Durante el verano, el 77,3% de los trabajadores en España planea modificar sus vacaciones debido al aumento del coste de la vida, según un estudio de Randstad que entrevistó a casi 5 700 empleados. El 40,1% de estos trabajadores optará por reducir la duración de sus viajes, mientras que un 37,2% buscará alojamientos o destinos más económicos.
Además, el 73,9% ha cambiado ya sus hábitos de consumo para controlar su gasto diario. La modificación de planes afecta principalmente a quienes tienen entre 25 y 44 años, con un 79,2% que ajustará sus vacaciones. Este grupo prioritariamente reducirá días de viaje (40,6%) o buscará opciones más baratas (38,6%).
El estudio también muestra diferencias en función del nivel educativo. Quienes poseen postgrado o doctorado mantienen sus vacaciones sin cambios en un 27,5%, mientras que los trabajadores con educación básica (42%) y con bachillerato o formación profesional (40,9%) son los que más recortan días fuera de casa.
La causa principal detrás de estas modificaciones es el estancamiento de los salarios reales en España, que apenas han crecido un 5,69% entre 1994 y 2025, uno de los incrementos más bajos de la Unión Europea, según datos comparativos con países como Francia, Portugal, Alemania o Austria donde el aumento supera el 20%.


