El encarecimiento golpea especialmente a la costa mediterránea, Canarias y las grandes áreas metropolitanas. Torremolinos lidera las subidas, mientras Calvià alcanza casi un millón de euros de precio medio por vivienda.
Comprar una vivienda en España se ha convertido en una operación cada vez más difícil para miles de familias. Y las cifras dibujan un mapa especialmente preocupante: 49 municipios de más de 20 000 habitantes han duplicado el precio medio de sus viviendas entre 2015 y 2025. No se trata únicamente de Madrid o Barcelona. La escalada también afecta a localidades turísticas, municipios costeros y ciudades de las periferias metropolitanas.
Los datos proceden de la estadística Indicadores Urbanos del Instituto Nacional de Estadística (INE), analizada por municipios. Entre los casos más llamativos aparece Torremolinos, en Málaga, donde el precio medio pasó de 106 420 euros en 2015 a 277 603 euros en 2025, un incremento del 161 %.
La presión también se ha extendido a Baleares, Canarias, Alicante y los alrededores de Madrid y Valencia. Mientras tanto, las diferencias entre municipios se han ampliado hasta extremos difíciles de ignorar: Calvià registra un precio medio de 981 485 euros, frente a los 57 698 euros de Puertollano.
La estadística deja una pregunta de fondo: ¿cómo puede acceder a una vivienda una familia con ingresos medios cuando los precios avanzan a un ritmo muy superior al que puede asumir su capacidad de ahorro?
49 ciudades duplican el precio de la vivienda desde 2015
El análisis publicado por 20minutos a partir de los Indicadores Urbanos del INE identifica 49 municipios españoles donde el precio medio de compraventa de una vivienda se ha más que duplicado entre 2015 y 2025.
El fenómeno no se distribuye de manera uniforme. Las subidas más intensas aparecen en tres grandes áreas:
- Municipios turísticos de costa, especialmente en la Costa del Sol, Alicante y Baleares.
- Archipiélagos, con fuertes incrementos en Canarias y las islas mediterráneas.
- Grandes áreas metropolitanas, en particular Madrid y Valencia, donde la presión se extiende a municipios periféricos.
La estadística permite comprobar que el encarecimiento ya no es exclusivo de los centros urbanos más conocidos. Municipios que tradicionalmente ofrecían precios inferiores a los de las grandes capitales también han experimentado incrementos muy importantes.
La consecuencia es una ampliación del territorio afectado por la presión inmobiliaria. Para quienes trabajan en Madrid, Valencia o Barcelona, trasladarse a municipios cercanos no garantiza encontrar una vivienda asequible. En determinados casos, la subida de precios también ha alcanzado a las localidades de su entorno.
Torremolinos lidera el encarecimiento con una subida del 161 %
La localidad malagueña de Torremolinos encabeza el listado de municipios con mayor incremento del precio medio de compraventa durante el periodo analizado.
En 2015, comprar una vivienda costaba de media 106 420 euros. Diez años después, en 2025, la cifra había ascendido a 277 603 euros.
El incremento alcanza el 161 %, una evolución que sitúa a esta localidad de la Costa del Sol en el centro de la escalada inmobiliaria española.
La provincia de Málaga concentra una parte destacada de los municipios que han duplicado sus precios. Entre ellos figuran:
| Municipio | Subida 2015-2025 |
|---|---|
| Torremolinos | +161 % |
| Rincón de la Victoria | +127 % |
| Fuengirola | +126 % |
| Málaga capital | +125 % |
| Mijas | +114 % |
| Benalmádena | +106 % |
| Alhaurín de la Torre | +106 % |
| Torrox | +105 % |
| Cártama | +104 % |
| Vélez-Málaga | +104 % |
La evolución resulta especialmente significativa porque el encarecimiento no se limita a los municipios de primera línea de playa. También alcanza a localidades del interior y del área metropolitana malagueña.
