Iñaqui Carnicero, secretario general de Agenda Urbana, Vivienda y Arquitectura, suma 103 841,44 euros en gastos de viaje entre 2024 y 2026, según documentación a la que ha tenido acceso ABC. La cifra se añade a los 75 614,35 euros contabilizados durante su anterior etapa en Transportes.
La magnitud del gasto vuelve a poner bajo el foco la gestión de uno de los principales responsables de las políticas de vivienda del Gobierno.
103 841 euros en viajes durante su etapa en Vivienda
Los datos publicados por ABC sitúan en 103 841,44 euros el gasto en viajes realizado por Carnicero desde 2024 dentro del Ministerio de Vivienda.
En ese periodo habría realizado 94 desplazamientos: 33 en 2024, 47 en 2025 y 14 en 2026, aunque el ejercicio actual todavía no está cerrado.
El desglose anual es el siguiente:
- 2024: 45 024,06 euros.
- 2025: 29 260,50 euros.
- 2026: 29 556,30 euros hasta el momento.
El dato más llamativo aparece al calcular el coste medio por desplazamiento. En 2024 fue de aproximadamente 1 364 euros, descendió hasta unos 623 euros en 2025 y volvió a subir hasta alrededor de 2 111 euros en 2026.
No se trata, por tanto, únicamente de una cuestión sobre el número de viajes. La atención está también en cuánto cuesta cada desplazamiento con cargo a fondos públicos.
Quién es Iñaqui Carnicero, el alto cargo de Vivienda bajo escrutinio
Iñaqui Carnicero Alonso-Colmenares ocupa actualmente el puesto de secretario general de Agenda Urbana, Vivienda y Arquitectura.
Su condición de alto cargo queda acreditada en documentación oficial del Boletín Oficial del Estado, que en junio de 2026 lo identifica expresamente como secretario general de este órgano del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana.
Desde esa posición participa en asuntos relacionados con arquitectura, agenda urbana, suelo, vivienda pública y políticas de transformación urbana.
Su actividad pública también incluye la participación en congresos, bienales y programas vinculados a la arquitectura. En 2026, por ejemplo, ha intervenido en iniciativas como TAC! 2026, centrada en la relación entre arquitectura y energía.
Es precisamente ese perfil internacional y arquitectónico el que aparece detrás de buena parte de los desplazamientos ahora cuestionados.
Nueva York, Tokio y Buenos Aires: los viajes que concentran la atención
Entre los documentos consultados por ABC aparecen tres desplazamientos recientes especialmente relevantes.
El primero corresponde a un viaje a Nueva York, entre el 14 y el 18 de julio, para participar en el High Level Meeting Midterm Review of New Urban Agenda, organizado por Naciones Unidas. El gasto registrado asciende a 8 500 euros.
El segundo desplazamiento tuvo como destino Tokio, entre los días 4 y 7 de septiembre, con motivo de la XVII Bienal de Arquitectura y Urbanismo. La cantidad contabilizada ronda los 6 700 euros. España participa en la promoción de este tipo de iniciativas relacionadas con la arquitectura y el urbanismo.
El tercero corresponde a Buenos Aires, con un gasto registrado de 9 300 euros, asociado a la Bienal Internacional de Arquitectura de la capital argentina. Según la información publicada, el viaje estaba previsto para los primeros días de octubre.
Estos desplazamientos tienen una característica común: están vinculados formalmente con las competencias del alto cargo, por lo que el debate no consiste en determinar si existe una relación temática con su puesto, sino en examinar el coste y la justificación concreta de las partidas.
El precedente de Transportes: otros 75 614 euros
La nueva información adquiere mayor relevancia al compararla con los gastos de Carnicero durante su anterior etapa en el Ministerio de Transportes.
Entre el 27 de julio de 2021 y el 27 de febrero de 2023, cuando era director general de Agenda Urbana y Arquitectura, la documentación obtenida por ABC sitúa sus gastos de viaje en 75 614,35 euros.
El desglose de aquella cantidad resulta significativo:
- 62 056 euros en locomoción.
- 7 622,66 euros en alojamiento.
- 5 935,56 euros en manutención.
