Los sindicatos advierten de un déficit estructural de especialistas que obliga a médicos de familia a atender a menores. En la provincia ejercen 108 pediatras en Atención Primaria para una población infantil de 76 849 personas.
Una familia acude a Urgencias porque su hijo se encuentra mal y descubre que no hay ningún pediatra disponible. La respuesta que recibió una madre en un centro de salud de Almassora resume una situación que preocupa a profesionales sanitarios y sindicatos de Castellón: la falta de especialistas en Pediatría y las dificultades para garantizar su presencia en todos los dispositivos de atención urgente.
El problema no es nuevo. El Sindicato Médico CESM y CCOO describen una escasez de pediatras que se arrastra desde hace años y que afecta especialmente a determinados centros y zonas de la provincia. El Colegio Oficial de Médicos de Castellón (COMCAS), por su parte, recuerda que las urgencias extrahospitalarias funcionan habitualmente sin un pediatra de guardia específico y que los médicos de familia atienden a los menores, con derivación a Pediatría hospitalaria cuando resulta necesario.
El debate pone sobre la mesa una cuestión esencial para las familias: qué asistencia reciben los niños cuando necesitan atención urgente y qué recursos tiene disponibles cada centro de salud. La diferencia entre la falta de un pediatra presencial y la ausencia de atención médica resulta fundamental para comprender el alcance real del problema.
La falta de pediatras preocupa a las familias de Castellón
La situación quedó reflejada en el testimonio de una vecina que acudió durante un puente festivo a un centro sanitario de Almassora para que atendieran a su hijo. Según el relato publicado por El Periódico Mediterráneo, la madre se sorprendió al conocer que no había pediatra en el centro.
El episodio llamó su atención porque era la primera vez que llevaba a su hijo a Urgencias. Sin embargo, fuentes sindicales y profesionales consultadas por el periódico sostienen que la ausencia de un pediatra en determinados turnos no constituye un hecho aislado.
La disponibilidad de especialistas depende de la organización de cada centro, de los profesionales asignados y de las necesidades de cobertura de las urgencias hospitalarias. Por eso, no todos los centros de salud cuentan con un pediatra disponible durante las guardias.
Esta situación puede generar inquietud entre los padres, especialmente cuando se trata de bebés o niños pequeños cuyos síntomas requieren una valoración clínica cuidadosa. La información sobre qué profesionales están de guardia y cuándo es necesario acudir a un hospital resulta esencial para evitar incertidumbres y retrasos en la atención.
CESM denuncia un déficit de especialistas y problemas de cobertura
Alejandro Calvente, presidente del Sindicato Médico CESM, explica que la presencia de pediatras no está garantizada en todos los centros de salud de la provincia.
El representante sindical pone como ejemplo el centro de salud de Benicàssim, donde existe una dotación de pediatría y Medicina de Familia, aunque advierte de que esa organización no puede extrapolarse al conjunto del territorio.
Calvente señala que las guardias se organizan en función de los profesionales disponibles en cada centro y de las necesidades asistenciales. En consecuencia, un dispositivo de atención continuada puede funcionar sin un pediatra presencial.
A esta circunstancia se añade, según CESM, la escasez general de especialistas en Pediatría, que obliga a recurrir a médicos que no cuentan con esa especialidad para cubrir determinadas necesidades asistenciales.
El sindicato también apunta a la presión que soportan los servicios hospitalarios. Cuando faltan profesionales para cubrir las guardias de los hospitales, algunos pediatras de Atención Primaria terminan destinando parte de su actividad a reforzar esas necesidades.
El resultado, según esta organización, es una competencia por unos recursos humanos limitados: los hospitales necesitan especialistas para sus guardias y los centros de salud deben organizar la atención infantil con los profesionales disponibles.
CCOO habla de un problema estructural que dura más de una década
CCOO considera que la escasez de pediatras constituye un problema estructural, recurrente y crónico en la Comunitat Valenciana, que se prolonga desde hace más de diez años.
El sindicato destaca que Castellón presenta dificultades añadidas por su distribución geográfica y por la existencia de núcleos de población dispersos. La distancia entre municipios y la dificultad para cubrir determinadas plazas pueden complicar la planificación de los recursos sanitarios.
Entre los factores que identifica figuran:
- La falta de suficientes plazas de formación MIR para cubrir todas las necesidades de especialistas y las jubilaciones que se producen.
- La brecha entre Atención Primaria y atención hospitalaria, que dificulta distribuir adecuadamente a los profesionales.
- Las plazas de Pediatría vacantes o cubiertas por médicos sin esa especialidad, según la denuncia sindical.