En la capital, el precio medio pasó de 123 247 euros en 2015 a 277 602 euros en 2025. Es decir, comprar una vivienda cuesta ahora más del doble que hace una década, según esta comparación.
La expansión de la actividad turística, la demanda de segunda residencia y la presión sobre la oferta son factores que ayudan a contextualizar la evolución de estos mercados. No obstante, las cifras municipales por sí solas no permiten atribuir todo el incremento a una causa concreta.
Baleares concentra las viviendas más caras de España
El archipiélago balear destaca tanto por sus precios como por la intensidad de las subidas registradas en varios municipios.
Según el INE, Calvià fue el municipio con el precio medio de compraventa más elevado de España en 2025, con 981 485 euros por vivienda.
La cifra supera ampliamente la media nacional, situada en 222 198 euros, y multiplica por casi 17 el precio medio de Puertollano, el municipio más barato de los 432 analizados en la estadística de 20minutos.
La diferencia evidencia la enorme distancia entre los mercados inmobiliarios españoles. Mientras determinados municipios turísticos concentran viviendas de precios muy elevados, otras localidades del interior mantienen valores medios mucho más reducidos.
Entre los municipios baleares donde el precio se duplicó entre 2015 y 2025 figuran:
- Calvià.
- Sant Josep de sa Talaia.
- Marratxí.
- Palma de Mallorca.
- Maó.
- Ciutadella de Menorca.
- Inca.
La presión no se limita a las localidades más conocidas por su actividad turística. También afecta a municipios residenciales y zonas que mantienen una relación económica y laboral estrecha con Palma y otros núcleos de población.
La situación plantea un desafío para los residentes que necesitan comprar una primera vivienda y compiten en el mercado con compradores que pueden disponer de una capacidad económica superior.
Canarias también sufre una fuerte escalada inmobiliaria
El archipiélago canario aparece como otro de los grandes focos del encarecimiento.
En el análisis de la evolución entre 2015 y 2025 figuran 13 municipios canarios donde el precio medio de la vivienda se ha más que duplicado.
El caso más destacado es Tías, en Lanzarote, que registra un incremento del 141 %. Se sitúa así entre las localidades españolas con mayores subidas durante el periodo.
También aparecen municipios de Tenerife y Fuerteventura:
- San Miguel de Abona.
- Granadilla de Abona.
- Icod de los Vinos.
- La Oliva.
En varios de estos municipios, el encarecimiento supera el 120 %.
La evolución resulta especialmente relevante en un territorio insular, donde la disponibilidad de suelo y las características geográficas condicionan el desarrollo urbano. A ello se suma la demanda residencial vinculada al turismo y a compradores que no dependen exclusivamente de los salarios locales.
El resultado es una tensión entre el mercado inmobiliario como actividad económica y la necesidad de que los residentes puedan acceder a una vivienda en las zonas donde trabajan y desarrollan su vida cotidiana.
Madrid y Valencia extienden la presión inmobiliaria a sus periferias
Las grandes capitales también muestran una evolución significativa. Sin embargo, uno de los aspectos más importantes del análisis es que el encarecimiento se ha extendido a municipios de sus áreas metropolitanas.
Madrid: los precios se duplican en diez municipios
En la Comunidad de Madrid, diez municipios, incluida la capital, han duplicado el precio medio de la vivienda entre 2015 y 2025.
En la ciudad de Madrid, el precio medio pasó de 216 219 euros a 440 502 euros, lo que supone un incremento superior al 100 %.
La subida también ha sido muy intensa en municipios de renta elevada:
- Boadilla del Monte: +127 %.
- Pozuelo de Alarcón: +104 %.
En 2025, el precio medio alcanzó los 907 270 euros en Pozuelo y los 821 952 euros en Boadilla.
Pero la presión no se limita a las localidades más acomodadas. También se ha extendido a municipios tradicionalmente más económicos, como Móstoles, Getafe y Torrejón de Ardoz, donde los precios medios han llegado a duplicarse durante la década.
