La operación conjunta de Policía Nacional, Guardia Civil y Agencia Tributaria destapa una red que distribuía drogas, preparaba asaltos a otros narcotraficantes y estafó 255 000 euros a un vecino de Narón.
Una red de narcotráfico operaba entre Pontevedra y A Coruña con armas y viviendas de seguridad
La operación ha sacado a la luz un entramado criminal que combinaba el tráfico de estupefacientes con el uso de armas de fuego, el blanqueo de capitales y los denominados vuelcos: asaltos violentos a otros narcotraficantes para robarles droga o dinero.
Doce personas han sido detenidas y otras dos están siendo investigadas tras una operación conjunta de la Policía Nacional, la Guardia Civil y Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria.
El dispositivo permitió realizar 17 entradas y registros, intervenir seis armas de fuego, abundante munición, aproximadamente 138 000 euros en efectivo y doce vehículos.
Pero hay un episodio que destaca especialmente entre los detalles de la investigación: un vecino de Narón habría entregado 255 000 euros por 30 kilos de supuesta cocaína, de los cuales 29 kilos resultaron ser cemento en polvo.
La investigación, desarrollada durante nueve meses y tutelada por el juzgado de Betanzos, permitió reconstruir las conexiones de una organización que operaba en diferentes localidades gallegas y que también habría realizado transportes de droga hacia Zamora.
Los hechos reflejan la actividad de una estructura que, según los investigadores, no se limitaba a distribuir sustancias ilegales: también contemplaba acciones violentas contra organizaciones rivales.
255 000 euros por 30 kilos de cocaína: la estafa que destapó la investigación
Uno de los episodios más llamativos del caso tuvo como víctima a un vecino de Narón (A Coruña).
Según la información facilitada por el Ministerio del Interior, la organización habría conseguido que esta persona entregase 255 000 euros a cambio de 30 kilos de cocaína.
Sin embargo, el supuesto cargamento no era lo que parecía.
Cuando se comprobó su contenido, los investigadores determinaron que 29 de los 30 kilos eran cemento en polvo.
El engaño pone de manifiesto hasta qué punto las operaciones relacionadas con el mercado ilegal de drogas pueden derivar en estafas y conflictos violentos entre quienes participan en ellas.
La Policía también detectó intentos de organizar los llamados vuelcos, una modalidad delictiva que consiste en asaltar a otros grupos dedicados al narcotráfico para apropiarse de sus mercancías o del dinero que manejan.
En estos ataques se contempla el empleo de armas de fuego, lo que eleva considerablemente el riesgo para los implicados y para terceras personas.
El caso de Narón y los intentos de asalto muestran dos de las dimensiones más peligrosas de la investigación: el fraude económico y la violencia asociada al narcotráfico.
Una organización con ramificaciones en varias localidades gallegas
La investigación permitió identificar una estructura con presencia en distintos puntos de Galicia. Los investigadores siguieron durante meses los movimientos de sus integrantes y documentaron las relaciones entre los presuntos miembros de la organización.
El caso comenzó con las pesquisas sobre un joven vecino de Vilagarcía de Arousa (Pontevedra), que supuestamente utilizaba a otras personas para transportar cocaína y gestionar plantaciones de marihuana en distintos municipios de la provincia de A Coruña.
A medida que avanzaban las diligencias, los agentes detectaron sus conexiones con varios vecinos de Ferrol y Narón, relacionados presuntamente con actividades de narcotráfico, crimen organizado y tenencia ilícita de armas.
Según la información policial, algunos de los investigados utilizaban vehículos de alta gama y mantenían un elevado nivel de vida, circunstancias que contribuyeron a llamar la atención de los investigadores.
La organización habría distribuido estupefacientes principalmente en las siguientes localidades y zonas:
- Comarca del Salnés (Pontevedra): uno de los principales puntos de entrega de droga.
- Ferrol: localidad donde se identificaron conexiones de varios investigados.
- Narón: lugar donde se habría utilizado una vivienda como piso de seguridad.
