La muerte de Carlos Telmo marca el cierre de un ciclo en el ámbito de las relaciones públicas sevillanas. Telmo fue reconocido por su labor como organizador de eventos vinculados a la Casa de Alba y otras instituciones relevantes.
Entre sus responsabilidades destacaron la organización de la boda de Eugenia Martínez de Irujo con Francisco Rivera y el último enlace de la duquesa de Alba con Alfonso Díez. Además, fue jefe de protocolo en la Expo 92 y responsable de comunicación de Isla Mágica. En 2020 dirigió el pabellón de España en la Exposición Internacional de Shanghái.
En el ámbito de Sevilla, Telmo fue considerado una figura destacada en relaciones públicas, sucediendo a Tomás Terry y precediendo a Mario Niebla del Toro. Fue amigo cercano de los diseñadores sevillanos Victorio y Lucchino.
Telmo se caracterizó por su profesionalismo y discreción, atributos valorados en su función como confidente y colaborador de personalidades importantes, quienes depositaron en él su confianza evitando la divulgación de detalles privados.
Previamente, en este ámbito, fallecieron Jean Louis Mathieu y Javier Escobar, también reconocidos por desempeñar tareas similares con un alto grado de confidencialidad y profesionalidad.
Este contexto resalta la importancia de Carlos Telmo en el sector de eventos y comunicación en Sevilla y su relación directa con la Casa de Alba y la promoción cultural y social de la ciudad.


