La cadena de Juan Roig eleva la venta media hasta 24,4 millones por supermercado y prepara 3.700 millones de inversión para transformar su red hasta 2033.
Mercadona está vendiendo mucho más con una red prácticamente del mismo tamaño. La cadena valenciana ha incrementado cerca de un 50% la facturación media de sus supermercados desde 2020, una evolución que coincide con la renovación de establecimientos, la automatización de procesos y una gestión más eficiente del espacio comercial.
El dato resulta especialmente significativo porque el crecimiento no procede principalmente de una expansión acelerada del número de tiendas. Según los datos publicados por elEconomista, la facturación bruta atribuible a las tiendas físicas, descontado el negocio online, pasó de 26 756 millones de euros en 2020 a 40 797 millones en el último ejercicio analizado.
Durante ese periodo, la red aumentó en apenas 31 establecimientos, hasta alcanzar 1 672 tiendas. Como consecuencia, la venta media por supermercado pasó de aproximadamente 16,3 millones de euros a 24,4 millones.
La estrategia de Mercadona se apoya así en una premisa concreta: incrementar la productividad de cada establecimiento antes que crecer únicamente mediante nuevas aperturas.
Más ventas sin disparar el número de supermercados
La evolución de la compañía muestra un cambio importante en la forma de entender el crecimiento dentro de la distribución alimentaria.
Entre 2020 y el último ejercicio analizado, la red comercial apenas se modificó en términos cuantitativos, pero el volumen de ventas generado por cada establecimiento aumentó con fuerza. Desde 2022, el incremento de la venta media por supermercado alcanza aproximadamente el 34%.
La transformación afecta a prácticamente todos los elementos de la operación: distribución del espacio, surtido, secciones de frescos, reposición, logística, digitalización y consumo energético.
Mercadona ya llevaba años desarrollando su denominado Modelo de Tienda Eficiente. En 2022, la compañía comunicaba que había alcanzado 1 287 supermercados adaptados a ese modelo y que las reformas habían supuesto una inversión de 138 millones de euros durante aquel ejercicio.
Un año después, la empresa señalaba que el modelo estaba presente en 1 364 supermercados, dentro de una red de 1 632 establecimientos en España y 49 en Portugal.
El proceso supone, por tanto, una transformación progresiva de una red comercial ya consolidada.
La Tienda 9 marca la siguiente fase
Mercadona no considera concluida esta transformación. La compañía ha anunciado una nueva evolución de su concepto comercial, denominada Tienda 9, destinada a continuar mejorando la experiencia de compra y, al mismo tiempo, la productividad de los establecimientos.
El proyecto contempla una inversión de 3 700 millones de euros hasta 2033 para avanzar en la renovación de la red.
El nuevo modelo mantiene algunos de los elementos que han caracterizado a las tiendas eficientes de la compañía: espacios amplios, luminosos y ordenados. Sin embargo, introduce cambios en la distribución y en la integración de las diferentes secciones.
Entre sus principales características figuran:
- Mayor integración de las distintas secciones.
- Más protagonismo de los productos frescos.
- Una oferta más amplia de platos preparados.
- Eliminación de determinados puestos atendidos.
- Una distribución pensada para facilitar el recorrido del cliente.
- Nuevas herramientas de digitalización y automatización.
- Procesos internos más eficientes para la plantilla.
- Mejor aprovechamiento del espacio disponible.
La compañía pretende que la renovación permita vender más utilizando de forma más eficiente los metros cuadrados disponibles.
Eficiencia energética y ahorro de recursos
La transformación no se limita al diseño de los supermercados. La eficiencia energética también forma parte del proyecto.
Según las previsiones asociadas al nuevo modelo, Mercadona estima que las nuevas tiendas podrán reducir aproximadamente un 10% el consumo energético y hasta un 40% el consumo de agua.
La reducción del consumo tiene una doble dimensión: ambiental y económica. Para una red formada por miles de establecimientos, incluso pequeñas mejoras aplicadas de forma generalizada pueden traducirse en un impacto considerable sobre los costes operativos.
La estrategia continúa una línea que Mercadona ya había desarrollado con sus tiendas eficientes. La propia compañía señalaba que el modelo implantado desde años anteriores incorporaba tecnologías destinadas a optimizar los recursos y reducir el consumo energético.
La productividad se convierte en la gran baza de Mercadona
El caso de Mercadona muestra una particularidad dentro del sector de la distribución: el crecimiento no depende exclusivamente de abrir supermercados.
La compañía ha optado por invertir de forma sostenida en los establecimientos existentes para incrementar su capacidad comercial y mejorar los procesos que se desarrollan dentro de ellos.
Esto afecta directamente a la productividad por tienda.
La cifra de 24,4 millones de euros de venta media por supermercado permite visualizar el alcance de la estrategia. La compañía ha conseguido elevar sustancialmente el volumen generado por cada establecimiento pese a que su red apenas ha crecido en términos netos desde 2020.
El resultado es especialmente relevante en un sector caracterizado por una fuerte competencia entre grandes cadenas, presión sobre los márgenes y cambios constantes en los hábitos de compra.
El surtido también cambia
La transformación de las tiendas va acompañada de cambios en la gestión del surtido.
Mercadona ha reforzado categorías que responden a nuevas pautas de consumo, entre ellas los platos preparados y determinados productos frescos. El objetivo es que el supermercado pueda responder a más necesidades del consumidor en una misma visita.
