La Ley 7/2023 establece prohibiciones y multas de hasta 200 000 euros por determinadas prácticas con animales de compañía.
La Ley de Bienestar Animal lleva en aplicación desde septiembre de 2023 y establece una serie de obligaciones y prohibiciones que afectan directamente a los propietarios de perros y gatos.
Una de las cuestiones que más dudas genera es qué actividades pueden realizar los animales y cuáles están expresamente prohibidas. La norma no impide cualquier participación de una mascota en actividades públicas, pero sí veta determinadas prácticas cuando implican sufrimiento, daños, explotación inadecuada o utilización como reclamo.
El régimen sancionador puede alcanzar los 200 000 euros en los casos considerados muy graves.
Qué prohíbe la Ley de Bienestar Animal
El artículo 25 de la Ley 7/2023, de protección de los derechos y el bienestar de los animales, establece un amplio catálogo de conductas prohibidas para los animales de compañía y los animales silvestres mantenidos en cautividad.
Entre ellas figuran:
- Maltratar o agredir físicamente a los animales.
- Someterlos a prácticas que puedan provocarles sufrimiento, daños físicos o psicológicos o la muerte.
- Utilizar métodos o herramientas invasivas que provoquen daños o sufrimiento, salvo las excepciones legalmente previstas, como determinados tratamientos veterinarios.
- Abandonarlos, tanto en espacios cerrados como abiertos.
- Dejarlos sueltos cuando puedan ocasionar daños a personas, ganado, otros animales o al medio natural.
- Utilizarlos en espectáculos, actividades artísticas, turísticas o publicitarias cuando estas prácticas les provoquen angustia, dolor o sufrimiento.
- Utilizarlos en atracciones mecánicas o carruseles de feria.
- Utilizar animales de especies de fauna silvestre en espectáculos circenses.
- Emplearlos de forma ambulante como reclamo.
- Someterlos a trabajos inadecuados o excesivos en función de sus características y estado de salud.
- Utilizarlos como recompensa, premio, rifa o promoción.
- Utilizarlos como reclamo publicitario, salvo en actividades relacionadas con los propios animales.
- Emplear mecanismos destinados a limitar su movilidad salvo cuando exista prescripción veterinaria.
- Utilizarlos en peleas o adiestrarlos para participar en ellas.
- Instigar la agresión contra otros animales o personas fuera de actividades regladas.
La prohibición, por tanto, no se dirige exclusivamente a perros y gatos. El artículo 25 establece un régimen general que también afecta a otros animales incluidos en el ámbito de aplicación de la norma.
¿Está prohibido utilizar un perro en publicidad?
No de manera absoluta.
Este es uno de los matices importantes que conviene tener en cuenta. La ley prohíbe utilizar animales como reclamo publicitario, pero establece una excepción para las actividades relacionadas con los propios animales.
Además, el artículo 25 centra varias de sus prohibiciones en aquellas actuaciones que puedan provocar angustia, dolor o sufrimiento.
Por tanto, la participación de un perro o un gato en una producción audiovisual, campaña o actividad relacionada con animales no equivale automáticamente a una infracción. Lo determinante será el supuesto concreto y el cumplimiento de la normativa aplicable.
Las peleas de perros y otros animales están prohibidas
Una de las prohibiciones más claras afecta a las peleas de animales.
La Ley de Bienestar Animal no solo prohíbe utilizar animales en peleas. También impide su adiestramiento para desarrollar esta práctica y la instigación de agresiones contra otros animales o personas fuera del ámbito de actividades regladas.
La finalidad es impedir tanto la celebración de las peleas como las prácticas destinadas a preparar a los animales para participar en ellas.
También existen límites para la cría de perros y gatos
La Ley 7/2023 introdujo además nuevas obligaciones relacionadas con la cría de animales de compañía.
La actividad de cría está sometida a inscripción en el Registro de Criadores de Animales de Compañía, de acuerdo con las condiciones establecidas por la normativa.
Esto afecta tanto a quienes desarrollan una actividad comercial como a determinados supuestos de cría no comercial o puntual.
La normativa establece requisitos relacionados con la identificación y registro de los animales reproductores y con la actividad de los criadores.
Qué ocurre si alguien cría animales sin cumplir los requisitos
La normativa contempla diferentes infracciones relacionadas con la cría, entre ellas realizar actividades sin cumplir los requisitos de inscripción establecidos legalmente.
También pueden constituir infracciones determinadas prácticas de cría, comercialización, donación, entrega en adopción o publicidad cuando se realizan incumpliendo las obligaciones previstas.
En los casos de actividad comercial, la normativa establece requisitos específicos para quienes desarrollen profesionalmente estas operaciones.
Multas de hasta 200 000 euros
El régimen sancionador de la Ley de Bienestar Animal establece tres categorías de infracciones.
Las cuantías previstas son:
| Tipo de infracción | Multa |
|---|---|
| Leve | 500 a 10 000 € |
| Grave | 10 001 a 50 000 € |
| Muy grave | 50 001 a 200 000 € |
La cuantía concreta dependerá de la calificación de los hechos y de las circunstancias contempladas por la normativa.
Además de las multas, determinadas infracciones graves y muy graves pueden llevar aparejadas otras consecuencias, como la intervención de animales, el cierre temporal de establecimientos o la suspensión de determinadas autorizaciones, licencias o permisos.
La ley no prohíbe simplemente tener mascotas
Otro punto importante es que la Ley de Bienestar Animal no establece una prohibición general sobre la tenencia de perros o gatos.
Lo que hace la normativa es imponer obligaciones a los responsables de los animales y establecer determinadas conductas que quedan prohibidas.
La diferencia es relevante porque algunas informaciones sobre la norma pueden generar la impresión de que cualquier actividad realizada con una mascota está sometida a una prohibición.
No es así. La participación de un animal en una actividad debe analizarse atendiendo a las circunstancias concretas y a las obligaciones establecidas por la legislación.
Los espectáculos taurinos tienen un régimen específico
El ámbito de aplicación de la Ley 7/2023 también tiene determinados límites y remisiones a regulaciones específicas.
En particular, la propia norma contempla que determinadas actividades queden sometidas a su regulación sectorial específica.
Los espectáculos taurinos cuentan con un régimen jurídico propio y no pueden analizarse simplemente aplicando las prohibiciones generales previstas para los animales de compañía.
Una norma que cambia las obligaciones de los propietarios
Desde su entrada en aplicación, la Ley de Bienestar Animal ha introducido un marco específico para la protección de los animales de compañía y ha reforzado las obligaciones de sus responsables.
Para los propietarios de perros y gatos, las principales cuestiones que conviene conocer son:
- No maltratar ni someter al animal a prácticas que provoquen sufrimiento.
- No utilizarlo en actividades expresamente prohibidas.
- Cumplir las obligaciones de identificación y registro.
- Respetar los requisitos establecidos para la cría.
- Evitar prácticas publicitarias o promocionales prohibidas.
- No utilizar animales para peleas ni adiestrarlos para ellas.
- Cumplir las obligaciones que correspondan según la actividad desarrollada.
La ley establece así un sistema que combina obligaciones de protección, requisitos administrativos y un régimen de sanciones que puede alcanzar los 200 000 euros en las infracciones muy graves.