- Las dificultades para atraer y retener profesionales en determinados destinos sanitarios.
La organización añade que la Conselleria de Sanitat intenta responder mediante la declaración de zonas y plazas de difícil cobertura y la aplicación de incentivos para atraer profesionales.
Sin embargo, CCOO sostiene que estas medidas no eliminan el principal obstáculo: la disponibilidad insuficiente de especialistas formados para cubrir todas las necesidades.
La denuncia abre un debate sobre la planificación sanitaria. Los incentivos económicos pueden ayudar a cubrir determinados puestos, pero su eficacia depende de que existan profesionales suficientes y de que las condiciones de trabajo permitan mantenerlos en sus destinos.
Qué dicen los médicos sobre las urgencias infantiles sin pediatra
El Colegio Oficial de Médicos de Castellón ofrece una explicación importante para interpretar el problema. Según el COMCAS, la atención continuada de los centros de salud no cuenta tradicionalmente con una figura específica de pediatra de guardia.
En estos dispositivos, la asistencia urgente a los menores corresponde a los médicos de familia que trabajan en los puntos de atención continuada y en las urgencias de Atención Primaria.
El colegio profesional subraya que los especialistas en Medicina Familiar y Comunitaria reciben formación reglada durante el MIR para atender a pacientes pediátricos, tanto en consultas como en situaciones urgentes.
Cuando el caso presenta mayor complejidad o requiere una valoración especializada, el médico puede solicitar la intervención de Pediatría hospitalaria o derivar al menor al nivel asistencial que corresponda.
Por tanto, que no haya un pediatra presencial no significa necesariamente que el centro carezca de atención médica para los niños. La cuestión es si la organización disponible resulta suficiente para atender la demanda y responder adecuadamente a los casos que requieren valoración especializada.
La posición del COMCAS introduce un matiz relevante frente a la denuncia sindical: la ausencia de un pediatra de guardia puede responder al modelo habitual de atención continuada, mientras que la falta de especialistas en determinadas plazas constituye un problema de recursos y planificación que debe evaluarse de forma diferenciada.
108 pediatras para 76 849 menores en la provincia
Las cifras recogidas en la noticia original, a partir de la última memoria del Comité Económico y Social, sitúan en 108 el número de pediatras que ejercen en Atención Primaria en Castellón, para una población infantil de 76 849 personas.
Estos datos permiten calcular una media aproximada de 711 tarjetas sanitarias SIP por pediatra. La cifra se sitúa por debajo de la media autonómica, que el mismo informe establece en 756 tarjetas por profesional.
La memoria indica que el número de pediatras se mantuvo estable durante el último año, mientras que la población atendida aumentó en unas 500 personas.
| Indicador | Dato publicado |
|---|---|
| Pediatras en Atención Primaria en Castellón | 108 |
| Población infantil de referencia | 76 849 |
| Tarjetas SIP por pediatra en Castellón | 711 |
| Media autonómica por pediatra | 756 |
| Incremento de población en el último año | Aproximadamente 500 personas |
Las cifras deben interpretarse con cautela. La ratio de tarjetas sanitarias por profesional no permite conocer por sí sola la disponibilidad de pediatras durante las guardias, la distribución de los especialistas entre municipios o la carga de trabajo de cada consulta.
Tampoco demuestra que todos los niños reciban una atención insuficiente. Para valorar el alcance de la situación serían necesarios datos desglosados sobre vacantes, sustituciones, tiempos de espera, cobertura por centro y derivaciones hospitalarias.
Aun así, los datos ofrecen una referencia útil para analizar la planificación sanitaria y comprobar si los recursos disponibles responden a las necesidades de la población infantil.
¿Por qué cuesta cubrir las plazas de Pediatría?
La falta de especialistas no se resuelve únicamente con una reorganización de los turnos. Para cubrir de forma estable las necesidades sanitarias hacen falta profesionales con la formación requerida, plazas suficientes y condiciones laborales capaces de atraer y retener talento.
Según CCOO, una de las dificultades reside en que las plazas de formación especializada no cubren todas las necesidades generadas por las jubilaciones y la demanda asistencial. El sindicato añade que la diferencia entre las condiciones y las necesidades de Atención Primaria y las del ámbito hospitalario complica la distribución de los recursos.
En las zonas más dispersas, la organización también debe tener en cuenta las distancias, el volumen de población y la dificultad de mantener una cobertura estable con plantillas reducidas.