- A Coruña: ciudad donde se localizó un punto de venta de estupefacientes.
- Betanzos: destino de parte de las entregas de cocaína.
- Provincia de Zamora: territorio al que también se detectaron transportes de sustancias.
La extensión geográfica de las actividades investigadas obligó a realizar un seguimiento prolongado para identificar a los participantes y establecer sus respectivas funciones.
Seis armas de fuego, munición y 138 000 euros intervenidos
17 registros policiales
La fase final de la operación permitió acceder a diferentes inmuebles vinculados a los sospechosos.
En total, se practicaron 17 entradas y registros, en los que los agentes encontraron distintas sustancias estupefacientes, armas, dinero y vehículos.
El balance de las intervenciones incluye:
| Material intervenido | Cantidad |
|---|---|
| Armas de fuego | 6 |
| Dinero en efectivo | 138 000 € |
| Vehículos | 12 |
| Vehículos de alta gama | 2 |
| Registros realizados | 17 |
En cuanto a las sustancias intervenidas, las autoridades confirmaron la presencia de:
- Cocaína.
- Hachís.
- MDMA, conocida popularmente como éxtasis.
- Heroína.
También se localizaron grandes cantidades de munición.
La combinación de diferentes sustancias, armamento y dinero en efectivo evidencia la variedad de actividades delictivas que se investigan en esta causa.
Especial atención merece el hallazgo de una vivienda en Narón, que presuntamente funcionaba como piso de seguridad o guardería.
Este tipo de inmuebles se utiliza en organizaciones criminales para almacenar temporalmente mercancía ilegal, dinero y otros elementos que los integrantes del grupo quieren mantener fuera de sus domicilios habituales.
En este caso, la vivienda habría servido para ocultar armas, drogas y dinero procedente de actividades ilícitas.
Un punto de venta de droga en A Coruña había generado quejas vecinales
Otro de los aspectos relevantes de la operación se encuentra en la ciudad de A Coruña.
Los investigadores registraron una vivienda situada en un edificio residencial que, según la información oficial, funcionaba como punto de venta de sustancias estupefacientes.
El inmueble había sido objeto de numerosas quejas de los vecinos por los problemas asociados a la actividad que supuestamente se desarrollaba en su interior.
La localización de este punto de distribución resulta especialmente significativa porque muestra cómo las actividades de las redes de narcotráfico pueden trasladar sus consecuencias directamente a los barrios residenciales.
La presencia de puntos de venta de droga en edificios habitados puede generar problemas de convivencia, inseguridad y deterioro de la tranquilidad vecinal.
La actuación policial permitió intervenir en uno de estos inmuebles y avanzar en el desmantelamiento de la estructura investigada.
La seguridad de los barrios y la protección de los vecinos frente a los puntos de venta de droga vuelven a situarse en el centro del debate sobre el narcotráfico.
Tres detenidos fueron interceptados durante una entrega de cocaína
La operación tuvo uno de sus momentos decisivos a finales de octubre, cuando los investigadores interceptaron a tres integrantes de la organización mientras realizaban una entrega de cocaína.
El transporte se desarrollaba en la comarca del Salnés, en Pontevedra, y la droga tenía como destino final la localidad coruñesa de Betanzos.
Los agentes siguieron los movimientos de los sospechosos y consiguieron interceptar el vehículo en la provincia de A Coruña.
Durante la intervención localizaron la sustancia estupefaciente que viajaba oculta en el automóvil.
Los tres individuos fueron detenidos y puestos a disposición judicial. Según el Ministerio del Interior, el juzgado competente decretó para ellos prisión provisional sin fianza.
Esta actuación se produjo antes de la fase final de explotación de la investigación y permitió avanzar en la identificación del resto de los presuntos integrantes de la organización.
Doce detenidos y dos investigados: cinco ingresaron en prisión provisional
El balance global de la operación establece que 14 personas están implicadas en las diligencias policiales:
- 12 detenidos.
- Dos personas investigadas.
