La selección francesa de pádel cae por 2-1 ante los neerlandeses en Doha. Leygue y Blanqué pierden el partido decisivo y dejan a Francia contra las cuerdas en el Grupo A.
El Mundial de Pádel de 2026 ha comenzado con un golpe inesperado para Francia. La selección gala, que partía como favorita sobre el papel frente a Países Bajos, perdió por 2-1 en su estreno en Doha y afronta ahora una fase de grupos mucho más complicada de lo previsto.
La derrota más dolorosa llegó en el tercer y decisivo encuentro. Thomas Leygue y Bastien Blanqué, vigentes campeones franceses, no pudieron superar a Bart van Opstal y Julian Prins, que se impusieron por 6-4, 1-6 y 6-3. La victoria neerlandesa confirmó el triunfo colectivo de su país y dejó a Francia sin margen para cometer nuevos errores.
El resultado supone un revés importante para una selección que aspiraba a luchar por las primeras posiciones del grupo. Aunque la clasificación para cuartos de final todavía no está matemáticamente descartada, Francia ha perdido parte de su margen de maniobra y deberá reaccionar en los próximos enfrentamientos.
Leygue y Blanqué no aprovechan sus oportunidades en el primer set
La eliminatoria comenzó con una derrota para Dylan Guichard y Timéo Fonteny, que se enfrentaron a Sten Richters y Thijs Roper.
La pareja neerlandesa se impuso por 6-1 y 7-5, colocando a Países Bajos por delante en la serie. Francia necesitaba entonces ganar los dos partidos restantes para evitar una derrota en su debut mundialista.
El segundo encuentro ofreció una reacción francesa. Maxime Joris y Johan Bergeron remontaron frente a Bram Meijer y Menno Nolten después de perder el primer set. Su victoria por 1-6, 6-3 y 7-5 igualó la eliminatoria y devolvió las esperanzas al equipo galo.
Todo quedaba en manos de Leygue y Blanqué, una pareja de referencia para Francia y con experiencia en grandes competiciones.
El comienzo del partido decisivo fue alentador para los franceses. Consiguieron generar oportunidades de rotura y llegaron a disponer de dos puntos de break, pero no lograron convertirlos.
La falta de efectividad terminó pasando factura. Van Opstal y Prins aprovecharon sus opciones, se adelantaron en el marcador y cerraron el primer set por 6-4.
Francia había tenido oportunidades para tomar ventaja, pero los neerlandeses mostraron mayor eficacia en los momentos decisivos.
Thomas Leygue devuelve la esperanza a Francia
Con el primer set perdido, Leygue y Blanqué necesitaban cambiar el ritmo del encuentro. La reacción llegó de forma contundente.
Thomas Leygue elevó su nivel, encontró mejores posiciones en la diagonal y consiguió presionar a sus rivales con mayor regularidad. La pareja francesa comenzó a dominar los intercambios y a obligar a los neerlandeses a defenderse.
Blanqué también mejoró su consistencia, lo que permitió a Francia recuperar el control del partido.
El segundo set fue prácticamente un monólogo francés. Leygue y Blanqué se impusieron por 6-1, igualaron el marcador y parecieron encontrar las soluciones necesarias para completar la remontada.
La sensación era que los campeones franceses habían recuperado su mejor versión justo cuando más lo necesitaban.
Pero la reacción no tuvo continuidad.
Países Bajos aprovecha los errores franceses en el tercer set
El último parcial volvió a mostrar las dificultades de Francia para mantener la regularidad.
Van Opstal y Prins recuperaron la solidez que habían exhibido durante el primer set y comenzaron a aprovechar los errores no forzados de sus adversarios.
Los neerlandeses mantuvieron la presión y consiguieron abrir una ventaja que obligó a Francia a jugar nuevamente bajo máxima exigencia.
Leygue y Blanqué lograron reaccionar cuando el marcador se encontraba en 4-2, pero no consiguieron consolidar el impulso.
Países Bajos volvió a romper el servicio francés y recuperó el control del encuentro. La pareja gala perdió precisión en los intercambios y los neerlandeses mantuvieron una estrategia más estable.