Según la comparación realizada por ABC, Carnicero acumuló entonces el mayor gasto en viajes entre los altos cargos analizados de Transportes y su importe fue aproximadamente tres veces superior a la media del resto de directores y secretarios generales incluidos en esa comparación.
El segundo puesto correspondió al entonces director general de Aviación Civil, con 47 754,84 euros, mientras que el secretario general de Infraestructuras registró 27 121,31 euros.
El coste total supera los 179 000 euros
Si se suman las dos etapas, el volumen económico adquiere una dimensión todavía mayor.
Los 75 614,35 euros correspondientes a Transportes, unidos a los 103 841,44 euros registrados desde 2024 en Vivienda, elevan el importe documentado a aproximadamente 179 456 euros.
Eso sí: se trata de periodos distintos y de dos departamentos diferentes, por lo que no debe presentarse como una única factura ni como un gasto realizado exclusivamente en el actual Ministerio de Vivienda.
La cifra sirve, sin embargo, para dimensionar el volumen acumulado de desplazamientos atribuido al alto cargo durante los periodos examinados.
Las dudas sobre las dietas y la documentación
Uno de los elementos más controvertidos de la información no es únicamente el importe global, sino la forma en la que aparecen reflejados algunos gastos.
ABC ha señalado diferencias y cantidades repetidas en determinados registros correspondientes a la etapa de Transportes. El Ministerio explicó que algunos importes repetidos respondían a las dietas establecidas legalmente para manutención y alojamiento.
Entre las cantidades citadas figuran 67,67 euros para determinadas medias dietas, 53,34 euros para la dieta diaria completa, 80,01 euros para día y medio y 102,56 euros correspondientes al alojamiento, según la explicación atribuida a la Dirección de Comunicación del Ministerio.
La controversia está en que, según la documentación analizada por ABC, existirían diferencias entre las fechas de los desplazamientos y la forma en que determinadas dietas aparecen contabilizadas.
Eso no equivale por sí mismo a demostrar una irregularidad. Para establecer que existe una infracción sería necesario conocer toda la documentación justificativa, las órdenes de comisión de servicio, las facturas y los criterios administrativos aplicados en cada caso.
Transparencia: una cuestión que el Gobierno debe aclarar
Otro de los elementos centrales de la polémica es el acceso a la información.
La investigación publicada por ABC sostiene que los datos correspondientes a la anterior etapa de Carnicero no fueron facilitados inicialmente en su totalidad a través del Portal de Transparencia, mientras que posteriormente el medio consiguió acceder a documentación interna sobre aquellos desplazamientos.
Este aspecto plantea una cuestión institucional relevante: la transparencia no debería depender de que una información termine llegando a un medio de comunicación mediante documentación interna.
Los ciudadanos tienen derecho a conocer cómo se emplean los recursos públicos, especialmente cuando se trata de altos cargos que administran áreas de enorme sensibilidad social como la vivienda.
El contraste con la crisis de acceso a la vivienda
El debate adquiere una dimensión política evidente porque Carnicero ocupa una posición de responsabilidad precisamente en un ámbito sometido a una enorme presión social.
El acceso a una vivienda asequible se ha convertido en uno de los principales problemas para millones de españoles, mientras el Gobierno reclama más recursos públicos, regulación y esfuerzo administrativo para afrontar la crisis.
En ese contexto, resulta legítimo preguntarse si el volumen y el coste de los desplazamientos internacionales de un alto cargo responsable de vivienda están suficientemente justificados y si producen un retorno proporcional para las políticas públicas.
La participación en congresos, bienales y encuentros internacionales puede ser perfectamente pertinente. De hecho, la propia actividad oficial de la Secretaría General incluye programas, concursos y actuaciones vinculadas a la arquitectura y el urbanismo. El BOE recoge, por ejemplo, contratos y concursos promovidos por este órgano durante 2026.
La cuestión, por tanto, no es demonizar los viajes oficiales, sino exigir una explicación detallada de su necesidad, coste y resultados.
La otra cara: qué dice la documentación oficial
La actividad de la Secretaría General no se limita a los desplazamientos internacionales.
