atravesar distintas zonas, la ubicación de los campamentos y las condiciones de transporte para vehículos, equipos y personal.
La decisión también tendrá consecuencias para los pilotos y copilotos, que deberán preparar la competición con información específica sobre el nuevo terreno. La navegación, la gestión del combustible, la resistencia física y la elección de neumáticos pueden variar considerablemente según las características del país anfitrión.
La experiencia de los participantes será especialmente relevante si el cambio implica volver a terrenos que no se han utilizado recientemente o diseñar una ruta con características distintas a las del desierto saudí.
En cualquier caso, el cambio de sede no equivale a una suspensión de la edición de 2027. La intención anunciada por la organización es mantener la prueba del 1 al 15 de enero.
El Dakar no será el único acontecimiento deportivo afectado
La modificación del calendario del rally se suma a otros cambios en el deporte internacional relacionados con la situación de seguridad en Arabia Saudí.
Según la información publicada por Antena 3 y otros medios, la final del Global Champions Tour de salto ecuestre, prevista en Riad, fue trasladada a Verona, en Italia.
Reuters también ha informado de cambios y alteraciones en otros acontecimientos deportivos previstos en la región, en un contexto de ataques y crecientes riesgos para las infraestructuras civiles.
Estos episodios muestran que las consecuencias del conflicto no se limitan al ámbito militar. También pueden afectar al turismo, al transporte, a la inversión y a los sectores que dependen de la llegada de participantes y visitantes internacionales.
Para los organizadores deportivos, la cuestión no consiste únicamente en evaluar si una competición puede celebrarse técnicamente, sino también si es posible garantizar condiciones adecuadas para todos los implicados.
En una prueba como el Dakar, que atraviesa zonas extensas y relativamente aisladas, la seguridad requiere una planificación particularmente compleja. Los equipos necesitan comunicaciones, asistencia médica, vehículos de rescate y procedimientos de emergencia adaptados a las características de cada etapa.
Arabia Saudí prepara el regreso del Dakar para 2028
Pese al cambio de sede, ASO y SMC han confirmado que el rally regresará a Arabia Saudí en 2028, año en el que está prevista la 50.ª edición del Dakar.
La organización ha presentado el traslado como una decisión excepcional, adoptada conjuntamente con la Saudi Motorsport Company y en coordinación con la Federación Saudí de Automovilismo y Motociclismo, con el apoyo de la Federación Internacional del Automóvil (FIA) y la Federación Internacional de Motociclismo (FIM).
El objetivo es mantener la continuidad del acontecimiento sin renunciar a la relación con Arabia Saudí a largo plazo.
No obstante, el regreso previsto para 2028 dependerá de las condiciones que existan entonces y de la capacidad de las partes para organizar la prueba con las garantías necesarias. La confirmación del regreso constituye el plan anunciado por los organizadores, no una garantía de que las circunstancias futuras permanezcan inalteradas.
Para el país anfitrión, recuperar el Dakar significaría volver a situar sus paisajes y su infraestructura deportiva en el centro de la atención internacional.
Qué cambia para los pilotos y los equipos
El traslado introduce incertidumbre en la preparación de los participantes, que deben ajustar sus planes a una sede todavía pendiente de confirmación.
Los principales aspectos que deberán resolverse son:
- El recorrido: la organización tendrá que definir las etapas y las características del terreno.
- La logística: será necesario adaptar el transporte de vehículos, repuestos, herramientas y material de asistencia.
- La preparación deportiva: pilotos y copilotos deberán familiarizarse con las condiciones del nuevo territorio.
- La seguridad: habrá que coordinar los dispositivos médicos, los rescates y las comunicaciones.
- Los costes: el cambio puede modificar las necesidades de transporte, alojamiento y preparación, aunque no se han publicado estimaciones oficiales sobre su impacto económico.
La magnitud de estas adaptaciones dependerá del país elegido y de la infraestructura disponible. Sin conocer la nueva sede, no es posible cuantificar los costes adicionales ni determinar qué equipos se verán más afectados.
La organización tendrá que proporcionar información detallada para que los participantes puedan preparar la prueba con garantías.
Una decisión deportiva marcada por la geopolítica
El traslado del Dakar 2027 confirma que el deporte internacional no es ajeno a los conflictos que afectan a los países anfitriones. Una competición puede disponer de una planificación deportiva consolidada y, aun así, verse obligada a cambiar de escenario cuando las condiciones de seguridad dejan de ser adecuadas.
En este caso, Arabia Saudí pierde temporalmente la celebración de una de sus grandes citas deportivas, mientras la organización intenta preservar el calendario y evitar la cancelación del rally.
El siguiente paso será conocer el país que acogerá la competición y comprobar cómo se reorganizan las etapas para mantener la prueba prevista en enero.
El Dakar 2027 sigue adelante, pero abandona Arabia Saudí por la inseguridad regional. La decisión protege la continuidad de la competición y deja abierta la incógnita sobre el nuevo recorrido de una de las pruebas más exigentes del motor mundial.