Comprar una vivienda en estas localidades supone desembolsar entre 233 098 y 258 681 euros de media, según los datos recogidos en el análisis.
Aunque siguen siendo importes inferiores a los de Madrid capital, el encarecimiento reduce la ventaja económica que durante años llevó a muchas familias a buscar vivienda fuera de la capital.
Valencia: la subida alcanza a los municipios del área metropolitana
La Comunidad Valenciana presenta otro foco de presión inmobiliaria.
En Valencia capital, el precio medio de una vivienda pasó de 112 792 euros en 2015 a 239 796 euros en 2025.
La subida también supera el 100 % en varios municipios próximos:
| Municipio | Subida 2015-2025 |
|---|---|
| Xirivella | +138 % |
| Burjassot | +127 % |
| Mislata | +113 % |
| Alboraya | +113 % |
Alboraya destaca además por su precio medio de 331 741 euros, el más elevado de la provincia entre los municipios analizados en la información publicada.
La evolución refleja cómo la demanda puede trasladarse desde el centro de una gran ciudad hacia municipios próximos, elevando los precios en zonas que antes ofrecían alternativas más económicas.
Barcelona registra una subida más moderada, pero mantiene precios elevados
El área metropolitana de Barcelona presenta un comportamiento diferente.
Según el análisis de los datos del INE, solo Castelldefels ha duplicado el precio medio de la vivienda desde 2015. Sin embargo, otros municipios, como L’Hospitalet de Llobregat y Terrassa, se aproximan a ese umbral, con incrementos superiores al 90 %.
En Barcelona capital, el precio medio pasó de 242 546 euros en 2015 a 386 218 euros en 2025, una subida del 59 %.
La capital catalana mantiene, por tanto, valores elevados, aunque el incremento porcentual de la década se sitúa por debajo del registrado en Madrid, Valencia o determinados municipios turísticos.
La diferencia de precios entre localidades del área metropolitana también resulta considerable:
- Sant Cugat del Vallès: 608 734 euros.
- Sant Just Desvern: 543 493 euros.
- Castelldefels: 428 183 euros.
- Esplugues de Llobregat: 393 175 euros.
- Gavà: 349 394 euros.
- Badalona: 234 963 euros.
- Santa Coloma de Gramenet: 163 597 euros.
Estos importes muestran que la proximidad a Barcelona no determina por sí sola el precio de una vivienda. La ubicación, el tipo de inmueble y las características de cada municipio también influyen en el valor medio.
Sevilla y su entorno: subidas importantes sin llegar a duplicarse
La provincia de Sevilla ofrece un contraste con los mercados de Málaga, Madrid o Valencia.
En los municipios analizados no se registra ninguna subida superior al 100 % durante el periodo 2015-2025. Sin embargo, algunas localidades se aproximan a esa cifra.
Es el caso de Camas, que acumula un incremento del 92 %.
También destaca Mairena del Aljarafe, donde el precio medio alcanza los 228 061 euros, por encima de los 209 614 euros registrados en Sevilla capital.
En la capital andaluza, el precio medio pasó de 134 266 euros en 2015 a 209 614 euros en 2025, una subida del 56 %.
El comportamiento demuestra que la presión inmobiliaria no se limita a los grandes destinos turísticos. También alcanza a municipios residenciales próximos a ciudades que concentran empleo, servicios y actividad económica.
Calvià cuesta 17 veces más que Puertollano
La distancia entre los municipios más caros y más baratos constituye uno de los datos más llamativos de los Indicadores Urbanos del INE.
En su edición de 2026, con datos correspondientes a 2025, los municipios con los precios medios de compraventa más elevados fueron:
| Municipio | Precio medio en 2025 |
|---|---|
| Calvià | 981 485 € |
| Pozuelo de Alarcón | 907 270 € |
| Santa Eulària des Riu | 888 800 € |
| Sant Josep de sa Talaia | 867 072 € |
| Boadilla del Monte | 821 952 € |
En el extremo contrario aparecen localidades con precios muy inferiores:
| Municipio | Precio medio en 2025 |
|---|---|
| Puertollano | 57 698 € |
| Mieres | 61 233 € |
| Langreo | 62 838 € |
| Loja | 72 493 € |
| Archena | 74 013 € |
La comparación entre Calvià y Puertollano deja una diferencia de 923 787 euros en el precio medio de compraventa.
