Cuatro detenidos han ingresado en prisión sin fianza tras descubrirse un complejo clandestino en Aznalcóllar, oculto en plena montaña y sin acceso para vehículos. La operación permitió incautar 50 kilos de cogollos secos y obligó a utilizar un helicóptero para retirar las plantas.
La Guardia Civil ha desmantelado una infraestructura de cultivo de marihuana que aprovechaba la abrupta orografía sevillana para mantenerse oculta. El recinto estaba distribuido por las laderas de un valle, carecía de cobertura telefónica y solo podía alcanzarse a pie.
El despliegue policial ha sacado a la luz una instalación mucho más compleja que una plantación convencional: varias zonas de cultivo, piscinas para almacenar agua, sistemas de riego, generadores eléctricos, secaderos y espacios habilitados para dormir y cocinar.
Cuatro detenidos en Aznalcóllar por el cultivo clandestino de marihuana
La operación se desarrolló en el término municipal de Aznalcóllar, en Sevilla, y se saldó con cuatro detenidos investigados por presuntos delitos contra la salud pública y pertenencia a organización criminal.
Los agentes intervinieron 2 500 plantas de marihuana en diferentes fases de crecimiento, algunas de ellas de más de dos metros de altura. Además, localizaron 50 kilogramos de cogollos secos en una zona habilitada específicamente para el secado.
Los cuatro arrestados fueron puestos a disposición de los juzgados de Sanlúcar la Mayor, que decretaron su ingreso en prisión sin fianza, según la información difundida por la Guardia Civil.
La investigación continúa abierta. Los agentes no descartan encontrar otras plantaciones relacionadas con la actividad investigada ni identificar a más personas presuntamente implicadas.
La vigilancia aérea permitió localizar el complejo oculto en la montaña
La investigación comenzó meses antes de la intervención. Las labores de observación aérea permitieron detectar indicios de varias plantaciones de marihuana escondidas en las laderas de un valle.
El enclave reunía condiciones que dificultaban enormemente su localización: estaba alejado de los núcleos urbanos, no disponía de accesos practicables para vehículos y presentaba fuertes pendientes.
La Guardia Civil tuvo que diseñar un dispositivo especial para aproximarse a las instalaciones sin alertar a sus responsables. La operación exigió estudiar la abrupta orografía y controlar las posibles rutas de escape.
Los agentes avanzaron a pie y con apoyo de drones, que permitieron supervisar desde el aire los movimientos en el terreno y vigilar las diferentes laderas.
Cuando los efectivos alcanzaron el complejo, los sospechosos trataron de huir aprovechando las características del entorno. Finalmente, los cuatro fueron detenidos.
Una red de cultivos repartida por las laderas
La inspección permitió comprobar que no se trataba de una plantación única, sino de varias áreas de cultivo distribuidas estratégicamente por la montaña.
Las zonas estaban separadas entre sí y conectadas mediante una extensa red de caminos estrechos, abruptos y de considerable longitud. Según la Guardia Civil, los propios responsables habían acondicionado estos recorridos para desplazarse entre las instalaciones.
La infraestructura estaba preparada para mantener distintas fases de la actividad: cultivo, mantenimiento, vigilancia y secado de la marihuana.
La ubicación aislada dificultaba tanto el acceso de las fuerzas de seguridad como el transporte de materiales y de las plantas intervenidas.
Piscinas, depósitos y sistemas de riego para abastecer los cultivos
Uno de los elementos más llamativos del complejo fue la infraestructura destinada al suministro de agua.
Las plantaciones contaban con motores, conducciones y depósitos de almacenamiento, además de piscinas de grandes dimensiones distribuidas por diferentes puntos de la sierra.
Los responsables aprovechaban la proximidad de un cauce fluvial para abastecer los sistemas de riego, pese a las fuertes pendientes y a la ausencia de infraestructuras convencionales.