Además, el Ministerio del Interior informó de que el 28 de octubre, después de que los principales investigados fueran puestos a disposición judicial, la autoridad judicial decretó prisión provisional sin fianza para cinco de los detenidos.
Es importante distinguir entre las detenciones policiales y las decisiones judiciales posteriores. La prisión provisional es una medida cautelar y no supone una condena.
Entre los delitos investigados figuran:
- Tráfico de drogas.
- Pertenencia a organización criminal.
- Blanqueo de capitales.
- Tenencia ilícita de armas.
- Receptación.
La causa está tutelada por la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Betanzos, plaza número 3, con la colaboración del fiscal delegado antidroga de A Coruña.
La investigación continúa bajo la dirección judicial correspondiente y será la autoridad competente la que determine las responsabilidades penales individuales.
Policía Nacional, Guardia Civil y Agencia Tributaria: una operación conjunta
La desarticulación de esta red ha sido posible gracias a la colaboración de tres organismos con competencias diferentes y complementarias.
La Policía Nacional, la Guardia Civil y los funcionarios de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria participaron en la investigación y en las actuaciones operativas.
Este tipo de cooperación resulta especialmente importante en las investigaciones contra organizaciones criminales que combinan diferentes actividades:
- Distribución de estupefacientes.
- Movimientos de dinero de procedencia presuntamente ilícita.
- Transporte de mercancías ilegales.
- Tenencia y utilización de armas.
- Relaciones con otros grupos dedicados al narcotráfico.
La investigación se prolongó durante nueve meses, periodo en el que se practicaron vigilancias y se analizaron las conexiones entre los 14 presuntos implicados.
El objetivo fue reconstruir el funcionamiento de la organización y localizar los lugares utilizados para almacenar y distribuir las sustancias intervenidas.
El narcotráfico y los vuelcos: una amenaza que va más allá de la distribución de drogas
Esta operación vuelve a poner de manifiesto una dimensión del narcotráfico que a menudo queda en segundo plano: la violencia entre organizaciones criminales.
Los denominados vuelcos convierten las operaciones de compraventa de drogas en escenarios de posibles robos violentos, amenazas y utilización de armas de fuego.
A diferencia de un simple punto de distribución, estas estructuras pueden mantener relaciones con otros grupos delictivos y recurrir a la violencia para apropiarse de mercancías o dinero.
En el caso investigado en Galicia, los agentes detectaron preparativos de acciones contra otros clanes vinculados al tráfico de drogas.
La intervención de seis armas de fuego y abundante munición adquiere especial relevancia en este contexto, aunque las autoridades no han detallado públicamente el uso concreto que se habría dado a cada arma.
La operación también evidencia la importancia de perseguir los circuitos económicos que sostienen estas actividades. Los 138 000 euros intervenidos y los doce vehículos incautados forman parte de las diligencias destinadas a investigar el patrimonio y los posibles beneficios de la organización.
Galicia, bajo la lupa de la lucha contra el narcotráfico
La desarticulación de esta red supone un nuevo golpe policial contra el tráfico de drogas en Galicia.
La investigación ha permitido detener a doce personas, identificar a otras dos, intervenir cuatro tipos de sustancias estupefacientes y retirar de circulación seis armas de fuego.
Sin embargo, uno de los datos más reveladores es la diversidad de actividades atribuidas al grupo: desde la distribución de cocaína y marihuana hasta los intentos de asalto a organizaciones rivales y el almacenamiento de armas y dinero en viviendas de seguridad.
El episodio de los 255 000 euros entregados por una partida de supuesta cocaína que contenía mayoritariamente cemento resume el nivel de fraude y conflictividad que puede rodear a estos mercados ilegales.
También deja una cuestión importante para los ciudadanos de las localidades afectadas: la necesidad de mantener una respuesta policial y judicial eficaz frente a las redes que introducen drogas, armas y actividades criminales en los entornos residenciales.
La operación demuestra que la lucha contra el narcotráfico no consiste únicamente en interceptar cargamentos: también exige desmantelar las estructuras económicas, logísticas y violentas que permiten mantener estas organizaciones.