Conviene precisar que estos valores representan promedios municipales, no el precio de una vivienda idéntica en todos los lugares. El tamaño, la antigüedad, la tipología y la ubicación de los inmuebles pueden variar considerablemente entre municipios.
Por ello, la estadística sirve para comparar mercados y detectar diferencias territoriales, pero no significa que una vivienda equivalente cueste exactamente 17 veces más en Calvià que en Puertollano.
Hay municipios donde la vivienda se ha abaratado
La escalada no ha sido uniforme. El análisis de 20minutos identifica alrededor de una decena de municipios donde el precio medio de la vivienda ha descendido durante la década.
Entre ellos figuran localidades del interior como:
- Calatayud, en Zaragoza.
- Villanueva de la Serena, en Badajoz.
- Linares, en Jaén.
- Hellín, en Albacete.
- Mieres, en Asturias.
En estos municipios, el precio medio se ha reducido entre un 2 % y un 18 % en la comparación de 2015 a 2025 recogida por el artículo.
El dato evidencia una brecha territorial: mientras algunas zonas turísticas y metropolitanas experimentan subidas muy intensas, determinadas localidades del interior no registran la misma presión de demanda.
El INE también sitúa a Mieres entre los municipios con menor precio medio de compraventa en 2025, con 61 233 euros. En su comparación histórica con 2013, el organismo registra una caída del 19,5 %, aunque ese periodo de referencia no coincide exactamente con el utilizado en el análisis 2015-2025.
La evolución de estos municipios recuerda que el mercado inmobiliario español no responde a una única realidad. La demanda, la actividad económica, la población y las oportunidades laborales condicionan de manera distinta los precios de cada territorio.
Qué explica la subida del precio de la vivienda
Los datos del INE describen el resultado, pero no identifican por sí solos todas las causas. Para comprender la escalada hay que analizar varios factores que pueden actuar simultáneamente.
1. La demanda crece más rápido que la oferta disponible
Cuando aumenta el número de compradores y no se incorporan suficientes viviendas al mercado, la competencia por los inmuebles disponibles presiona los precios al alza.
Este desequilibrio puede intensificarse en ciudades con crecimiento demográfico, llegada de trabajadores o fuerte demanda de segunda residencia.
2. La presión turística en las zonas costeras
Los municipios turísticos reciben compradores que no siempre dependen de los salarios locales. La demanda de segunda residencia y de inmuebles destinados a estancias temporales puede competir con la demanda de vivienda habitual.
El fenómeno resulta especialmente relevante en Baleares, Canarias y determinados municipios de la Costa del Sol y Alicante.
Un análisis publicado por la Cadena SER en septiembre de 2026, basado en datos de mercado turístico, señalaba que los precios habían aumentado un 105 % en las zonas turísticas desde 2015, frente al 66 % en el resto de municipios. Esta comparación utiliza una clasificación y una metodología diferentes a las del artículo del INE, por lo que no debe confundirse con el dato de las 49 ciudades.
3. Las dificultades para ampliar el parque residencial
La construcción de nuevas viviendas depende de la disponibilidad de suelo, los costes de edificación, la financiación, los trámites administrativos y la capacidad del sector para ejecutar proyectos.
Cuando estos factores ralentizan la incorporación de inmuebles, la oferta puede quedarse por detrás de la demanda.
No existe una única explicación para todos los municipios, pero la falta de vivienda disponible aparece como uno de los elementos centrales del debate inmobiliario.
4. La concentración de empleo y servicios
Las grandes ciudades concentran oportunidades laborales, universidades, hospitales, transporte y otros servicios. Esa concentración atrae población y mantiene la demanda residencial.