La existencia de estos recursos revela que el complejo no dependía únicamente de las condiciones naturales del terreno. Había sido acondicionado para sostener el cultivo en un lugar especialmente complicado desde el punto de vista logístico.
Generadores eléctricos y secaderos para procesar la marihuana
La Guardia Civil también encontró generadores eléctricos, herramientas y materiales para mantener las plantaciones.
El complejo disponía de espacios habilitados para el secado de la marihuana. Fue en una de estas zonas donde los agentes localizaron los 50 kilos de cogollos secos que se sumaron a las 2 500 plantas intervenidas.
La combinación de cultivos distribuidos, suministro eléctrico, sistemas de riego y secaderos permitía desarrollar distintas fases de la producción en el mismo enclave.
La investigación no ha detallado públicamente la capacidad total de producción que podría haber alcanzado el complejo ni el destino final de la marihuana.
Había instalaciones para dormir y permanecer durante largas temporadas
Otro aspecto destacado del operativo fue el hallazgo de dependencias acondicionadas para que las personas encargadas de los cultivos pudieran permanecer en la montaña durante periodos prolongados.
Las instalaciones contaban con zonas para dormir, espacios de descanso y cocina.
Estas dependencias permitían a sus ocupantes desarrollar las tareas cotidianas sin tener que abandonar habitualmente el lugar, algo especialmente relevante en un enclave aislado, sin cobertura y con acceso únicamente a pie.
La existencia de estos espacios formaba parte de la infraestructura descubierta por los agentes durante la inspección.
Un helicóptero tuvo que retirar las 2 500 plantas
La intervención policial no terminó con las detenciones. La retirada de las plantas se convirtió en uno de los principales desafíos logísticos del operativo.
La abrupta orografía, las fuertes pendientes y la ausencia de accesos transitables impedían utilizar vehículos para transportar el material intervenido.
Los agentes cortaron las plantas y las trasladaron hasta una zona próxima al cauce seco de un río. Desde allí, un helicóptero del Servicio Aéreo de la Guardia Civil de Granada se encargó de extraerlas para su posterior destrucción.
El apoyo aéreo fue fundamental para retirar las 2 500 plantas de un terreno donde el transporte terrestre resultaba prácticamente inviable.
Una operación coordinada de varias unidades de la Guardia Civil
La actuación se desarrolló tras varios meses de investigación y contó con la participación de diferentes unidades del cuerpo.
En el dispositivo intervinieron:
- La Compañía de La Rinconada, en Sevilla.
- La Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de Sevilla.
- El Servicio Aéreo de la Guardia Civil de Granada.
La coordinación permitió localizar el complejo, acceder a las plantaciones, detener a los sospechosos y retirar las plantas intervenidas.
La investigación permanece abierta y la Guardia Civil no descarta nuevas actuaciones.
La dificultad de controlar las plantaciones ocultas en zonas aisladas
El caso de Aznalcóllar muestra las dificultades que afrontan las fuerzas de seguridad cuando las plantaciones clandestinas se instalan en lugares alejados y de difícil acceso.
La ausencia de caminos para vehículos, la falta de cobertura telefónica y la complejidad del terreno obligaron a recurrir a vigilancia aérea, desplazamientos a pie y apoyo de un helicóptero.
La operación permitió desmantelar un complejo con 2 500 plantas y 50 kilos de cogollos secos, además de detener a cuatro personas que ya han ingresado en prisión sin fianza.
Sin embargo, las diligencias no han concluido. La Guardia Civil mantiene abiertas las pesquisas para esclarecer el alcance de la actividad investigada y determinar si existen otras plantaciones o personas relacionadas.
El hallazgo deja al descubierto una infraestructura clandestina preparada para mantener cultivos en plena montaña, lejos de los accesos habituales y con recursos propios para el riego, la electricidad y la permanencia de sus responsables.
La investigación judicial deberá determinar las responsabilidades de los detenidos y esclarecer si el complejo formaba parte de una red de mayor alcance.


