El desarrollador de software español Holded ha presentado la edición 2026 de su «Informe Emprende», elaborado en colaboración con la firma de investigación Toluna Corporate. Este estudio recoge la realidad de autónomos y PYMEs en España, basándose en una muestra de más de 1 500 profesionales, y analiza cómo las tecnologías emergentes, en particular la inteligencia artificial (IA), están transformando sus operaciones.
Adopción creciente de la inteligencia artificial en las PYMEs
Según los datos del informe, un 31 % de las pequeñas y medianas empresas españolas ya utiliza sistemas de IA en sus actividades cotidianas. Además, 3 de cada 4 profesionales consideran la IA como un elemento clave para la actividad empresarial. La principal ventaja reportada es la optimización del tiempo, con un ahorro medio superior a las 13 horas semanales en tareas operativas rutinarias.
Gran parte de las empresas encuestadas liberan entre 5 y 15 horas semanales, mientras que un 8 % alcanza un ahorro que supera las 40 horas semanales. Las aplicaciones más frecuentes están vinculadas a la automatización de procesos administrativos, generación de contenidos y marketing, análisis de datos, gestión contable y atención al cliente.
Impacto en productividad, costes y empleo
El efecto principal de la IA se refleja en un aumento de la productividad y la reducción de costes operativos. Sin embargo, solo alrededor de una quinta parte de las empresas señalan un impacto directo en el volumen de ventas o en el desarrollo de nuevos productos.
Respecto al mercado laboral, el balance es equilibrado: un 13 % de las empresas afirman crear nuevos puestos de trabajo, mientras otro 13 % indica haber reducido plantilla.
Principales retos en la integración tecnológica
El estudio identifica diferencias en las barreras para ampliar el uso de la IA según el nivel de madurez digital de las empresas. Para aquellas que ya emplean IA, el principal obstáculo es el coste económico, seguido de la falta de formación del personal y dificultades técnicas en la integración.
En cambio, entre las empresas que aún no han adoptado estas tecnologías, las principales dificultades son la incapacidad para identificar una aplicación práctica adecuada y la desconfianza hacia los resultados generados por algoritmos.
Estos factores explican que la IA se sitúe en quinto lugar entre las tecnologías consideradas decisivas para el crecimiento empresarial, detrás de tecnologías consolidadas como las redes sociales, el software de gestión o el almacenamiento en la nube.
Nuevas demandas y perspectivas futuras
Los responsables de compras e infraestructura de las PYMEs han modificado sus prioridades: además de las necesidades históricas como financiación y asesoría legal, casi un cuarto de los encuestados demanda formación técnica específica en IA y soporte en integración y ciberseguridad. La falta de conocimientos técnicos se posiciona por primera vez como una preocupación estructural relevante para los directivos.
El informe apunta que la digitalización integral y la adopción de la IA serán factores prioritarios en el desarrollo empresarial en los próximos años, situándose por delante de aspectos como la sostenibilidad o la adaptación legislativa.