La declaración de plazas de difícil cobertura y la concesión de incentivos son herramientas que pueden contribuir a mejorar la situación. No obstante, para evaluar sus resultados habría que conocer cuántos puestos se han cubierto, cuánto tiempo permanecen ocupados y qué proporción de las plazas sigue vacante.
El desafío no consiste solo en incorporar nuevos pediatras, sino en garantizar que los centros con mayores necesidades dispongan de profesionales suficientes durante todo el año.
Las condiciones laborales también influyen en la cobertura
CESM relaciona parte de las dificultades para mantener las plantillas con las condiciones de trabajo y con los episodios de insultos, vejaciones y presión psicológica que, según denuncia, sufren algunos profesionales sanitarios.
Calvente sostiene que estas situaciones pueden llevar a determinados médicos a abandonar algunos centros o buscar otros destinos laborales.
El sindicato considera que el comportamiento abusivo de algunos usuarios termina perjudicando al conjunto de los pacientes, al contribuir al desgaste de quienes prestan la asistencia.
La protección de los trabajadores sanitarios es una cuestión relevante para la continuidad del servicio. Sin embargo, para cuantificar el efecto de estas situaciones sobre la falta de pediatras sería necesario disponer de datos sobre agresiones, bajas, renuncias y traslados vinculados a las condiciones laborales.
La planificación de las plantillas debe tener en cuenta tanto la disponibilidad de especialistas como la capacidad de los centros para ofrecer entornos de trabajo seguros y sostenibles.
Qué respuesta ofrece la Conselleria de Sanitat
La información publicada señala que la Conselleria de Sanitat intenta paliar las dificultades de cobertura mediante la declaración de zonas y plazas de difícil cobertura y la aplicación de incentivos.
Estas medidas buscan hacer más atractivos determinados destinos y facilitar que los profesionales acepten puestos donde resulta complicado cubrir las necesidades asistenciales.
No obstante, El Periódico Mediterráneo indica que contactó con el departamento de salud de Castellón sin obtener respuesta sobre esta cuestión.
Por ello, no es posible atribuir a la Conselleria una explicación concreta sobre la situación denunciada ni determinar, con la información disponible, qué medidas adicionales prevé adoptar.
Para evaluar la respuesta institucional sería necesario conocer la distribución actualizada de las vacantes, los resultados de los incentivos, los planes de contratación y las previsiones de cobertura para los próximos meses.
Qué pueden hacer las familias si no hay pediatra de guardia
La ausencia de un pediatra presencial no implica automáticamente que un menor no pueda recibir atención médica. El COMCAS recuerda que los médicos de familia están capacitados para atender urgencias pediátricas y derivar los casos que requieren una valoración especializada.
Ante una necesidad urgente, las familias deben comunicar los síntomas al personal sanitario y seguir las indicaciones del dispositivo asistencial. Si existe una emergencia grave, deben contactar con los servicios de emergencias a través del 112.
La organización de los centros debe facilitar información clara sobre la asistencia disponible y los procedimientos de derivación. Esta transparencia ayuda a reducir la incertidumbre y permite que los padres conozcan qué recursos tienen a su disposición.
La evaluación del servicio debería tener en cuenta no solo si hay un pediatra físicamente presente, sino también los tiempos de respuesta, la capacidad de valoración clínica y la coordinación con los hospitales.
Una cuestión de planificación sanitaria y confianza pública
La falta de pediatras en Castellón refleja un problema que no puede analizarse únicamente a partir de un episodio concreto. Las denuncias sindicales apuntan a dificultades de cobertura, escasez de especialistas y problemas para retener profesionales. El colegio médico recuerda, al mismo tiempo, que la ausencia de un pediatra de guardia forma parte del modelo habitual de muchas urgencias extrahospitalarias.
Ambas cuestiones pueden coexistir: que un médico de familia esté capacitado para atender a un niño no elimina la necesidad de disponer de suficientes pediatras para las consultas especializadas y las plazas que requieren esa formación.
La prioridad para la Administración debe ser garantizar una atención segura y accesible, especialmente en los municipios donde las distancias y la dispersión de la población dificultan la cobertura. Para ello, resultan esenciales los datos actualizados sobre plantillas, vacantes, sustituciones y actividad asistencial.
La denuncia plantea una pregunta que merece una respuesta con cifras y compromisos verificables: ¿dispone Castellón de suficientes pediatras para cubrir las necesidades de su población infantil y garantizar una atención adecuada en los centros de salud? La respuesta exige distinguir entre el funcionamiento ordinario de las guardias y las carencias reales de especialistas, sin minimizar las preocupaciones de las familias ni presentar como ausencia de atención lo que puede ser una organización asistencial diferente.