Cuando el precio de la capital se vuelve inaccesible, parte de los compradores se desplaza a municipios cercanos. El resultado puede ser una extensión de las subidas hacia la periferia.
El problema de la vivienda va más allá del precio de compra
El encarecimiento tiene consecuencias directas sobre la capacidad de ahorro de las familias.
Una persona que necesita comprar su primera vivienda no solo debe afrontar el precio del inmueble. También necesita reunir el dinero para la entrada, los impuestos y los gastos asociados a la operación.
La financiación bancaria tampoco elimina el problema: aunque una entidad conceda una hipoteca, el comprador debe demostrar solvencia y disponer habitualmente de una parte del precio que no cubre el préstamo.
Por eso, una subida de precios puede dejar fuera del mercado a hogares que tienen ingresos estables, pero carecen del ahorro suficiente.
El efecto también alcanza al alquiler. Cuando comprar resulta difícil, una parte de la demanda permanece durante más tiempo en el mercado arrendaticio, aunque la relación entre ambos mercados varía según la localidad.
La dificultad de acceso a la vivienda se convierte así en un problema económico y social que afecta especialmente a jóvenes, familias con hijos y trabajadores que necesitan residir cerca de su empleo.
Qué dicen los datos y qué no permiten concluir
La estadística utilizada en el análisis requiere algunas precisiones para evitar interpretaciones equivocadas.
Los Indicadores Urbanos del INE recogen el precio medio de compraventa por municipio. La comparación de 20minutos entre 2015 y 2025 permite identificar dónde se han registrado los mayores incrementos.
Sin embargo, no se trata de una comparación de viviendas idénticas a lo largo del tiempo. Si en un municipio se venden más viviendas grandes o de mayor calidad en un año determinado, el precio medio puede aumentar también por ese cambio en la composición de las operaciones.
Además, el precio medio de compraventa no equivale al precio por metro cuadrado. Son indicadores distintos y deben interpretarse por separado.
Para analizar la evolución del mercado también conviene consultar otras fuentes, como el Índice de Precios de Vivienda del INE y los informes de portales inmobiliarios. Estos últimos suelen trabajar con precios de oferta, mientras que las estadísticas de compraventa utilizan operaciones registradas, por lo que sus resultados no son directamente intercambiables.
La conclusión respaldada por los datos es clara: el precio medio de la vivienda ha aumentado de forma muy intensa en decenas de municipios españoles durante la última década, con especial presión en zonas turísticas y grandes áreas metropolitanas.
Un mercado cada vez más desigual entre territorios
El mapa inmobiliario español muestra dos realidades cada vez más alejadas. En las zonas con una demanda elevada, el precio de compra se ha disparado y la vivienda se aleja de la capacidad económica de una parte de los residentes.
En otros municipios, especialmente en determinadas localidades del interior, los precios siguen siendo mucho más bajos e incluso han descendido respecto a años anteriores.
Pero un precio reducido no garantiza por sí solo que exista una alternativa residencial atractiva. El empleo, los servicios, las comunicaciones y la evolución demográfica también influyen en la decisión de establecerse en un municipio.
El desafío de las administraciones consiste en ampliar la oferta residencial donde existe demanda, facilitar el acceso a la primera vivienda y evitar que la actividad económica de los territorios expulse a quienes viven y trabajan en ellos.
La vivienda se ha convertido en uno de los principales problemas económicos de España. Los datos de 49 municipios con precios duplicados en diez años muestran que no basta con observar las grandes capitales: la presión inmobiliaria se ha extendido a buena parte del litoral y a sus áreas metropolitanas.
La pregunta ya no es únicamente cuánto cuesta comprar una casa en Madrid, Barcelona o Palma. También es cuánto tiempo podrán seguir los residentes de municipios turísticos y ciudades periféricas asumiendo precios que crecen mucho más deprisa que sus posibilidades económicas.