Durante 2026, el departamento ha tramitado diferentes actuaciones relacionadas con la Casa de la Arquitectura, concursos de proyectos y actividades culturales y profesionales. El BOE recoge, por ejemplo, un contrato de 119 280 euros para servicios de mediación cultural y actividades socioculturales de la Casa de la Arquitectura.
También figura otro contrato de 45 696 euros para embalaje, transporte y seguro de una exposición de maquetas.
Estos datos son relevantes porque demuestran que existe una actividad administrativa real relacionada con la arquitectura. Pero también explican por qué la discusión política se centra ahora en el equilibrio entre promoción internacional de la arquitectura y las prioridades de una Secretaría General integrada en un Ministerio cuya responsabilidad incluye la vivienda.
El Ministerio no despeja todas las dudas planteadas
ABC asegura que contactó con el Ministerio de Vivienda y con el propio Carnicero para recabar su versión sobre los nuevos gastos, sin obtener inicialmente respuesta. Posteriormente, fuentes del Ministerio ofrecieron explicaciones sobre determinadas dietas vinculadas a la información publicada sobre su etapa anterior.
La ausencia de una explicación exhaustiva sobre cada una de las partidas deja abierta una cuestión básica: qué justificación administrativa existe para cada gasto y qué resultados concretos se obtuvieron de los viajes.
En un sistema de transparencia eficaz, esa información debería poder comprobarse documentalmente sin necesidad de recurrir a interpretaciones.
El verdadero problema: la confianza en el uso del dinero público
El caso de Iñaqui Carnicero trasciende la discusión sobre si un viaje de un alto cargo cuesta 1 000, 2 000 o 8 000 euros.
La cuestión de fondo es otra: cómo se controla el dinero público y qué nivel de transparencia se exige a quienes lo administran.
Un viaje internacional puede estar plenamente justificado si responde a una misión oficial, produce acuerdos, representa a España en un organismo internacional o permite desarrollar políticas públicas concretas.
Pero cuando se acumulan decenas de desplazamientos y cientos de miles de euros en distintos periodos, la Administración debe estar en condiciones de ofrecer una explicación clara, documentada y accesible.
Más aún cuando el responsable ocupa un puesto relacionado directamente con una de las principales preocupaciones de los españoles.
La vivienda sigue esperando resultados
La polémica llega en un momento especialmente delicado para la política de vivienda.
El Gobierno ha convertido el acceso a la vivienda en uno de sus principales ejes políticos, mientras la falta de oferta, el precio del alquiler y la dificultad para acceder a una vivienda siguen generando presión social.
En este escenario, los ciudadanos no solo tienen derecho a conocer cuánto dinero gastan los altos cargos en viajes, sino también qué resultados concretos obtiene la Administración de esos desplazamientos.
La arquitectura española puede y debe tener presencia internacional. Pero esa presencia debe estar acompañada de transparencia, control del gasto y rendición de cuentas.
Y esa es precisamente la pregunta que deja sobre la mesa el caso de Carnicero: ¿están suficientemente justificados los más de 179 000 euros documentados en viajes durante los periodos analizados?
La respuesta no debería depender de opiniones políticas. Debería encontrarse en los expedientes, las facturas, las órdenes de viaje y los resultados acreditados.
Datos clave del caso
- 103 841,44 euros: gastos de viajes atribuidos a Carnicero desde 2024 en Vivienda.
- 94 desplazamientos: registrados entre 2024 y 2026.
- 75 614,35 euros: gastos documentados durante su etapa anterior en Transportes.
- 179 455,79 euros: suma de ambos periodos analizados.
- 8 500 euros: gasto registrado para el viaje a Nueva York.
- 6 700 euros: gasto atribuido al desplazamiento a Tokio.
- 9 300 euros: gasto registrado para Buenos Aires.
- 2 111,16 euros: gasto medio por desplazamiento calculado para 2026 con los datos publicados hasta ahora.
Las farmacéuticas y la defensa, la vivienda, el gasto público y la transparencia forman parte de una misma discusión más amplia: la necesidad de que el Estado justifique cada euro que administra y explique con claridad qué obtiene el ciudadano a cambio.


