Lewis Hamilton recuperó sensaciones después de un complicado viernes y logró colocar su Ferrari en la quinta posición de la parrilla para el GP de Países Bajos. Los cambios de configuración devolvieron la confianza al siete veces campeón.
Lewis Hamilton vuelve a sonreír en Zandvoort. Después de un viernes especialmente complicado, el piloto británico consiguió una importante reacción al clasificarse quinto para el Gran Premio de Países Bajos, una mejoría que atribuyó directamente a los cambios realizados por Ferrari en la configuración de su monoplaza.
El siete veces campeón del mundo reconoció después de la sesión que estaba “mucho, mucho más contento con el coche”. Una declaración que resume el cambio experimentado en apenas unas horas por el Ferrari.
Hamilton había terminado el viernes desconcertado por el comportamiento del monoplaza. Ahora, aunque todavía lejos de las primeras posiciones, afronta la carrera con unas sensaciones radicalmente diferentes.
Ferrari encuentra el camino después de un viernes complicado
Los problemas comenzaron durante la clasificación al sprint.
Hamilton solamente pudo conseguir la séptima posición, quedándose a 0,624 segundos de la pole del sprint. Tampoco consiguió progresar posteriormente en la carrera corta y cruzó la meta nuevamente en séptima posición.
El problema no parecía estar únicamente en la velocidad pura.
Hamilton había encontrado unas sensaciones razonablemente positivas durante la única sesión de entrenamientos libres, pero esas sensaciones desaparecieron después de modificar la puesta a punto del Ferrari.
Tras el sprint, piloto e ingenieros decidieron aprovechar el margen disponible antes de la clasificación principal para cambiar nuevamente la configuración del monoplaza.
La decisión funcionó.
Hamilton recupera la confianza con el Ferrari
El británico explicó la situación utilizando una comparación muy gráfica: recuperar la confianza al volante es como construir una pared ladrillo a ladrillo.
Hamilton había empezado a levantar esa pared durante los entrenamientos libres, pero los problemas posteriores prácticamente obligaron a comenzar desde cero.
“Cuando se trata de construir confianza, es como ir poniendo ladrillo a ladrillo, construyendo una pared”, explicó el piloto.
Los cambios realizados por Ferrari permitieron recuperar parte de aquellas primeras sensaciones y Hamilton pudo atacar con mucha más seguridad durante la clasificación.
El resultado fue una quinta posición en parrilla, dos puestos mejor que en la clasificación al sprint y, sobre todo, una mejora significativa en la confianza del piloto.
Hamilton lamenta el rumbo equivocado tras los libres
La recuperación, sin embargo, dejó también cierta frustración.
Hamilton considera que Ferrari había encontrado inicialmente una dirección adecuada durante los entrenamientos, pero los cambios posteriores llevaron al coche hacia una configuración que perjudicó sus sensaciones.
El británico reconoció que aquella decisión derribó la confianza construida durante la primera sesión.
Por ello, la quinta plaza tiene una lectura doble para Ferrari: demuestra que el equipo fue capaz de reaccionar, pero también evidencia que parte de las dificultades del viernes procedieron de decisiones tomadas sobre la puesta a punto.
La quinta posición abre una oportunidad para Hamilton en Zandvoort
Salir desde la quinta posición en Zandvoort coloca a Hamilton en una situación considerablemente mejor para afrontar el Gran Premio.
El circuito neerlandés ofrece dificultades para adelantar, por lo que la posición de salida adquiere una importancia especial. Una buena arrancada y una estrategia acertada podrían permitir al piloto de Ferrari entrar directamente en la batalla por las posiciones delanteras.
Hamilton, además, asegura estar “emocionado” ante la carrera, una sensación muy distinta a la incertidumbre que transmitía después de las sesiones del viernes.
Ferrari deberá ahora confirmar que la mejoría observada a una vuelta también funciona con carga de combustible, degradación de neumáticos y ritmo de carrera.
Ferrari necesita convertir la reacción en resultados
La clasificación deja una conclusión positiva para el equipo italiano: Ferrari consiguió reaccionar rápidamente ante los problemas de Hamilton y proporcionarle un monoplaza con el que recuperar confianza.
Sin embargo, para un piloto con siete campeonatos del mundo, salir quinto continúa estando lejos del objetivo final.
El Gran Premio determinará si el cambio realizado en Zandvoort fue simplemente una mejora puntual en clasificación o si Ferrari ha encontrado una configuración capaz de permitir a Lewis Hamilton pelear realmente por las posiciones de cabeza.
Después de un viernes para olvidar, al menos una cosa ha cambiado: Hamilton vuelve a confiar en su Ferrari.