Finalmente, Van Opstal y Prins cerraron el set por 6-3 y certificaron la victoria de Países Bajos en la eliminatoria.
La celebración neerlandesa contrastó con la decepción francesa: habían conseguido igualar el partido, pero no pudieron completar la remontada.
Una derrota que agrava el tropiezo inicial de Francia
El resultado final de 2-1 refleja una eliminatoria mucho más equilibrada de lo que podía esperarse sobre el papel.
Francia perdió el primer encuentro, reaccionó con la victoria de Joris y Bergeron y terminó cediendo en el partido decisivo. La derrota resulta especialmente dolorosa porque el equipo contaba con parejas experimentadas y opciones para ganar los tres enfrentamientos.
La diferencia estuvo en los momentos clave. Países Bajos aprovechó sus oportunidades en el primer y tercer partido, mientras que Francia dejó escapar puntos importantes en situaciones favorables.
En una competición por equipos, cada partido individual tiene un peso enorme. Una derrota puede modificar por completo las posibilidades de clasificación, especialmente cuando el grupo reúne a selecciones con aspiraciones de alcanzar las rondas finales.
Francia comparte grupo con Argentina, Australia y Países Bajos
La selección francesa compite en el Grupo A, junto a Argentina, Australia y Países Bajos.
El formato establece que solo las dos primeras selecciones del grupo avanzan a los cuartos de final, por lo que cada eliminatoria resulta decisiva para mantener las opciones de clasificación.
Argentina, vigente campeona mundial masculina, aparece como uno de los grandes referentes de la competición. Su plantilla incluye jugadores de primer nivel como Agustín Tapia, Federico Chingotto, Franco Stupaczuk, Leo Augsburger y Martín Di Nenno.
Francia tendrá que afrontar ahora un calendario exigente, con la necesidad de recuperar terreno tras el tropiezo ante los neerlandeses.
El partido frente a Argentina representa un desafío deportivo de máxima dificultad. Sin embargo, el equipo francés todavía puede aspirar a una reacción si consigue sumar resultados favorables en sus siguientes compromisos.
La otra vía dependerá de los resultados de Países Bajos y Australia. Una combinación favorable podría mantener abierta la lucha por los cuartos de final, aunque Francia ya no controla por completo su destino.
El Mundial demuestra que las diferencias entre selecciones se reducen
La victoria neerlandesa también refleja el crecimiento del pádel internacional.
Países Bajos ha conseguido competir de tú a tú con una selección francesa que cuenta con jugadores consolidados en el circuito. El resultado muestra que las diferencias entre las principales selecciones y otros equipos nacionales pueden reducirse cuando las parejas llegan preparadas y aprovechan sus oportunidades.
El Mundial de Doha reúne a selecciones con distintos niveles de experiencia y recursos, pero los encuentros iniciales han mostrado que las eliminatorias pueden decidirse por pequeños detalles.
La derrota francesa no solo afecta a sus opciones de clasificación: también demuestra que el favoritismo previo no garantiza resultados en una competición por equipos.
Francia necesita reaccionar para evitar una eliminación prematura
El estreno de Francia en el Mundial de Pádel de 2026 deja una conclusión clara: los galos no pueden permitirse otro tropiezo si quieren mantener vivas sus aspiraciones de alcanzar los cuartos de final.
La derrota de Guichard y Fonteny, la remontada de Joris y Bergeron y el desenlace adverso de Leygue y Blanqué dibujan una eliminatoria llena de oportunidades desaprovechadas.
Países Bajos, por su parte, ha conseguido una victoria de enorme valor y ha demostrado que puede competir contra una de las selecciones más reconocidas del pádel europeo.
La clasificación francesa todavía no está matemáticamente perdida, pero el margen se ha reducido considerablemente. Los próximos partidos serán determinantes para saber si Francia logra corregir sus errores y mantenerse en la lucha.
El Mundial acaba de empezar, pero Francia ya se ha quedado sin margen para la complacencia. La selección deberá demostrar que puede transformar la decepción de Doha en una reacción deportiva antes de que sea demasiado tarde.


