Los contenidos de audio bajo demanda, conocidos comúnmente como podcasts, se han incorporado de forma habitual en medios de comunicación y plataformas digitales. Estos archivos multimedia, principalmente en formato de audio, permiten escucharse o descargarse en cualquier momento.
La Real Academia Española (RAE) ha establecido criterios claros sobre la adaptación y uso de esta palabra procedente del inglés. Según la RAE, la forma adaptada recomendada en español es «pódcast«, con tilde en la «o», ya que se trata de una palabra llana. De esta manera, la palabra hace referencia a una emisión o archivo multimedia diseñado para ser reproducido en dispositivos electrónicos.
En relación al plural, el Diccionario panhispánico de dudas (2025) acepta tanto «pódcast» como «pódcasts» en español, sin diferencia de significado entre ambas formas. En contraste, si se conserva la forma inglesa sin adaptación, el término debe escribirse en cursiva o entre comillas para marcarlo como extranjerismo: «podcast» y su plural «podcasts».
Es importante evitar mezclar formas adaptadas y no adaptadas. La RAE también reconoce como válidas las denominaciones «podcastero» y «podcastera» para referirse a las personas que crean o participan en estos contenidos.
En resumen, la adaptación al español es la opción recomendada para facilitar la correcta escritura y pronunciación, aunque se permite conservar la forma original inglesa siguiendo las normas de extranjerismos.


