Guillem Vives, base catalán y figura emblemática del Joventut de Badalona, finalizó su segunda etapa en el club este verano y se incorporó al Casademont Zaragoza. Durante una entrevista concedida a L’Esportiu, el jugador repasó su salida del equipo badalonés, su fichaje fallido con el Barça y su nuevo desafío deportivo.
Situación en el Joventut de Badalona
Vives indicó que en la temporada pasada percibió que su continuidad en la Penya estaba en duda debido a la falta de comunicación directa. Señaló que, aunque existió un interés en renovarle, él buscaba la seguridad de formar parte de un proyecto a largo plazo. El base también expresó su sorpresa por no haber recibido la capitanía al inicio de la última campaña, que pasó a ser para Ante Tomic, decisión que fue comunicada poco antes de empezar la pretemporada.
Fichaje frustrado por el Barcelona en 2017
El jugador recordó que en el verano de 2017 el FC Barcelona mostró interés en su incorporación. Sin embargo, tras superar el reconocimiento médico, fue descartado debido a un diagnóstico inicial que posteriormente no se confirmó. Esta situación afectó su carrera y motivaciones en años posteriores.
Nuevo proyecto en Casademont Zaragoza
Tras una etapa de incertidumbre, Vives ha decidido unirse al proyecto deportivo del Casademont Zaragoza, equipo con una afición exigente y una historia consolidada. Destacó la confianza depositada por el entrenador y el director deportivo, y el objetivo de formar un equipo competitivo que conecte con los seguidores locales.
Otros aspectos destacados
También valoró la profesionalidad de Ante Tomic y resaltó la influencia positiva del jugador Ricky Rubio para promocionar la imagen de Joventut. Vives mantiene un reconocimiento hacia la afición de Badalona, con la que ha tenido un vínculo cercano durante su etapa en el club.