Esta estrategia también reduce la dependencia de un modelo basado exclusivamente en la compra tradicional de productos básicos.
La evolución de la alimentación preparada es significativa en España. La propia información sectorial publicada por elEconomista destaca el crecimiento de esta categoría y el papel que Mercadona ha adquirido en ella.
La lógica comercial es sencilla: más categorías, mayor frecuencia de compra y mejor aprovechamiento del espacio disponible.
Mercadona también acelera en internet
El crecimiento de la productividad física coincide con una expansión muy importante del negocio digital.
La facturación online de Mercadona se ha multiplicado por aproximadamente seis en cinco años, hasta alcanzar unos 1 672 millones de euros en 2025, según los datos publicados en la información de partida.
Para sostener ese crecimiento, la compañía ha desarrollado las denominadas Colmenas, centros logísticos dedicados específicamente a preparar pedidos online.
La estrategia permite separar la preparación de pedidos digitales de la actividad habitual de los supermercados. De esta manera, la compañía puede organizar el picking, la logística y la distribución de los pedidos de una forma específica.
Mercadona ya había desarrollado este modelo con centros especializados en Valencia, Barcelona, Madrid, Alicante y Sevilla, según su memoria corporativa de 2023.
Vallecas amplía la capacidad logística
La expansión digital ha continuado con la apertura de una nueva Colmena en Vallecas (Madrid).
La instalación ha supuesto una inversión de 54 millones de euros, ocupa alrededor de 32 000 metros cuadrados y dispone de capacidad para preparar hasta 5 000 pedidos diarios, según los datos publicados por elEconomista.
La dimensión del proyecto refleja que Mercadona no considera el comercio electrónico un complemento menor, pese a que actualmente representa una parte reducida de su facturación total.
La compra online suponía alrededor del 2,5% de la facturación total en el ejercicio analizado. El potencial está, por tanto, en aumentar progresivamente la penetración del canal digital sin deteriorar su rentabilidad.
Una red logística cada vez más especializada
La apuesta por centros específicos para el comercio electrónico responde a un problema común de la distribución: preparar un pedido digital dentro de una tienda convencional puede consumir recursos y espacio destinados al comprador presencial.
Las Colmenas permiten separar ambos flujos.
El supermercado se concentra en atender al cliente que acude físicamente, mientras que los centros especializados pueden optimizar la preparación de pedidos, el almacenamiento y la distribución.
Esta separación forma parte de una estrategia más amplia de especialización logística que Mercadona lleva desarrollando desde hace años.
La compañía ya explicaba en su memoria de 2023 que disponía de una estructura propia formada por bloques logísticos, almacenes satélite y almacenes reguladores, además de las instalaciones específicamente destinadas a los pedidos online.
La estrategia viene de lejos
Los resultados actuales no son fruto de una única decisión reciente.
Mercadona inició hace años un proceso de transformación de sus establecimientos que implicó cerrar tiendas que no cumplían sus nuevos estándares, abrir nuevos locales y reformar progresivamente los existentes.
En 2022, por ejemplo, la empresa cerró el ejercicio con 1 676 supermercados en España y Portugal después de clausurar 49 establecimientos y abrir 63. Ese mismo año destinó 587 millones de euros a diferentes inversiones relacionadas con aperturas, reformas, equipamiento y nuevos locales.
En 2023 volvió a invertir 650 millones de euros, de los que 85 millones se destinaron a actuaciones para adaptar tiendas al modelo eficiente.
El planteamiento es claramente de largo plazo: renovar primero la infraestructura y después extraer mayor productividad de ella.
El reto: mantener el crecimiento de la productividad
El gran desafío para Mercadona será mantener esta evolución cuando buena parte de la red ya haya sido transformada.
Incrementar la venta media por tienda resulta relativamente más sencillo durante una primera fase de modernización cuando existen establecimientos con un margen importante de mejora. A medida que la renovación avance, el crecimiento tendrá que apoyarse en mejoras adicionales de procesos, surtido, logística y tecnología.
La inversión anunciada de 3 700 millones de euros hasta 2033 muestra precisamente que la compañía está apostando por mantener el proceso durante varios años.
El objetivo no consiste únicamente en tener supermercados más modernos. La transformación busca que cada establecimiento sea más productivo, menos intensivo en recursos y más adaptado a los hábitos de consumo actuales.
Mercadona convierte la eficiencia en una estrategia de crecimiento
La evolución de Mercadona plantea una conclusión clara desde el punto de vista empresarial: la expansión no siempre exige multiplicar el número de establecimientos.
Desde 2020, la compañía ha elevado cerca de un 50% la venta media por tienda, hasta situarla en 24,4 millones de euros, mientras su red apenas ha aumentado.
La siguiente etapa pasa por la Tienda 9, la digitalización, las nuevas instalaciones logísticas y una inversión multimillonaria destinada a completar la renovación de la red.
En un mercado donde las cadenas compiten por cuota, precio, superficie y frecuencia de compra, Mercadona está poniendo el foco en otra variable: cuánto puede producir cada supermercado con los mismos metros cuadrados y una estructura operativa cada vez más eficiente.
Ese cambio de enfoque explica buena parte de la evolución de la cadena y será uno de los elementos a seguir durante los próximos años.


